Cuento de Terror 30: "Noche de Brujas (III). El Relato de Crescini"

Para conmemorar Noche de Brujas, la profesora de literatura encargó a sus alumnos escribir un cuento de terror cada uno. La propuesta fue recibida con un entusiasmo inusual, y en pocos días todo el mundo en el salón de clases hablaba de duendes, fantasmas, apariciones y seres de ultratumba de todo tipo. Cuando llegó el día de la lectura de los cuentos, la expectación era grande y hasta se habían colado alumnos de otros cursos para escuchar los relatos. La profesora, por riguroso orden alfabético, comenzó a llamar a los chicos. 
    -Álvarez. 
   Cada alumno nombrado debía pasar al frente y leer su cuento. Álvarez se paró y leyó el suyo. Era una versión claramente plagiada de ‘Cementerio de animales”, de Stephen King, pero los chicos igual aplaudieron y Álvarez regresó a su asiento con una sonrisa de oreja a oreja. Fue el turno de una chica algo tímida que solía escaparse de las clases para fumar en el baño. Su cuento trataba de la clásica batalla entre vampiros y hombres lobos, y aunque la narración era confusa y algo lenta, los demás alumnos festejaron la muerte final del hombre lobo y silbaron entusiasmados. Pasó Bielsa y Cáceres, ambos con relatos sobre asesinos en serie. Y luego fue el turno de Crescini. 
   En ese momento, cuando la profesora nombró al chico, se hizo un respetuoso silencio en el salón. Crescini era un chico taciturno y de escaso hablar, que desde la trágica muerte de sus padres, ocurrida el año anterior, vestía ropa negra y hasta se decía que dormía en el cementerio del pueblo, sobre las lápidas de sus progenitores. Todos los chicos evitaban su presencia, aunque lo respetaban por la cruz que le había tocado cargar. Crescini se levantó de su asiento y caminó hacia el pizarrón. Los alumnos a sus espaldas cuchicheaban, e incluso la maestra parecía interesada en lo que vendría a continuación. El chico, que por algún motivo llevaba la mochila colgada de sus hombros, como si pensara marcharse, se puso frente a la clase y alzó la hoja impresa que contenía su cuento. Carraspeó. Todo el mundo en el aula parecía haber dejado de respirar. 
    -Escribí un cuento de terror- dijo el chico, con voz apenas audible-. Se llama “Los fantasmas de mis padres”. 
    -Oh, Dios- dijo una voz perpleja (y claramente regocijada) en el fondo del aula. 
   -Y dice así- continuó el chico, sin prestar atención-. “Mis padres murieron el año pasado, en un horroroso incendio. Los bomberos no pudieron hacer nada y la casa, con mis padres dentro, ardió hasta los cimientos. Fui a vivir a la casa de mi tía Jacinta. La primera noche no la pasé bien, apenas pude dormir. La segunda fue un poco más tranquila, pero a eso de las dos de la madrugada me desperté y cuando miré hacia un rincón de mi habitación, mis padres estaban ahí, observándome. Sólo que tenían los rostros ennegrecidos por el fuego, y colgajos de piel caían como cera derretida de sus brazos aún incendiados”. 
     -Oh, Dios- repitió la regocijada voz del fondo. 
    -Daniel, yo creo que...- comenzó la maestra, pero calló al percibir la amenazante mirada del chico. Crescini continuó con su relato. 
     “El olor a carne quemada era horrible, pero fue peor lo que me dijeron. Me preguntaban cosas. Me preguntaban, una y otra vez, por qué. Por qué lo hiciste, Daniel. Y yo no tenía una respuesta para ellos. Durante un año entero se me aparecieron y me preguntaron por qué, por qué. Yo no podía dormir y mis notas desmejoraron, y ellos en ningún momento pararon de hacerme esas preguntas que me volvían loco: por qué, por qué- el chico alzó la mirada. La clase entera lo observaba con los ojos abiertos de par en par. Un escalofrío recorría la espalda de cada uno de los alumnos, como un trozo de hielo deslizándose por debajo de sus remeras. Daniel Crescini, con expresión satisfecha, regresó a su cuento:- “Por suerte, la semana pasada dejaron de preguntarme eso. Cambiaron sus preguntas por una súplica: no lo hagas, no lo vuelvas a hacer. Pero yo sé que no puedo, porque es más fuerte que yo. Así que aquí estoy. Mientras los primeros alumnos leían sus cuentos, yo me acerqué a la puerta y eché cerradura con la llave que robé del despacho del director. Mi mochila tiene un bidón con nafta, y el aula arderá enseguida. Sólo queda encender el fósforo. FIN”. 
    Antes de que alguien atinara a reaccionar, el chico sacó el bidón de su mochila y esparció el contenido sobre las paredes. Y luego lanzó una risotada demencial y con un fósforo encendió la hoja que contenía el cuento, mientras el pánico y las llamas se desataban a su alrededor.

