Cuento de Terror 54: "Leyenda de una Mujer Gorda"

Tomábamos unas copas en el living del Chueco Álvarez, que acababa de divorciarse de su mujer. Afuera, la noche era fresca y apacible; no obstante, a la hora de la cena se vio perturbada por un extraño ruido metálico proveniente desde la calle. Los perros vecinos de inmediato comenzaron a ladrar, y el Gordo Ahumada se apresuró a levantarse del sillón para echar un vistazo a través de la ventana.
-¿Y eso?- preguntó, escudriñando con insistencia la oscuridad del exterior.
El Chueco hizo un vago gesto de fastidio.
-Es una loca. Todos los días, a esta hora, pasa por aquí.
-¿Y ese ruido de latas?
-La loca anda en una silla de ruedas, porque es muy gorda y apenas puede moverse- explicó a desgano el Chueco-. Alguien, o quizás ella misma, ató unas latas a la silla, y las arrastra por toda la calle, produciendo ese ruido infernal. Nosotros ya estamos acostumbrados a ese ruido, de hecho a veces ni lo escuchamos, pero es evidente que los perros no piensan de la misma manera. Y en cuanto a verla…- señaló al Gordo Ahumada, quien, tozudamente, seguía tratando de ver algo a través de los vidrios del ventanal-. No lo aconsejo. Es un espectáculo muy desagradable de ver. De verdad.
-Pues yo quiero verla- porfió el Gordo, haciéndose pantalla con ambas manos para que el reflejo de la lámpara del living no lo molestara.
-Y yo también- no pude menos que decir.
-Les advierto…- insistió el Chueco, algo intranquilo.
Pero ya era tarde, porque en ese momento, bajo la luz de la farola de la esquina, pudimos verla por primera vez. Atravesaba la calle muy lentamente, montada en una silla de ruedas de aspecto maltrecho. Las latas, atadas a la silla con cordeles de nylon, la seguían como una estela y entrechocaban entre sí y tintineaban. Sin embargo, esta imagen, que ya de por sí era patética y representaba gran parte de la desgracia humana, distaba mucho de ser lo peor. Lo peor era la mujer misma. Además de tener un aspecto totalmente desaseado, como si no se hubiese bañado ni cambiado la ropa en años, su cuerpo era deforme. No gordo, sino deforme. Su estómago, que parecía una bolsa de arpillera colmada de cosas inimaginables, se extendía por delante de la mujer y terminaba descansando sobre sus mismas rodillas, casi como un repugnante perrito faldero. Los brazos, rollizos pero al mismo tiempo de aspecto fuertes debido al constante ejercicio, estaban surcados por venas azuladas y negruzcas, al igual que su cuello y gran parte de su rostro. Y además, la mujer hablaba. Hablaba en forma constante, en un murmullo ininteligible, como si en realidad estuviese cantando en voz baja. Cuando le señalé el descubrimiento al Chueco, éste asintió y desvió, incómodo, la vista hacia su LED de 42 pulgadas.
-Está cantando, sí. Es una canción de cuna- abrió otra cerveza, que sacó de la cubeta con hielo dispuesta sobre la mesita ratona, y se la tomó de un largo y espasmódico trago-. Quienes conocen su historia, dicen que quedó así desde la muerte de su bebé. El chico nació con problemas cardíacos, y murió a las pocas horas. La mujer no pudo soportar el dolor, y enloqueció. Su marido la internó en una clínica de locos, pero es obvio que, o bien la mujer escapó, o algún médico insensible le dio el alta y la dejó ir- señaló con la lata de cerveza hacia la ventana, como si aún pudiera verla-. Así que ahora la tenemos ahí afuera. Pasando por aquí todos los días, quién sabe hacia qué destino. Y volviendo rabiosos, de paso, a todos los perros del vecindario.
-Pobre mujer, me da lástima- dijo el Gordo, sacudiendo la cabeza-. ¿Vive por acá?
-No lo creo- dijo el Chueco, con la mirada vidriosa-. ¿Por qué? ¿Pensás ayudarla?
-Sólo preguntaba- dijo el Gordo, a la defensiva.
-Mejor sigamos viendo el partido- sugirió el Chueco, ya de malhumor.
Y le hicimos caso, porque el tema se había vuelto incómodo con rapidez. Y no volvimos a hablar de la mujer en mucho, mucho tiempo. Tal vez fueron años. Yo casi la había olvidado cuando el Chueco la volvió a mencionar. Estaba borracho cuando lo hizo, y sus ojos estaban empañados por un velo de angustia o miedo. Acababa de divorciarse de su segunda mujer, y supusimos que ese era el motivo de su expresión de desdicha. Pero la historia que tenía para contarnos era totalmente inesperada:
