Los Moradores del Polvo (Final)

Previo:
Parte IV


¿Cuánto tiempo puede durar una noche?
¿Cuántas horas puede un corazón ansiar la luz, antes de sucumbir y dejarse arrastrar por la negrura?
Aquella noche fue, sencillamente, interminable.
Las voces de los muertos, llamándonos e invitándonos a un festín de muerte y sangre. El llanto apagado de mi hermano. El fuego extendiéndose silencioso por los cuatro rincones de la ciudad; el miedo; el frío; la sed y el hambre. Y, en mi caso, también la fiebre. La herida en la pierna se había infectado a una velocidad aterradora y sentía el cuerpo débil, aquejado de espasmos y dolores. Sabía que moriría esa noche, que no volvería a ver la luz del Sol; aunque esta perspectiva resultaba insignificante con lo que vendría después, con el lento despertar de la oscuridad, con el hambre y el odio, con las ansias de muerte enfocadas hacia mi pobre y querido hermano. Algo debía hacer con eso. No podía permitir que aquel horrible y antinatural ciclo se llevara a cabo. Así que, cuando se cumplieron las tres de la mañana, le di un beso en la frente a mi hermano (que dormía en posición fetal, chupándose un dedo) y comencé a caminar tambaleante hacia el borde de la terraza.
Estaba decidido a arrojarme. Era la única alternativa que alcanzaba a concebir para salvar a Diego. Y probablemente lo hubiese hecho, de no ser por la luz que surgió del cielo.
Al principio, debo reconocerlo, mi afiebrada mente pensó que se trataba de una versión luminiscente de Jesucristo, que nos venía a buscar desde su reino celestial. Pero luego recordé las palabras de mi hermano:
“Noli dijo que bajaría del cielo, y me llevaría a un lugar a salvo, donde los Hombres tendrán un nuevo iniciar”.
Alcé la vista.
Para ese entonces yo debía volar en fiebre y veía la escena como algo lejano, como quien mira a través de unos prismáticos con lentes gastados. Vi que un helicóptero de potentes luces aterrizaba sobre la azotea del edificio, y unos hombres armados bajaban de él. Iban vestidos con un uniforme extraño, que jamás en mi vida había visto, mezcla de blanco con verde, y de inmediato, sin mediar palabra alguna, agarraron a mi hermano y lo llevaron a la rastra hacia el helicóptero. Mi hermano, que al igual que yo no debía saber lo que estaba ocurriendo, comenzó a llorar y a sacudirse y a gritar mi nombre, con tal violencia y ferocidad en sus movimientos, que logró soltarse de las desprevenidas manos del soldado y corrió para abrazarse a mí. Sus bracitos parecieron soldarse a mi cuello, y aunque me hacía daño no le dije nada, sólo traté de decirle: “ve, ve con esos hombres, yo estaré bien”, pero mi hermano no me soltó, nunca me soltó, sólo gritaba mi nombre una y otra vez, y aunque los uniformados trataban de apartarlo y hasta uno de ellos lo golpeó en la espalda, mi hermano nunca me soltó. Entonces bajó otro hombre del helicóptero, éste no iba uniformado pero se movía y hablaba como un líder, y dijo: “Llévenlo al hermano también, después de todo, no quedaron muchos de los elegidos en pie”. Y fue así que los soldados nos cargaron y nos metieron en la parte trasera de la aeronave, y cuando el otro chico que estaba con nosotros trató de seguirnos, los hombres le negaron el paso y le dijeron que se quedara ahí, que el helicóptero no podía cargar más gente, aunque claro que era una mentira, porque la parte de la carga estaba vacía a excepción de mi hermano y yo. Pero el chico no quiso hacer caso, y entonces uno de los guardias soltó una maldición y le disparó en el vientre. “Te dije que te quedaras ahí”, le dijo, mientras el chico caía al piso. Y luego guardó su arma y comenzamos a despegar, mientras el chico se retorcía y se desangraba en el suelo, y cuando levanté la vista y miré en derredor vi parte de la ciudad sumergida en las llamas, y los rostros de los muertos, teñidos de anaranjado por el resplandor del fuego, siguiendo la trayectoria del helicóptero y extendiendo sus brazos como si quisieran llegar a él. "Estarás bien, hermano", me dijo Diego, que aún no había dejado de abrazarme, y luego mi mente dio vueltas y todo se transformó en una cerrada oscuridad.
No sé cuánto tiempo estuve inconsciente, presa de la fiebre y el dolor. Sí sé que los soldados me curaron la mordedura en la pierna y me suministraron medicamentos, a través de agujas que, según mi hermano, “eran del tamaño de una maldita navaja”. Deliraba y decía cosas en voz alta, aunque no recuerdo nada de eso. Cuando finalmente desperté, me sentía con náuseas y parecía que la extraña habitación donde me encontraba se movía de arriba abajo, pero luego observé el ojo de buey en la pared y me di cuenta que estaba en un barco. Mi hermano dormía en una litera junto a mí, y había al menos treinta o cuarenta chicos más en el gigantesco camarote, todos ellos acostados y durmiendo. Extendí un brazo y tomé la mano de Diego, y él, tal vez en sueños, me la estrechó. Y luego volví a caer en ese denso sopor, tan parecido a la muerte, que al mismo tiempo me resultaba oscuramente atractivo, como si una parte de mis pensamientos no quisiera salir nunca de él.
Pasaron dos o tres días más. Para ese entonces me sentía notablemente mejor, aunque rengueaba mucho al caminar y la pierna me seguía doliendo. Cada tanto, cada doce horas o así, un soldado me examinaba la herida y luego me daba las gasas para que cambiara el vendaje; decía que correspondía a mí hacerlo. No parecía médico, aunque era indudable que conocía los secretos de la medicina. Era muy parco y no intercambiaba palabras conmigo, sólo se limitaba a comprobar mi estado de salud y a darme aquellas vendas nuevas. Luego del quinto día, cuando ya estaba curado por completo, dejé de verlo y ya nadie volvió a darme medicamentos.
Permanecíamos encerrados en el camarote la mayor parte del tiempo. De vez en cuando unos soldados nos dejaban salir a cubierta, donde nos hacían caminar y hacer ejercicios, aunque no respondían las pocas preguntas que nos atrevíamos a formularles, casi ni siquiera hablaban entre ellos. Aunque mi hermano me hizo notar una cosa: mencionaban, con cierta frecuencia, sobre la existencia de un arco iris, aunque nunca alcanzamos a ver alguno en el cielo.