30 comentarios:

  1. Muy bueno.
    En clase nos han pedido qué hagamos un relato de terror.
    Precisamente tenemos un chico llamado Crescini

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    1. Por las dudas verifica su mochila antes de dejarlo entrar al aula jaja. Un saludo y gracias por comentar.

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    2. ERES GENIAL... te he descubierto por casualidad en internet y te juro que me paso todos los ratos que tengo libres leyendo tus cuentos de terror..... yo ya soy mayor , pero desde pequeñita me gustaron este tipo de relatos y de verdad que estoy disfrutando sobremanera con ellos....

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  2. Buenisimo te sigo siempre!

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    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Hola mi querido mauro muy buena la historia. Ahora voy a stear mas pendient y revisar a mis alumnitos sus bolsos jijiji FELIZ noche d brujass

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    1. jaja un saludo yuri! No sabía que te dedicabas a la enseñanza.

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  4. Sii para ser exacta d preescolar. Bueno spero por mas buenisimas historias un abrazo enormeeeee

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  5. Como siempre, cuentos de alta calidad.. sigue así.. (Y)

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  6. De todos tus cuentos éste es mi favorito; te luciste *-*

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    1. Un saludo, Andrea. Gracias por pasarte por mi blog!!

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  7. Mauro, te felicito por darnos unos momento de susto, sigue así están muy buenas.

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  8. WOW que historia, mis amigos quedaron boquiabiertos
    Att, mafe

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    1. Veo que estás entretenida leyendo mis historias mafe, jaja. Un saludo, espero que no te causen pesadillas esta noche!! jeje

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  9. buena, pero que le preguntaban sus padres al niño? No entendi esa parte!

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    1. Primero le preguntaban "Por qué", en el sentido de "por qué incendiaste la casa". Y luego le pedían que no lo vuelva a hacer, porque sabían que el chico se proponía prender fuego el aula. saludos!!

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  10. Hola, necesito saber una información exacta del cuento: ¿qué genero literario específicamente es?, ¿cómo se te ocurrió escribir esta historia? y si me pudieras dar una descripción cortisima acerca del cuento :) gracias es para un trabajo en lengua

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    1. Hola, el género literario al que pertenece es al del terror psicológico o sobrenatural. La historia la hice a pedido, para noche de brujas, y creo que se me ocurrió porque un día, cuando yo iba a la escuela, un tipo tuvo un brote psicótico en plena clase y nos hizo pegar un susto bárbaro. El asunto no pasó a mayores y el tipo no trató de incendiar nada, pero el incidente quedó grabado en mi memoria. Y con respecto a la descripción del cuento, trata sobre un chico inestable emocionalmente que un día ve la posibilidad de confesar sus crímenes (la muerte de sus padres) a través de un cuento, para luego leerlo frente a la clase. Anteriormente dije que el género es el terror sobrenatural o psicológico, porque no se sabe si Crescini realmente vio a los fantasmas de sus padres, o se los imaginó por una cuestión de culpa. Espero que te sirva para tu trabajo. Un saludo!!