-¿Se acuerdan de aquella loca en silla de ruedas?- comenzó, trastabillando con sus palabras. No espero a que nosotros le respondiéramos-. Claro que se acuerdan, ¿verdad? Es difícil olvidarla, una vez que se la mira por primera vez. Son esas personas que uno desearía no conocer jamás. Sé que está mal decirlo, pero es así. La locura… la locura es la peor aberración que conoce el ser humano. Hay algo que es aterrador, y al mismo tiempo repulsivamente fascinante, en la locura. Y yo, cada día de mi vida, la veía pasar por mi ventana, arrastrando aquellas malditas latas…
-¿Qué pasó, Chueco?- dijimos casi al unísono.
El Chueco volvió a tomar un sorbo de su copa (en ese entonces había cambiado la cerveza por el whisky, evolución que se debía, sin dudas, a su próspera y pujante situación económica) y luego lanzó algo parecido a una risa de hiena, que nos heló la sangre.
-¿Qué pasó? Pues que murió. Eso pasó. Un coche la atropelló, a menos de dos cuadras de mi casa. Y yo… yo que nunca me meto en lo que no me importa… esa vez quise ser solidario. Quise hacer algo que está fuera de mi forma de ser. Y fue el peor error de mi vida…
-¿Por qué? ¿Acaso el espectáculo era muy cruento? ¿O sufrió mucho?
El Chueco negó con la cabeza, sin dejar de exhibir una curiosa y ladeada sonrisa de amargura.
-Cuando llegué ya estaba muerta. Eran las dos de la tarde, quizás dos y media, y a esa hora no pasaba un alma por la calle. El conductor que la atropelló salió huyendo del lugar; yo apenas pude ver un coche de color rojo doblando por la siguiente esquina. Jeremía Escobar, un viejo vecino, estaba al lado mío, y creo que fue una suerte que estuviera ahí, porque de lo contrario… bien, creo que hubiese dudado hasta de mi cordura- el Chueco se pasó una mano por los ojos humedecidos y luego siguió el relato, mirando hacia un lugar indefinido de su jardín-. La mujer, por el impacto, había sido despedida de la silla. Creo que era una silla adaptada, porque nadie de su corpulencia hubiese podido entrar en una silla de ruedas común y corriente. Su cuerpo había quedado en posición fetal, y la cabeza… bueno, la cabeza se había estrellado contra el cordón de la vereda. Su cráneo se había abierto como una nuez…
-Jesús bendito- murmuró el Gordo, dejando su cerveza a un lado.
-Eso no fue lo peor. Es decir, he visto cosas feas, y también tuve la desgracia de presenciar muchos accidentes. Pero esa mujer… Con el viejo Jeremía nos acercamos y le controlamos el pulso, pero era evidente que estaba muerta. El viejo sacó un celular de su bata (desde que se jubiló en una empresa automotriz, el viejo anda siempre en una bata azul) y llamó a la ambulancia, mientras yo, sin poder hacer otra cosa, me dedicaba a examinar a la mujer muerta. Sus ojos estaban llenos de tierra, y de alguna manera se veían muy tristes. ¡Cuánto sufrimiento, cuánta locura había ahí! Me retiré unos pasos, tal vez superado por la situación, y creo que ahí fue que comencé a darme cuenta. El viejo Jeremía terminó de hablar por teléfono y se acercó. Nos miramos… ¿Alguna vez sintieron una conexión psíquica con alguien? ¿Una especie de electricidad, una sintonía en común que hace que las palabras sobren? Bien, porque eso fue lo que en ese jodido instante sentí con el viejo. Había algo en esa mujer que estaba mal. Terriblemente mal. La suya no era una gordura común y corriente, sino algo que en cierta forma, Dios bendito, me hacía acordar otra cosa… Y entonces fue que la mujer se movió. Estaba muerta, tanto el viejo como yo sabíamos que estaba muerta, pero de todas maneras se movió.
El Chueco de repente abandonó su sillón y comenzó a pasearse por la habitación. El Gordo me miró de reojo y levantó una ceja, pero yo evité devolverle la mirada.
-La mujer muerta se movió… mejor dicho, su estómago se movió.