 El barco en el cual nos movíamos era enorme, nunca había visto un barco tan grande como ese, y cuando un día vi, del lado de la proa, la cola de un helicóptero, supe que se trataba de un portaaviones. Uno de los chicos que compartía el camarote, llamado Gutierrez, aseguraba que se trataba de un portaaviones tipo CATOVAR, y que solamente tres países en el mundo contaban con uno: EEUU, Brasil y Francia. Cuando le preguntamos cómo era que sabía tanto, el chico nos contó que su padre había sido marine, y que las paredes de la casa en la cual vivían estaban forradas por fotografías de barcos. "Me sé los nombres de la mayoría de los barcos de guerra de los países avanzados", se jactó, y nosotros no pudimos hacer otra cosa que creerle.
Pero en realidad no hablábamos mucho entre nosotros. La mayoría arrastraba las secuelas psicológicas de aquel Apocalipsis que se había desatado como una incontenible tormenta sobre nuestras vidas, arrebatándonos a nuestros padres y progenitores, nuestros amigos, nuestros seres queridos. Por las noches la mayoría de nosotros llorábamos, mientras el barco se hamacaba en el oleaje encrespado del mar, y creo que en esos momentos me sentía muy afortunado, porque era el único que contaba con un hermano para llorar a su lado.
Sin embargo, también éramos chicos, y los chicos tienen una capacidad asombrosa para adaptarse a las nuevas situaciones y abrirse paso en la vida. Empezamos a conocernos, a hablar, a contar nuestras experiencias. Todos teníamos historias espeluznantes para relatar, todos habíamos visto a nuestros seres queridos morir y luego renacer a una vida espantosa y plagada de odio. Después de esos relatos catárticos nos sentíamos un poco mejor, y comenzamos a pensar con mayor raciocinio y a hacernos las preguntas que debíamos habernos hecho al principio. ¿Dónde estábamos, y bajo las órdenes de quién? ¿Y hacia dónde nos dirigíamos?
No había mucho consenso respecto a esto último, pero todos coincidíamos en que ese tal Noli estaba al mando. Todos, a excepción de mí, lo conocían por algún misterioso video que habían visto en sus cuentas de Facebook o de alguna otra red social. Y en todos los casos se repetía el mismo mensaje, advirtiendo sobre un apocalipsis inminente, y dando instrucciones precisas para la supervivencia. A mi hermano le habían informado sobre la existencia de unas escaleras que conducían a la azotea; a otro chico, sobre una red de túneles bajo el edificio de un jardín de infantes; a otro, sobre el altillo de su casa, y así sucesivamente. Y de nuevo pensé que había algo raro en la forma en que Noli había actuado sobre sus “elegidos”, dándoles las herramientas para sobrevivir, pero dejando luego que se las arreglaran como pudieran. Era como si les hubiese dado una ventaja sobre las demás, para luego decirles: “A ver qué hacen con eso”. Me parecía adivinar sus motivos, aunque los guardé para mí y nunca los dije a nadie.
Más o menos al décimo día de viaje, el barco se detuvo. Ese día no nos dejaron subir a cubierta, por lo que encerrados en el camarote tuvimos que adivinar lo que sucedía. Algunos chicos decían que se había detenido para cargar combustible, otros argumentaban una posible falla mecánica. Y otro dijo lo peor: “Seguro los zombies subieron al barco, y ahora están aniquilando a la tripulación”.
Esa noche casi no dormimos, casi esperando que la puerta se abriera de un momento a otro y aparecieran los primeros muertos. Pero luego, a eso de las cinco de la mañana, el barco comenzó a moverse otra vez, y creo que el suspiro de alivio que exhalamos al unísono debió escucharse unos diez kilómetros a la redonda.
Seguimos el viaje, y luego de dos días más sucedió lo mismo. Ahora podíamos ver algo a través del ojo de buey; se veía un pedazo de tierra, y algunas lanchas que iban y venían. “Están cargando provisiones, no hay dudas”, dijo Gutiérrez, que se había transformado en nuestro experto marítimo. Y también agregó otra cosa: que estábamos en el océano Atlántico, muy al Sur. “Por el frío y por el color del mar”, aclaró, no muy convincentemente.
La tercera vez que ocurrió el parate, sucedió algo diferente. Inmediatamente después de que el barco se detuviera, entraron unos soldados al camarote y nos ordenaron que saliéramos. Eran más o menos las cinco de la tarde y el frío helaba los huesos, y nosotros, vestidos únicamente con unos pijamas que nos habían proveído los soldados, salimos a cubierta. Nos pusieron en unos lanchones y comenzamos a navegar rumbo a algo que parecía una isla. El mar estaba enfurecido y muy pronto quedamos empapados de pies a cabeza; nunca sentí tanto frío como aquella vez. En un momento, mientras navegábamos una ola interminable, Gutiérrez me tocó el hombro y me señaló hacia la derecha: cuando miré hacia el lugar, vi que otro lanchón venía con nosotros, repleto de niñas de nuestra edad.
-Sabes lo que eso significa, ¿verdad?- gritó por encima de la tormenta.
Y luego, increíblemente, me guiñó un ojo.
Cuando llegamos al muelle, nos hicieron esperar unas dos horas antes de bajar. En el transcurso de esa larga y fría espera, escuchábamos disparos y ruidos de explosiones por doquier. Había un letrero a unos cien metros de distancia, apenas legible, que luego de varias divagaciones y adivinanzas, llegamos a la conclusión que decía:
“Welcome to Falklands Islands”.
-Las islas Malvinas- dijo Gutiérrez, y los ojos parecieron empañársele-. Mi abuelo peleó ahí.
Las niñas en el lanchón de al lado nos miraban, y nosotros las mirábamos a ellas. Estábamos demasiado conmocionados como para intercambiar palabras. Una pira de fuego comenzó a elevarse en medio de la isla. Al cabo de otra media hora, unos cien soldados llegaron al muelle, todos ellos silenciosos y con aspecto de cansancio en sus rostros.
-Despejado- dijo el que iba al frente del pelotón. Se dirigía al jefe de las lanchas, que aguardaba sentado sobre la barandilla del muelle, fumando un cigarrillo-. No va a creer lo que pasó.
-¿Qué pasó, comandante Darnell?
-Los soldados… los soldados argentinos que cayeron en la guerra de Malvinas, y que fueron enterrados aquí… revivieron. Y mataron a todos los ingleses de la isla. Tuvimos que hacer un fuego para eliminarlos a todos.
