Cuento de Terror 3: "El Aniversario"

Cuento de Terror 3: "El Aniversario"
ACABABAN DE HACER EL AMOR Y ESTABAN MUY FELICES. Como era costumbre, ella se dio vuelta y dejó que él la abrazara por detrás. Quedaron así durante unos minutos, exhaustos y sudorosos en la oscuridad. El reloj digital sobre la mesita de luz marcaba las dos y cuarto de la madrugada. 
    -Feliz primer aniversario, amor- le dijo él, al tiempo que sentía que comenzaba a sumergirse en el sueño. 
    No obtuvo respuesta; pensó que su mujer ya estaba dormida. Quiso besarle el cuello, donde sabía que ella sentía cosquillas, pero no pudo hacerlo: allí no había ningún cuello. Ella le estaba dando la espalda en la oscuridad, podía sentir la firmeza de sus muslos y la piel lisa de la espalda, pero acababa de besar a su esposa en los labios. Era imposible. Eso quería decir que su mujer tenía la cabeza girada en un ángulo inhumano, mirando directamente hacia él. 
     Él se incorporó con rapidez y buscó a tientas la lámpara, pero sus dedos no acertaban con la perilla. Al mismo tiempo escuchó que ella a su lado se removía, que emitía una serie de borboteos, como si se estuviera ahogando en un líquido aceitoso. 
     Y luego una risa. Una risa diabólica, desquiciada, que parecía surgir de las profundidades de un pozo. 
     -Feliz primer aniversario, amor- dijo ella, sólo que no era su voz, era la voz del demonio. 
      Por fin él encendió la luz y miró. Y comenzó a gritar.

25 comentarios:

  1. Que buen cuento :D hace rato no leía un cuento de terror bueno :)

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    1. Me alegra que te haya gustado, Nina. Un saludo.

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  2. "Como era costumbre, ella se dio vuelta y dejó que él la abrazara por detrás."

    Es exactamente lo que mi esposa y yo hacemos siempre. Ahora me da miedo hacerlo...

    XD

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    1. Jaja, cuando por algún motivo no quieras abrazarla, pon la excusa del cuento :) Un saludo y gracias por comentar.

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  3. me dio la impresion de q falto una parte
    pero estuvo de miedo

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  4. me encanto padrisima. FELICIDADES

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    1. Gracias por leerme, espero tenerte seguido por aquí. Un abrazo.

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  5. Puedes encontrar cuentos personalizados en http://www.miscuentospersonalizados.com yo hice de mi historia de amor un cuento romántico con vídeos, es un arreglo exclusivo y personalizado y son muy profesionales, me lo recomendó una amiga porque ella hizo lo mismo y es lo más hermoso que he hecho.

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  6. uff increible amigo, me gusto mucho!! att:joss nadamas de imaginarme a la mujer asi me dio miedo jaja

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  7. hola :3 muy buenas tus creepys me encantan saludos :D

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  8. muy bien planteada, no me gustó mucho el desenlace pero bueno es tu cuento. saludos

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    1. Sí Adan, ya me dijeron varias veces sobre que el final es algo abrupto, tal vez algún día, si se me ocurre algo mejor, lo cambie. Un saludo!!

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  9. ha llegado al 666 yo boy por el 4.

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  10. Hola:

    Cuando se trata de enamorar a alguien, hay que saber hacerlo, te comento que para el día de San Valentín me encontré un sitio muy referenciado, chequéalo es http://www.arteymedia21.com/regalosoriginales.htm ahí le hice una canción personalizada a mi novio, hice contacto con unos compositores profesionales para que le confeccionaran la canción personalizada, porque ofrecen 3 opciones de regalos personalizados, canciones, vídeos y cuentos, pero me gustó la idea de una canción para narrar con mis propias palabras la pasión y el amor que ambos llevan por dos años de noviazgos, destacaron fechas, nombres reales, sitios y fotos de ambos, fue sensacional!!!! Al cabo de dos meses, vino a casa con un anillo de compromiso, mi estrategia funcionó!!! No tengo palabras para destacar el trabajo excepcional que hacen en la página que comparto.