-Oh, no- murmuré, casi sin darme cuenta. No sabía si quería seguir escuchando el relato. No era una historia propicia para contarla en una despreocupada reunión de amigos. Pero el Chueco había comenzado a hablar, y sabía que sería imposible pararlo.
-Yo había quedado petrificado, pero el viejo Jeremía tuvo un atisbo de reacción. Se arrodilló frente a la mujer y le habló. Creo que aún quería convencerse de que seguía viva… porque esa era la explicación más racional de todas. Pero no, bastaba echar un vistazo al cráneo de la mujer, con el cerebro derramándose sobre la alcantarilla como cera derretida, para darse cuenta de que no era así. Y entonces el estómago de la mujer se movió otra vez. Y el viejo Jeremía, poniéndose pálido de golpe, se incorporó y se dio vuelta hacia mí. “Chueco, creo que esta mujer está embarazada”, dijo, poniendo en palabras lo que hasta ese momento no queríamos expresar. “Estás loco”, le dije, a pesar de que había llegado a la misma conclusión. “Esta mujer tiene sesenta años, Jeremía, es imposible que…” Pero no pude seguir hablando, porque fue entonces que ocurrió. El estómago de la mujer se movió una vez más… y la piel del estómago se rasgó. La sangre de inmediato oscureció su vestido amarillento. Y algo, un bulto… comenzó a moverse debajo de la tela. Juro que fue así. Se movía trazando círculos, y cuando el Viejo se acercó y retiró el vestido, vimos una mano asomándose por la barriga abierta de la mujer. Eso fue suficiente para ambos. Sin decir una palabra más, nos alejamos del lugar. Yo me encerré en mi casa y hasta creo que trabé las puertas y todo. Pero aún así, cuando minutos después la ambulancia llegó, no pude evitar mirar por la ventana. Para ese entonces había algunos curiosos en el lugar, aunque no se atrevían a acercarse demasiado, porque el espectáculo era demasiado turbador. Vi que los enfermeros bajaban de la ambulancia con una camilla, y uno de ellos se arrodillaba frente a la mujer. Y fue ahí que lanzaron exclamaciones de asombro. El médico que los acompañaba abrió el vientre de la mujer allí mismo, quizás pensando que salvarían a la criatura… y entonces lo sacaron.
-¿Al bebé? ¿De verdad una mujer tan vieja estaba embarazada?
-Estaba embarazada, sí, pero no era un bebé. Era un hombre adulto. Con vellos en el pubis y todo. Creo que murió allí mismo, retorciéndose sobre el asfalto, bajo la mirada horrorizada de los transeúntes y de los médicos- tomó lo que quedaba de su copa y nos miró. Debió notar nuestra perplejidad, porque volvió a señalar hacia la ventana como si aquel monstruoso hombre-bebé aún siguiera tendido sobre la calle-. ¿Acaso no lo entienden? La mujer, luego de perder su primer bebé, volvió a embarazarse. Y decidió no despegarse de él nunca más. En todos los sentidos posibles. No volvería a perder otro bebé mientras ella estuviera viva. Lo llevaría en su vientre y lo protegería… el tiempo que fuera necesario-  suspiró y agregó, con voz mucho más serena:- Creo que, por primera vez en mi vida, me alegré de no tener hijos. Y nunca los tendré. Las mujeres se ponen incomprensibles y locas cuando hay un crío de por medio. Este que les conté, es el mejor ejemplo de todos. Claro que hay otros…
Con el Gordo volvimos a intercambiar una mirada. Porque el Chueco, tal vez sin darse cuenta, acababa de informarnos el motivo por el cual se había divorciado de sus dos anteriores mujeres.
-Bueno, es una historia… un tanto rara- dije al cabo de un momento, cortando un silencio de muerte-. Es decir, eso del bebé-hombre… me llama la atención que no haya salido en ningún periódico.
-Es lo que vi. No pido que me crean. Sólo les conté lo que vi.
Se estaba poniendo de malhumor, por lo que el Gordo se apresuró a proponer un brindis:
-Por las mujeres. Por todas las mujeres buenas que hay en el mundo.
-¡Salud!- dijimos a desgano.
Curiosamente, fue la última reunión que hicimos. Después de esa noche el grupo se disolvió y cada uno siguió su camino. Lo último que supe del Chueco fue que salía con una maestra de secundaria: la mujer, por lo que escuché, era diez años mayor que él, y las posibilidades de embarazo eran, por lo tanto, casi nulas.