-Bien por ellos. Ahora, ayúdennos a bajar a los chicos, y marchémonos de este lugar de mala muerte.
Y comenzamos a desembarcar.
Casi no hubo explicaciones. El comandante Darnell nos llevó al pueblo y nos explicó que viviríamos allí durante los siguientes años. Una vez cada seis meses, nos dijo, ellos regresarían para traernos provisiones y medicamentos, y todo lo que hiciese falta para sobrevivir. Y luego dio media vuelta y se fue, dejando a casi un centenar de niños y niñas parados en medio de la calle principal, sin saber muy bien qué hacer. El viento era helado y cortante, y algunos chicos más pequeños habían comenzado a llorar, por lo que la escena debía resultar desoladora. Muy pronto oscureció, y esa primera noche fue realmente caótica, porque nadie durmió y circulábamos de un lado a otro como en busca de la autoridad perdida. Murieron tres chicos en el transcurso de las siguientes veinticuatro horas, y creo que el primer indicio de organización estuvo relacionado con la muerte, porque sabíamos que revivirían y crearían un nuevo desastre. Así que llevamos sus cuerpos a la pira que habían encendido los soldados, y los tiramos allí. Esa fue la primera regla, la más importante de todas: la muerte debía asegurarse con el fuego. Era una lección clave para la supervivencia, que nunca, bajo ninguna circunstancia, debíamos olvidar.
Han pasado cuarenta años desde ese entonces, y la pira sigue encendida como el primer día. Todos los muertos y moribundos han ido a parar allí. Han sucedido muchas cosas, y nuestra pequeña sociedad ha sobrevivido y prosperado. Todos los habitantes originarios crecimos y hemos tenido descendencia; mi hermano se casó con una chica llamada Alejandra, y tuvieron dos hijos, Dante y Olivia, que a su vez tuvieron a cinco chicos más. Yo terminé casado con una niña llamada Lorena, y nuestro único hijo, Leandro, tiene actualmente dos niñas preciosas de tres y cinco años.
Sin embargo, hay muchas cosas que me siguen preocupando. Esta historia tal vez no tenga un final feliz.
Últimamente, pienso mucho en Noli. Ninguno de nosotros ha vuelto a verlo, y tampoco tenemos noticias de él, por lo que no sabemos si sigue vivo o no. El portaaviones regresa puntualmente cada seis meses para traernos los víveres y todas las cosas necesarias, incluso algo de bebidas alcohólicas, pero ninguno de sus tripulantes responde a nuestras preguntas. Y hay algo… hay algo que me sigue llamando la atención en el modo de actuar de aquellos hombres…
Por ejemplo, la forma en que Noli dio a los “elegidos” la clave para la supervivencia. Pero si estaba interesado en que los chicos sobrevivieran, ¿por qué no los puso a salvo ANTES de que el Apocalipsis zombie ocurriera? ¿Por qué dejó que sufrieran y se las arreglaran como pudieran, para recién después proceder al rescate?
La respuesta es obvia: porque quería asegurarse que sobrevivieran los mejores, los más fuertes.
Y, siguiendo ese razonamiento, hay algo que me preocupa todavía más. Y tiene que ver con las paradas que el barco hizo en el viaje.
Después de tantos años, estoy seguro que no fueron para cargar provisiones o combustibles. Estoy seguro que en el portaaviones viajaban otros grupos de chicos, en otros camarotes, y cada uno de esos grupos fue puesto en diferentes islas del Atlántico Sur y del Pacífico. Nosotros vivimos en las islas Malvinas, pero debe haber otro grupo sobreviviendo en la Isla de los Estados, otro en las del Sur de Chile, quizás otro en el mar de Perú…
¿Y por qué? ¿Por qué Noli nos ha separado en diferentes territorios?
De nuevo me viene a la mente la imagen de Noli, dándoles información clave a los “elegidos”, para luego poner a prueba su capacidad de resistencia.
Tal vez con nosotros esté haciendo lo mismo. Tal vez esté monitoreando a los diferentes grupos, viendo quién sale adelante y quién no, quién se organiza mejor, quién elige el mejor camino para sobrevivir. Tal vez, dentro de algunos años, Noli (o quien esté a cargo en ese momento) elija un grupo y diga: “Es este”, y ordene eliminar a todos los demás.
Y, en ese sentido, creo que nosotros vamos por la senda equivocada.
Es por eso que escribo todo esto. Tengo la esperanza que las nuevas generaciones de esta isla, y las que vendrán luego, lean estas palabras y tomen consciencia sobre lo que ocurre aquí. Antes del Apocalipsis, la Tierra era un desastre, el hombre vivía en guerra, se mataba entre sí, había mucho odio y desprecio por la vida humana. Y el medio ambiente... sencillamente lo estábamos destruyendo. Contaminábamos el aire, la tierra y el agua. Matábamos animales por deporte, arrojábamos químicos y basura a los mares, echábamos humo y gases hasta tapar la luz del Sol. Creo que lo que ocurrió después, con los zombies, no fue más que una gran depuración, una eliminación de las malas hierbas para que la Tierra florezca y vuelva a respirar de nuevo.
Y ahora, en esta isla, creo que estamos haciendo otra vez lo mismo. Aunque en menor escala, por supuesto, pero el significado de nuestro accionar es igualmente condenable. Arrojamos la basura en cualquier lado. Nos divertimos  torturando y matando a los animales de granja que viven aquí. No nos preocupamos por el futuro, ni por encontrar nuevos modos de sustento, porque sabemos que el portaaviones viene cada seis meses y nos provee de sus necesidades.
En algún lugar del Mundo, Noli debe estar observándonos, y no creo que le guste mucho lo que sus ojos contemplen.
Así que deben escucharme, ustedes, los habitantes de esta isla. Cuidemos lo que tenemos. Respetemos a la naturaleza y a la Madre Tierra. Sobre todo, no olvidemos de dónde venimos, ni hacia dónde vamos. Yo ya soy viejo, ya he hecho mi vida, y tal vez lo último importante que tenga para decir sean estas palabras, que espero que calen en lo profundo del corazón.
No tenemos la existencia asegurada. ¿Entienden? NO TENEMOS LA EXISTENCIA ASEGURADA.
Si no cambiamos nuestra forma de vida, probablemente un nuevo Apocalipsis caiga sobre nuestras cabezas.
Y, esta vez, me temo, no creo que haya nadie para advertirnos sobre su llegada.