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  11. Bueno Mauro me dejo con la duda el final, pero ibas muy bien 🙆

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  12. ME GUSTO muchisisisisimo me paso leyendo todo el dia y tengo que usar anteojos me voy a quedar ciega y no voy a poder leer mas tus marrrrrrrrrrrrravillosas historias hace como CUATRO horas que no para de leer TE QUIERO CHICA ANÓNIMA

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  13. Una Noche en el Hospital

    Al despertar sobre aquella cama en el hospital, lo primero que vino a mi mente fue el coche rojo apareciendo de súbito en la esquina, y mi moto chocando y estallando en llamas cerca de un poste de la luz. Recordé las interminables volteretas en el aire y finalmente el doloroso choque contra una fábrica de balones de gas. Luego, la oscuridad.
    Me incorporé de la cama y miré hacia los pies. Esperaba encontrar mi cuerpo cubierto de yeso, pero me sorprendió descubrir que ni siquiera tenía una escayola en el brazo. Había salido milagrosamente ileso del accidente, y apenas si me dolía la cabeza, aunque me sentía más mareado que otra cosa. Giré la vista hacia la ventana; pese a que las cortinas estaban cerradas supuse que debía ser de noche, porque el hospital estaba en calma y no se escuchaba el bullicio habitual de un sanatorio durante las horas nocturnas.
    -Parece que fue un accidente con suerte- dijo una voz a mi derecha. Miré en esa dirección, y vi a un anciano recostado en la cama vecina, que leía un libro. Le dije que sí, que probablemente así había sido, y luego le pregunté si sabía cómo llamar a las enfermeras.
    -Tiene un timbre ahí al costado- dijo el viejo, con gestos sorprendidos-. ¿Acaso le duele algo?
    -No, pero tengo sed. Mucha sed. ¿Hace mucho que estoy aquí?
    -No tengo idea, amigo. A mí me trajeron esta mañana, y usted ya estaba en la sala.

    Toqué timbre varias veces, pero la enfermera nunca apareció. De verdad me moría de sed, así que me levanté y me metí al baño y tomé agua del caño. Cuando regresé, el viejo parecía dormido y su cuerpo flotaba, como un globo, a unos cuarenta centímetros de la cama. Comenzó a convulsionar, y cuando abrió los ojos vi que los tenía en sangre y su rostro hacía muecas de dolor o sufrimiento. Salí de la habitación y cerré la puerta detrás de mí, con el corazón enloquecido en mi pecho. En ese momento, por el largo pasillo del hospital, un paciente caminaba y tenía cosas que se movían en su espalda; volteó para mirarme, y su rostro era un cráneo sin ojos. Corrí en dirección opuesta y me encontré con la sala de enfermeras al final del pasillo. No había nadie allí, aunque me llamó la atención que el lugar estuviese tan sucio y desordenado, como si no se usara durante años. Algunos cuadros habían caído de las paredes y el mueble del escritorio estaba cubierto de polvo. Ante mi desconcertada mirada, el lugar se fue haciendo más y más antiguos, las paredes se fueron cubriendo de moho, las luces del techo titilaron y luego se apagaron, algunos vidrios de las ventanas estallaron hacia adentro con un horrible chillido. Seguí corriendo y me encontré con una escalera: la bajé a toda prisa mientras percibía que el hospital entero temblaba, como si fuera a desplomarse de un momento a otro. Finalmente encontré la salida y me fui. Corrí unos metros y luego me detuve y miré hacia atrás, pero mi sorpresa fue completa al descubrir que allí no había ningún hospital, sólo un terreno cubierto de árboles muy altos.
    Caminé unos pasos por la calle desierta, sin saber qué hacer. Enseguida me encontré con el vigilante del barrio que refugiado en su caseta trataba de encender un cigarrillo.
    -Hombre, no sabe lo que acabo de ver- le dije con voz temblorosa. El vigilante no me prestó atención, por lo que seguí caminando. Dos cuadras más adelante me topé con un grupo de personas reunido en la calle. Cuando me arrimé vi el coche rojo destrozado, y mi motocicleta hecha una montaña de hierros retorcidos en la pista. Había un cuerpo sobre una camilla, bañado por las luces de la ambulancia. Me acerqué a para contemplar mi rostro ensangrentado y desfigurado, los ojos ya sin vida, antes de que uno de los paramédicos lo cubriera con una sábana.
    En eso me di cuenta que, el hospital donde estuve era el mismísimo infierno.


    F I N

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  14. Da miedo. Pero me gustó.

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