54 comentarios:

  1. Hoolaaaa!!!!!..muy buenos todos tus cuentos..llegue aqui x casualidad y me lei todos tus cuentos en dos dias!!!..me duele la cabeza ahora y es x tu culpa :P te felicito de verdad..Rebeca

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Rebeca, espero que se te haya pasado el dolor de cabeza jaja. Pero de verdad, el hecho de que me digan que leyeron todos mis cuentos en uno o dos días es uno de los mejores elogios que pueden darle a un autor. Gracias por comentar, un saludo.

      Eliminar
    2. Hola me encanto!!!el cuento ...me llamo Sandra y lo leí todo...

      Eliminar
    3. Hola Sandra, gracias por tus comentarios, te invito a que sigas leyendo los otros. Un saludo.

      Eliminar
  2. No cabe duda que la espera vale la pena, eres un excelente escritor muchas felicidades

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Alma, de verdad agradezco que me escribas. Abrazos.

      Eliminar
  3. Me recordó de una películas mas o menos así de bebés asesinos, pero que asco como relatas los detalles. La cordura nunca mas volvió en esa pobre mujer. Saludes y como siempre te quedo maravilloso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Varios lectores mencionaron el tema de los detalles asquerosos, cuando lo escribí pensé que estaba siendo bastante "light" pero parece que me equivoqué. Un abrazo, Sharoll.

      Eliminar
  4. estaba genial me encanto te felicito y la idea era original UN HOMBRE BEBE! leo tus cuentos desde el año pasado sigue asi :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Carlos, entonces eres uno de mis lectores constantes, gracias por leerme y seguirme. Abrazos.

      Eliminar
  5. Mi querido Mauro, soy sincero al decirte que esta historia me dejó algo de sinsabor. A mí parecer le faltó un poco de imaginación y más terror. Además, me parece que tuviste a uno de los protagonistas hablando demasiado. Los párrafos largos siempre son tediosos para el lector. Por ejemplo: el párrafo que empieza (Yo había quedado petrificado) bien pudisteis dividirlo en dos o hasta tres párrafos... Bueno, es sólo mi parecer. Igual, buen cuento. Te cuidas ¡Abrazos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí Manuel, lo de acortar el diálogo extenso es una buena sugerencia, y hay varios lectores que también me reclamaron más terror (además de decirme, con cierta delicadeza, que la historia es algo floja jaja), veremos si acierto para la próxima. Un abrazo para vos.

      Eliminar
  6. Hola Mauro!! Muy interesante esta historia, lo qué el amor de una madre es capaz de hacer, cn tal de conservar a un hijo viví, me sacaste las de San Pedro me quedé cn los ojos aguados con lo que le pasó a la Sra, x eso en este mundo no debemos criticar a las personas x su apariencia xk nunca sabemos la Cruz que llevaba cargando sobre sus hombros :'( :'( :'(.....