6 meses después

Escribo esto desde mi escondite en el altillo, antes de que ellos vengan por mí. Mi advertencia nunca fue escuchada.
Sucedió hace tres días. El portaaviones con sus provisiones no llegó, sino que fue otro barco, de porte menor. Y recién ahí entendí muchas cosas.
No me equivocaba con respecto a la importancia que da el grupo de Noli a la ecología. Los soldados que hablaban de un arco iris durante aquel viaje de hace cuarenta años atrás, no hablaban de un fenómeno meteorológico, sino del nombre de un barco: “Rainbow Warrior III” ("Guerreros del arco iris" en inglés).
Si no me equivoco, ese era el barco insignia de una agrupación llamada “Greenpeace”.
Supongo que Noli iba allí, comandando el ataque. Ahora, hace tres días, se acercó a las costas de esta isla y no fue para acercarnos provisiones, sino algo totalmente aterrador.
Una bomba. Una bomba que cayó sobre la granja de cereales, y que de inmediato comenzó a despedir un gas color amarillo ocre.
A la noche, los animales comenzaron a atacarnos.
Perros y cerdos. Lobos salvajes y caballos. Incluso, válgame Dios, las aves de corral.
Antes de subir al altillo, una bandada de patos se me acercó y me arrancó un pedazo de muslo. Otra vez ahí. Parece una maldita ironía del destino. El ciclo vuelve a repetirse.
Han matado a la mayoría de los habitantes de esta isla; somos pocos los que sobrevivimos, aunque no sé hasta cuándo.
Ahora los ruidos allá abajo son infernales. Deben haber entrado los animales grandes a la casa. La estructura de madera se sacude y no creo que pueda resistir mucho más tiempo.
Hicimos lo que pudimos. Les he fallado a todos.
Y ahora veo lo peor, el súmmum de la pesadilla:
Mi familia, todos ellos con las gargantas desgarradas por algún perro o lobo. Caminan por el sendero que conduce hacia la casa y miran hacia arriba, hacia el altillo, donde saben que estoy escondido. Puedo verlos a través de las rendijas de la madera.
Ya no tiene sentido resistir. Es hora de unirme a los muertos.
Espero que a las otras sociedades les vaya mejor que a nosotros.
Allí voy, chicos.