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  11. Eh, Mauro! Por aquí estoy yo, poniéndome al día con tus historias. Esta, al igual que las que he leído con anterioridad, está muy interesante, y como siempre, tuvo un final distinto al esperado por mi, felicidades y muchos éxitos, yo sigo por acá devorando todas las historias que me perdí durante el tiempo que estuve sin internet (una tortura, a su manera). Por cierto, colocaste el botón de seguidores, genial! Así es mucho más sencillo hacerle seguimiento al sitio. Saludos!

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    1. Hola Mizu, ya me parecía raro no tener noticias tuyas, pensé que me habías abandonado jaja. Coloqué el botón de seguidores porque me lo habían pedido, aunque de momento no tengo muchos (glup). Un saludo, y gracias como siempre por estar ahí!!

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  12. Tus historias son geniales felicidades q talento tienes

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  13. Ummmm Woe. Me encanta muy buena
    Maria gutiérrez

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  14. Interesante terror sicologico

    me encanta como escribes

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    1. Hola Greace, vi que leíste varios de mis cuentos y los comentaste. Gracias por tus palabras, y bienvenida al blog. Espero que me escribas seguido. Un abrazo!!

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  15. amigo, en la preparatoria cercana ocurrio algo muy similar, era un tipo callado que no se llevaba con nadie, de hecho casi no hablaba y siempre le ocurrian cosas que hacian que todos se burlaran de el, riendo al por mayor ridiculizandolo e hiciendo asi su autoestima. cierto dia llegó a la universidad con botellas de gatorade de vidrio (de las de antes) llenas de gasolina y en una clase libre... cerró la puerta con seguro por dentro, se paró frente a todos y dijo a gritos desesperados: "estoy harto de que todos se burlen de mi, estoy seguro de que todos quisieran verme muerto, pues a final los voy a complacer!!! fue entonces cuando empezo a beber las botellas con gasolina. facil bebió cerca de litro y medio de combustible. y lo que demás se lo echo encima como si fuera agua refrescante en un día con mucho calor, cogió un encendedor y al momento de hacer chispa ardió inmediatamente gritando. Felices??? les gusta verme así??? ahora moriran conmigo!!! fue entonces cuando el olor a carne quemada inundó el salon de clases, las llamas del tipo llegaban hasta el techo y comenzo a caminar hacia las compañeras que nunca le tomaron en cuenta como novio, ni siquiera como amigo. fue entonces cuando le arrojaron una silla él cayo al suelo. el calor era insoportable por lo que algunos rompieron las ventanas y salieron por ahí, otros lograron abrir la puerta pero el tipo en el suelo que seguia con llamas muy vivas se arrastraba hacia los compañeros mismos que arriesgando a quemarse lo pateaban hasta que quedó inconciente.
    todos los de los demas salones salieron a ver lo ocurrido mientras el olor a carne y pelo quemado inundaba la preparatoria... enseguida llegó la atención medica solicitada por algún alumno por su celular. subieron al joven casi muerto y semi desnudo con quemaduras multiples de segundo y tercer grado en todos lados de su cuerpo. camino al hospital murió por las quemaduras internas debido a la gasolina que bebió. al otro día dieron una platica de lo sucedido y nunca se habló del tema.

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    1. Es casi igual a mi cuento, excepto que los chicos lograron escapar. La realidad siempre termina superando a la ficción... Las burlas y las humillaciones lo llevaron de un rol de víctima, al de oscuro victimario. Buena narración, gracias por comentar la experiencia Adan. Abrazos.

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  16. che me encanto el cuento pero me pareció gracioso los apellidos de jugadores de futbol jaja

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    1. Sí jaja no me había dado cuenta... Debí haber puesto esos apellidos en el cuento de brujas N1, porque habla de un equipo (infantil) de fútbol. Abrazos...

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