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Raquel por escribirme. Ya he notado que eres una persona muy sensible, en parte, creo yo, por las cosas que me has contado de tu vida. Eso es bueno, siempre y cuando no te impida defenderte de las hienas que pululan en este mundo. Cuidate mucho, te mando un abrazo.

      Eliminar
  7. Hola Mauro... esta vez como que no entendi el cuento, o mejor dicho no me senti lo me gusto tanto como otros... Saludos, te espero con otro cuento el martes (o viernes)!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El martes probablemente publique algo Nare, espero que te guste un poco más que este. Un abrazo!!

      Eliminar
  8. Me dio lástima la pobre mujer.No hay nada peor que perder un hijo.Conozco muchas madres que han quedado desvastadas.Es lógico que quieran proteger a sus otros hijos,incluso hasta límites inimaginables.Estoy segura d que más de una madre decidiría llevar a su hijo dentro con tal de protegerlo si fuese una opción.Es verdad que no es sano,pero muchas veces el amor y dolor de madre crecen de razón.Felicidades una vez más por tus historias,aunque esta,más que de terror,me pareció una historia de dolor y pena.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí Ivette, considero a esta una historia dramática con ciertos toques de horror. Y en cuanto al amor de una madre... creo que no tiene comparación con otro tipo de sentimiento. Por supuesto, lo digo desde afuera porque, evidentemente, yo no soy madre jaja. Buenas palabras Ivette, gracias por dejar tus impresiones en este sitio. Abrazos.

      Eliminar
  9. Sera q el chueco tuvo algo q ver con la senora gorda y su bebe-viejo??. Q mala suert tuvo el chueco con las sposas. Conosco una senora qse ha casado 3 veces, y 3veces se les han muerto los maridos. La llaman la viuda negra. Y la senora gorda, pobre d ella lo q tuvo q hacer x su criatura. Buena la historia mi principe dl terror, pero le falto un poco mas d drama. Y a quien va dedicada esa historia??, no la colocastes. Un besoo!! Spero el mio!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hum, no se me había ocurrido que puede haber una relación entre el Chueco y la mujer, de hecho si recapitulo un poco, por algo el tipo se veía incómodo al hablar de ella... Buenísima la observación!! Y no está dedicada a nadie, sencillamente porque nadie me había solicitado sobre un tema así, la escribí porque tenía ganas, o sea que iría dedicada a mí jaja. Un abrazo... ya llegará el tuyo...

      Eliminar
    2. Jajaja me referi a mi beso, mi querido Mauro. Ya q andas como Don Juan repartiendo besos. Pues yo quiero mi beso. T e dejado muchos y no me los ha devuelto. Jajaja. Me gusta la idea q t la dediques a ti mismo mi principe dl terror, y en cuanto a mi historia bueeeno tendre paciencia.!!

      Eliminar
    3. Es que los argentinos somos muy besuqueros jaja. Besos!!

      Eliminar
  10. Me encantan tus historias sigue asi :D

    ResponderEliminar
  11. Este cuento me pareció más un drama que una historia de terror Mauro. Aun asi, al igual que todos tus cuentos está muy bien hecho. Logra que nosotros los lectores podamos imaginar cada detalle.

    Un abrazo grande y un beso!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es un drama sí, con ciertos toques de horror gore. Varios lectores me reprocharon este desvío, por lo que trataré de volver a la senda para la próxima jaja. Un abrazo para vos, Joselin.

      Eliminar
  12. aw, no se que decir. Me causa una extraña sensación, no se.
    Pero buena historia

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ok, ya entendí, no te gustó jaja. Para la próxima veré si levanto la puntería, un abrazo, María!! Y cuidadito con que tu padre no te deje entrar aquí jaja.