FIN

83 comentarios:

  1. De verdad qUE te quedó increíble ,de película, el final me encantó, y es lo que hacemos a la madre tierra, de too menos cuidarla... te quedo magnífica, no soy amante a relatos de zombie pero esta me encantó.. felicidades y valió la pena la espera ..

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    1. Gracias Sharoll, ahora mismo estoy escribiendo tu historia, espero tenerla lista para el viernes. Un abrazo.

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  2. que cuento mas :O que final !!! ningun cuento termina asi es impresionante nunca te habia
    escrito por que te leo del celu pero hoy estoy en una compu y quiero decirte que sos genial y no te comparas con nadie ( que conosca XD ) y para la persona que te dijo " el niño no puede tener facebook con cinco años yo me lo hice a esa edad :) un beso y sigue asi y nada de continuara que el celu va volar por la ventana XD

    De : Ailen

    Sorry por anonimo XD

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    1. Sí, Ailen, lo del facebook sigue siendo discutible, de todas maneras son detalles que se pueden arreglar en una edición futura... Un abrazo!!

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    2. Muy buena, sin duda alguna la mejor historia de zombies.

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  3. Genial Mauro !!! Nos hiciste esperar por el final, pero la espera valió la pena.
    Estaré a la espera de más de tus fantásticos relatos.
    Un abrazo.

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    1. Un abrazo para vos, Sandra. Gracias por escribirme!!

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  4. Woo!!!!!!!!! mientras leía todo aparecía como una pelicula en mi cabeza , q historia tan impresionante , la mejor historia que he leido en mi vida , espero mas cuentos asi porfavor!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!Genial

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    1. Un saludo, Marilu!! Gracias por tus entusiastas palabras jaja. Aunque no me queda claro cuando dices "espero más cuentos así", si te refieres a historias por partes, o algo similar a los zombies o el apocalipsis. Abrazos.

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  5. Es genial!!! Me encanto está historia se hizo esperar pero valió la pena... Soy Robert te mando un abrazo desde Formosa

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    1. Hola Robert, disculpame por haberte hecho esperar en vano aquella madrugada del viernes jaja. Un abrazo!!

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    2. Valió la pena... Igual me tomé ese tiempo para leer muchas más de tus historias anteriores... Sos un genio

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  6. Valió la pena la espera Mauro. ¡¡¡ un excelente final !!! Esta historia hace reflexionar mucho sobre el mundo y el estilo de vida que llevamos.

    Un abrazo desde Chilee!!!

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    1. Un abrazo para vos, Joselin. Te respondí el email que me enviaste, no sé si lo viste.

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  7. Esta historia fue increible. Gran idea el poner esto para advertirnos que es lo que posria pasar si es aue nosotros pensamos que somos dioses.

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    1. Sí, Manu, esa era la idea desde un principio, aunque no quería sonar tan moralista... no sé si lo logré. Un abrazo.

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  8. wow es genial simplemente wow. Es un final inesperado e intrigante , valio la pena la espera eres un genio. Es la historia que mas me gusto . Felicitaciones un saludo Mauro
    ATTE: PALOMA

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    1. Hola Paloma, me alegra que te haya gustado, te mando un abrazo!!

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  9. Y despues de 7 dias de una larga espera, llego el Final!!! y al igual que todas sus anteriores partes, estuvo ASOMBROSA...
    esta vez tu cuento no solo tuvo terror y misterio, si no que tambien nos deja algun tipo de enseñanza... quien diria que los de Greenpace estarian atras de todo el Apocalisis...

    Ah y tambien queria agradecerte por tomarte el tiempo para leer los comentarios y contestarlos! no muchos hacen eso!

    Te espero el viernes con otro cuento

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    1. Hola Nare, como dije a otra lectora, siempre pensé que si viene el fin del mundo, será provocado por los buenos y no por los malos... Y claro que contesto los mensajes de los lectores, dado que ellos se toman el tiempo de escribirme a mí... Abrazos.

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  10. wow es la mejor historia sigue asi mauro eres el mejor!!!!

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  11. Simplemente WOW,una historia invreíblemente redactada y además con unmprofundo mensaje.Felicidades!

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    1. Hola Ivette, gracias como siempre por escribirme y darme mensajes de aliento. Un abrazo!!

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  12. Mis respetos para usted me encantan sus relatos. ..un saludo desde Houston tx.

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    1. Un saludo para usted, mi estimado lector texano!!

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  13. me pongo de pie y me quito el sombrero te quedo super el final aunq aun no te perdono la larga espera de el final jajaja es broma te quedo de diez aunq me imaginaba algo diferente pero bien me gusto por cierto por q ese tal noli se hacia llamar jesucristo? era o no era ?? ;ajaj me kedo la duda :) q stes bien un saludo att: kary

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    1. Hola Kary, supongo que ese Noli era un fanático religioso preocupado por la obra de Dios, es decir por la naturaleza... Es una posible interpretación, nada más. Te mando un saludo.

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  14. Eres un genio Mauro Croche...con eso puedo resumirlo todo...excelente final, valió la espera ;)

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    1. Gracias por comentar, Ovidio, la palabra genio me queda enorme (para eso están los Borges y los García Márquez), pero gracias igual. Un abrazo.

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  15. me encantó tu historia. El final estuvo genial.
    Es la mejor historia de zombis que he leído en mi vida!!!!!!
    en serio me ENCANTÓ.

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    1. Gracias, anónimo. La próxima vez que comentes, trata de poner tu nombre, así sé quién me escribe, ya que me interesa mucho. Un abrazo.

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  16. el tiempo que espere valió la pena enormemente. Y esta historia es la mejor de todas y deja un gran mensaje que debemos comprender y aplicar cada día.
    Mauro te luciste :D

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    1. Un saludo, María!! Gracias por comentar cada una de mis historias, Un abrazo.

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  17. Me morí........ no se que decir
    Esta genial demasiado buena
    mf

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  18. muy buena histotia , a mí me encanta las historias de zumbies!!!! gracias por escribilas mauro

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  19. Mauro, la verdad? Me tengo que sacar el sombrero como leí en otros comentarios. Nunca me hubiera imaginado ese final. Este cuento en especial lo voy a guardar en mi PC, y cuándo mi hija sea adolescente, le voy a pedir que lo lea para que tome conciencia de lo importante que es cuidar el medio ambiente.

    Gracias Mauro por escribir estas increíbles historias.

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  20. Mauro,leí tres veces esta parte y la verdad no se que decirte......me gustó aunque no me esperaba para nada este desenlace,me imagino que me hice yo un final alternativo en mi cabeza ,jjaajajaaaaaa, y que el "bien" gana.....a si a todo tu imaginación me sigue sorprendiendo,enhorabuena!!!!

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    1. Claro, Manoli, el "bien" depende de dónde estés parado... y el camino del Infierno está empedrado de buenas intenciones jeje. Te mando un abrazo!!

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    2. Jjjajajjjaaaaaaaaa,es verdad Mauro!!!! Depende del cristal con el que lo miresss,otro abrazo para ti!!!

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  21. No me gustan los cuentos de zombis, pero este lo tuve que leer.
    El niño de 10 años parece mayor, algunos detalles, pero en general esta muy bien.
    Tlamatique

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    1. Gracias Tlamatique. Los "detalles" se me hicieron inevitables por el hecho de que iba publicando la historia a medida que la escribía, pero de todas formas creo que como experiencia fue, al menos para mí, bastante interesante y volvería a repetirla. Un saludo!!

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  22. Q tremendo eres mi quero Mauro, q spectaculo d historia, y t digo d verdad q nunca habia leido un cuento d zombis tan bien redactada y muy limpia, cada detalle en su lugar( en ecepto lo dl face dl nino d 5 anos..imposiblee) y no scribi ants x sperar hasta la ultima part, pero siempre stuve hay spectant, sigilosa en cada cuento y viendo los comentarios d cada lector.al igual q ellos me pusistes emocionada e intrigada, jaja. No tienes nada q envidiar alos demas scritores dl terror, xq vos stas ala cumbre como ellos. Eres el principe dl terror y consta q no lo digo yo nada mas. Stas llegando ala cumbre dl exito y vas llegar mucho mas alla xq eres excelentisimo scritor y tu lo sabes. Un gran besoootee como siempre impresionando!!

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    1. Aaahh ahora sí, a medida que iba publicando esta historia pensaba: "acá falta algo", y eran los comentarios de mi vieja amiga Yuri!! jaja. Me alegra que te haya gustado tanto, y espero que andes bien. Un abrazo!!

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  23. oye mauro porque no haces otra historia que sea tan interesante y larga como la de los moradores del polvo espero que si la hagas un abrazo y el cueto me encanto

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    1. Sí, estoy planeando hacer otra como esta, aunque un poquito más larga. Claro que primero tendría que curar de la ansiedad a la mayoría de mis lectores, porque si con cinco episodios me escribían pidiéndome que les adelantara el final, no me imagino lo que harán durante diez o quince capítulos jaja. Te mando un abrazo.

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  24. Pesimo final para una historia excelente.

    P.D. pense que los dias de publicacion eran martes y viernes.

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    1. Publico todos los martes y viernes, siempre que pueda, estimado lector. Después de todo, debes recordar que hago esto por amor a la literatura, aunque no recibo ningún pago monetario con ello; con esto quiero decir que, hasta que no me haga rico y famoso como escritor, no podré dedicar el 100 por ciento de mi tiempo a esta actividad... Un saludo.