      Eliminar
  13. Wow estuve en suspenso tus historias son tan reales q hacen pensar q son ciertas afortunadamente no jaja disfrute la lectura estuve esperandola toda la semana y no me defraudo saludos y felicidades x esa imaginacion tan grande sigue adelante

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Joana, el martes seguro publico algo, así que esta vez no tendrás que esperar tanto jaja. Un abrazo, gracias por escribirme!!

      Eliminar
  14. pues para mii tu relatoo es perfecto no le falto nada y los detalles los relatas taan bien que hasta parece que vi pasar a esa pobre frente a mi kasa jaja y en cuanto a lo q comento yuri yo tambien pense q ese tipo tuvo algo q ver con esa mujer por la forma en la q se expresaba de ella y tan es asii q antes de saber lo.q ella tenia dentroo por q el habia decidido no tner hijos es como si el ya supiera tal locura ami me encanto muchoo mucho muchoo para mi perfecta :) por ciertoo cuantos cuentos faltan para q llegue el mioo hee o ya lo olvidaste??? mi mauu jeje att kary

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tu cuento está super cerca Kary jaja, ya casi lo tengo terminado. En cuanto a lo de la relación entre el personaje y la mujer, pues parece que sí había algo entre ellos, es un caso típico en el cual los personajes cobran vida y se mueven sin que el autor lo sepa jeje. Abrazos!!

      Eliminar
  15. aw enserio ya no falta muchoo q emocion mi mau esperoo q tenga mucha sangree jajaja no puedo esperar mas necesito leerla :) oye mi mau x ciertoo recuerdas lo q te pedi por face aun me lo debes heee
    att kary

    ResponderEliminar
  16. Al habla Eli: (Por aquí de nuevo, 2º comentario)
    Hola, no me pude conectar el viernes y leo hoy el cuento. ¡ Dios mío! Es extraño que yo me quede sin palabras. En el buen sentido. Lo que me pareció un gran acierto es que, aparte de la historia de terror, muy bien escrita de hecho, también hay cierta conexión con los personajes. Sabemos la historia de manos de un tipo que, gracias a dicha historia, se da cuenta de como se ponen las mujeres cuando hay críos de por medio. Menos mal que a mí aún me falta mucho, y de todas formas no quiero tener hijos. Es una lástima que una pierda un hijo poco después de haber nacido; ese detalle también hace que el relato cobre vida; <¿ No quedaría un poco soso si decidiera tener para siempre a su primer hijo ?>
    Luego, los mínimos detalles muy bien descritos. Y esto es demasiado largo, acorto y me despido, que mañana tengo examen...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Al habla Mauro: "Es extraño que me quede sin palabras", ya veo por qué decís eso, jmenos mal que tenías pocas palabras, de lo contrario escribías una Biblia entera jaja. La conexión entre los personajes existe en varios sentidos, me alegra que te hayas dado cuenta de eso, porque a partir de la historia que cuenta el Chueco, los otros infieren el por qué de sus dos anteriores divorcios. Veo que sos muy joven, es normal a tu edad pensar en no tener hijos, esa postura con los años a veces cambia, y a veces no, no sé si está bien o mal, lo único que tengo en claro es que vi mucha gente que tiene hijos y no por eso merece ser llamada "padre" o "madre", por la forma en que descuidan y se desentienden de los chicos, al punto de llamarlos "molestias". Un abrazo, y suerte con el examen!!

      Eliminar
    2. Muuy de acuerdo contigo mauro!!

      Eliminar
  17. Pobre chueco jaja muy buena historia te pasas..! Jaja te doy una sugerencia para una historia genial serían los necrofilicos o necrofagos o algo así... :robert:

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay una historia, creo que es la número 21, llamada "El horror", que trata sobre eso. Igualmente, como voy a escribir 666 historias de terror, supongo que tarde o temprano volveré sobre el tema, los temas se irán repitiendo, pero el gran desafío es evitar escribir historias similares o incluso caer en la autoparodia. Veré si puedo lograrlo. Un abrazo, Robert.