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  25. Hola, mi nombre es Zeus Luis, soy mexicano; quería felicitarte por que tienes mucho talento, soy un fanático de los zombis; y también escribo historias sobre ellos.
    Solo quería destacar algunas cosas que a mi parecer, no tienen mucha lógica, como por ejemplo:
    Los niños no actúan de acuerdo a su edad, esta claro que son huérfanos, pero fueron educados por sus abuelos, y los niños mencionan que éstos eran muy buenos con ellos. Lo que muy probablemente repercutiría en que los niños no tendrían la madurez ni la autosuficiencia para salir adelante en este caso, ya que serian mimados.
    En cuanto al modo de transmisión de la plaga, muchos lo compararían con The walking dead.
    Por tu atención, gracias, en verdad me agrada tu trabajo, pero se crece más con las criticas, que con lo halagos.

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    1. Hola Zeus, me encanta tu frase final, "se crece más con las críticas que con los halagos", ya que siempre estoy abierto a las críticas y no me creo perfecto (de hecho no hay escritores perfectos, salvo Borges, Poe, Cortázar y algún puñado más, los demás somos todos perpetuos aprendices).
      Lo de que los chicos parecen más grandes ya me lo dijeron, y me parece cierto. Lo mismo que el detalle del Facebook y otras cosas.
      Aunque me parece más discutible cuando mencionás sobre que los chicos fueron "mimados", simplemente porque los abuelos los querían. La sobreprotección es mala, pero vivir en un ambiente lleno de amor y seguridad hace que las personas crezcan con mucha confianza y autoestima en sí mismas. Lo que las haría aptas, en mi apreciación, para sobrevivir a tragedias o apocalipsis como estos.
      Por lo general, antes de publicar un relato lo reviso una y mil veces, buscando frases malsonantes o repetidas, incoherencias, etc. etc. En este caso, debido a que era un relato por entregas y lo publicaba a medida que lo escribía, no pude hacer lo acostumbrado y supongo que por eso quedaron esos detalles sueltos. De todas maneras no me quejo, sabía de los riesgos que corría, pero fue una experiencia nueva y estimulante, que probablemente repetiré en el futuro, tratando de no repetir los errores (aunque no sé si pueda).
      Gracias por comentar y te mando un abrazo.

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    2. Vaya amigo .....deduzco que eres muy joven te cuento una cosita sobre crianza.....tengo,una niña que es criada como tu dices "mimada" y te sorprendería para lo pequeña que es su autonomía.....por que??? Por que tiene confianza en sus cuidadores ,igual que el protagonista,a parte esta demostrado que una persona ante una situación de peligro extremo reacciona de manera sorprendente.Mauro espero que no te moleste mi puntualización.Zeus en las películas mas taquilleras de la historia hay errores garrafales,y en muchísimos betsellers también,y no pasa nada,un saludo.

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  26. me refiero a cuentos por partes y tan interesantes como éste, si uno ya no podía esperar los martes y viernes para leeer la continuacion!!!!!
    Saludosssssssssss

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  27. Genial, como siempre. Muy bueno, eh. Felicitaciones.

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  28. Hola amigo mauro, quiero mandarte un saludo y habrazo de oso; de ante mano FELICITARTE por tus obras que cada ves me sorprende semana tras semana o cada que pueda leerlo, sin duda es muy buena y hasta me parece una PELÍCULA.
    El final me encanto no me la imagine que fuese de esa forma, muy buena. FELICIDADES
    Te mando salusaludos desde Brasil.

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    1. Hola Rolando, gracias por tus palabras, y disculpame que me haya demorado en contestarte, pero es que simplemente no vi tu comentario. Te mando un abrazo.

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  29. Súper estuvo tu relato, ya por fin me ley todos tus cuentos, y este era el ultimo y estuvo Súper Súper, espero q el próximo sea mas genial.
    Muy buena tu hietoria :)....

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    1. Hola, mi estimado lector anónimo, gracias por tus palabras. Si queres la próxima vez escribe tu nombre para que sepa quién sos. Te mando un abrazo.

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    2. Mi nombre es rodolfo mendoza mucho gusto y soy de colombia un gran admirador de usted por sus cuentos de terror y suspensos tan grandiosos q hace, e estado divulgan dolo q eres el mejor en los cuentos de terror, y te an leído mucho, y cm le dije espero q el próximo relato sea mejor q los anteriores. Le deseo mucha suerte y q tenga muchos triunfos, se le quiere de aca de colombia :)....

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    3. Ok, Rodolfo, un gusto!! Muchas gracias por comentar, abrazos!!

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  30. Me encanto!! Una gran historia, disfrute mucho leyendola! Un beso, Cleo

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  31. muy buena la historia y con un final original genio...

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  32. Esta genial la historia, no me perdí ningun cap. de los moradores del polvo y quede muy asombrada con tu historia, sigue asi, eres un gran escritor, deberias considerar esa carrera.
    ATTE:Yenifer Sanchez, una de tus mejores admiradoras.

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    1. Hola Yenifer, muchas gracias por escribirme!!

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  33. no soy dada a leer historias tan largas pero esta me dejo super enganchadisima... la lei de principio a fin... sencillamente fenomenal!!!

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  34. Hola mauro he estado alejado un tiempo pero volvi y me encuentro con este gran final uff definitivamente toda la historia estuvo increible su progreso nudo todo lo que paso y el darme cuenta el motivo de esa catastrofe! aun que hubiese quedado bueno que explicaran a donde ivan esos soldados que clase de gaz lanzaron, quien lo creo, como en fin, pero creo que en este punto debo decir que mejor quedo asi por que ya se tendria que llevar a otra historia, asi que... Te luciste mauro! Att: tu lector mas pilo Josse. jajaja

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    1. Hola Josse, tal vez amplíe un poco la historia más adelante, porque sé que hay varios interrogantes dando vueltas por ahí. Te mando un abrazo, gracias por escribirme.

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    2. Seria genial, y no, gracias a ti por responder amigo.

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  35. Hey Mauro, genial relato! Me encanta el estereotipo que se tiene sobre los zombis en general, ése clásico zombi que no piensa, que es lento (a pesar de que últimamente parecen estar en gran forma) y que es tan profundo como un charco. Aún así, debo decirte: Ha sido un gran relato! Siempre es atractiva la innovación en temas como estos. El hecho de que pensaran, cooperaran entre sí, hablaran e incluso, que fueran capaces de sentir una emoción, le dio un toque nuevo y refrescante a la historia. Aunando a esto la eficaz narración, sencilla de digerir y lo suficiente descriptiva, ha hecho de la historia una agradable película corta en mi cabeza. Finalmente, el agregar esa especie de creencia conspirativa sobre corporaciones que juegan con la voluntad humana y, esa moraleja que tanto se ha tratado de hacer llegar a los ignorantes que aún juegan a ser Dios (me refiero al hombre en general, asesinando a placer y estableciendo falsas jerarquías) le ha dado las características necesarias para ser memorable (o al menos así me parece a mi). Por último, lamento mi ausencia durante tanto tiempo (jo! ya me creo importante y la cosa), y gracias por tus increíbles relatos! Ahora sí que tengo los suficientes pendientes como para pasar un par de días sumergida en la red disfrutando de ellos.
    Saludos y un gran abrazo Mauro!

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    1. Hola Mizu, me alegra tenerte de nuevo en el blog, creo que eres una de mis lectoras más antiguas, por lo que cuando desapareces (y a pesar de que cada día, por suerte, tengo más y más lectores) me doy cuenta enseguida jaja. Este en particular es un relato que gustó mucho, y a mí me encantó escribirlo, a tal punto que estoy considerando escribir una segunda parte algún día. El problema es que hay tantos relatos de zombies, que es difícil no caer en los mismos tópicos de siempre, así que me tomaré mi tiempo para tratar de hacer algo nuevo y no decepcionar a los lectores (y sobre todo a mí jaja). Un abrazo!!

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  36. Hola Mauro.
    Este relato ha sido realmente muy bueno. Sin temor a equivocarme uno de los mejores que he leído en años.
    Me gusta mucho tu forma de narrar, hace sentir como si uno mismo fuera el personaje. No descuidas ningún detalle, juro que he sentido el dolor de la mordida y escuchado los lamentos de los muertos. Eso es lo que se busca en un relato.
    Soy fanático de las historias de terror y nunca leí una de zombies tan buena.
    Leí el primer capitulo y no pude parar hasta llegar al final (y eso que estoy en mi oficina, jajaja), voy a recomendar tu blog a todos mis amigos.
    Gracias por compartir tu creatividad con nosotros y sigue así, eres un escritor de primera.
    Saludos cordiales desde Perú.

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    1. Hola Eduardo, gracias por escribirme y recomendarme. Y ojo con leerme en la ofi, mira que eso le ha traído problemas a varios jaja (salvo que seas tu propio jefe, en ese caso no hay problemas).
      Espero tenerte seguido por aquí, me alegra que te haya gustado esta historia.
      Te mando un abrazo desde Argentina.

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  37. la verdad esqe yo pensaba qe ete relato no estaba tan bien peo lo comenze a leer desde el cap 1 y aora asta este ultimo me a encantado , sige asi y as una segunda parte porfavor

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    1. Tal vez más adelante haga una segunda parte, Cristhian. Me alegra que te haya gustado la historia. Abrazos!!

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  38. WOW WOW WOW!!!! AMAZING!...¡me encantó!...si sacaran una peli basada en tu historia acamparía en las puertas del cine un día antes que la estrenen para ser la primera xD.... en serio, esta muy muy buena :D...además soy amante de la naturaleza, el medio ambiente y los animales, así que me parece que tu historia contiene un estupendo mensaje :D sigue así, saludos.
    P.D. me gustó la parte en que mencionaste a Perú xD soy muy patriota...

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    1. Sí Lucía, yo creo que tarde o temprano se va a filmar este relato, y lo va a dirigir Steven Spielberg jaja. Bueno, te mando un abrazo, me alegra que te haya gustado tanto.

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  39. ooooh quede fascinada....waw .....es... es....felicitaciones tienes una gran mente....sigue asi...ooooh genial historia de veras....no pude para desde el primer capitulo...!!! te quedo super... sigue por favor!!!

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  40. Simplemente me encantó! Yo una fanática de todo lo que tenga que ver con zombies, quede fascinada sin palabras realmente, en mi mente mientras leía se iba formando la película. Realmente una muy buena historia, me declaro tu fan de hoy en adelante. Felicidades! Tienes un don para esto.
    Att. Lía

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