      Eliminar
  18. Como siempre tu historia buenísima (como decimos en México, chidísima jeje) efectivamente pensé que el chueco, podría hacerse cargo de la loca, pues con tanto fracaso matrimonial, necesitaría con quien compartir su vida, me imagine un romance algo asqueroso, loco y al final macabro, pero otra vez, como tantas otras, le diste un giro totalmente inesperado a la historia, tu si que juegas con mi mente, eso es algo que agradezco, porque me mantienes totalmente interesada, mi querido príncipe del terror. saludos de tu fiel lectora del Estado de México.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, una de las cosas que más busco (aunque no en todos los cuentos, para no caer en la repetición) son los giros al final, en este me parece que hay dos revelaciones, una sobre el bebe hombre y otra (menos imaginativa pero también igual de importante) sobre la vida del Chueco. Un abrazo!!

      Eliminar
  19. Hola!!!..soy Rebeca de nuevo..la del 1er comentario :) te queria decir q estaria muy copado q escribas algo de una monja psicopata..y tambien q me encantaria q le pongas mi nombre a algun personaje..no importa quien sea ni q pero a mi me gustaria y me harias la persona mas feliz del planeta tierra jaja sos un genio con los cuentos..besos!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Rebeca, no hay problemas con eso, ya lo hice para otra lectora en el cuento "A otro lado del túnel", tu petición ya está agendada en mi agenda electrónica Ipad electromagnética de papel jaja. Un abrazo!!

      Eliminar
  20. Por que escribiste esto? Como lo supiste? Mauro por que? :'0 noo!

    ResponderEliminar
  21. Hola reveca me gustan tus cuentos son chebres lo que nesesito para mi tarea copiar y pegar att una loca:-P

    ResponderEliminar
  22. Estimado Mauro Croche:

    Junto con saludarlo y esperando que este muy bien, menciono a ud que mi hermana tiene que hacer un trabajo de lenguale relacionado con uno de sus cuentos "La leyenda de una mujer gorda" por lo cual necesita de su biografía para completar el trabajo. Si fuera posible dar la información se lo agradecería mucho desde ya muchas gracias.

    Sin otro particular,

    ATTE A UD

    Daniela González.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Daniela, por favor escribime a mi email personal maurocroche@gmail.com, con gusto te daré la información que necesitas. También puedes contactarme por facebook (buscame por mi nombre). Un abrazo.

      Eliminar
  23. Estubo muy entretenido, seguire leyendo los que siguen amigo :)

    ResponderEliminar
  24. Hola Mauro. Te felicito por la imaginación y la fluidez que tenes para escribir. Creo que si fueras un poco mas perfeccionista podrías corregir algunos detalles y así subirle la calidad A tu obra. Yo también escribo pero me tomo mi tiempo para que cada cuento sea casi perfecto (para mi al menos). Igualmente no cualquiera escribe un cuento por semana! te felicito también por eso y por compartir tu arte con todos. Seguí mejorando!
    Damián H

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Damián, gracias por escribirme. Casi me hace gracia ese "si fueras más perfeccionista", porque de hecho, durante muchos años yo fui así, me pasaba meses corrigiendo un cuento, cambiando de lugar las comas, suprimiendo adjetivos y un largo etcétera... hasta que me di cuenta de que con eso no llegaba a nada, siempre estaba en el mismo lugar y hasta -incluso- actuaba como una excusa que yo mismo me imponía para no seguir avanzando.
      Así que simplemente dejé de lado tanto prurito quisquilloso, y me propuse avanzar. Sé que muchos de estos cuentos, cuando se publiquen en forma de libro, deben ser repasados y pulidos, pero creo ahora que eso es lo de menos, lo importante a mi entender es la construcción de las tramas, la verosimilitud de los personajes, la ambientación y por supuesto, que la historia atrape y sea entretenida... ¿Si sobre algún adjetivo o pronombre? No importa, lo quito después. ¿Si hay alguna frase que debería cambiarse de orden, o una repetición de palabras? Fácilmente solucionable. Lo que no es fácilmente solucionable es todo lo que te enumeré anteriormente, que constituye la estructura y el alma del relato.
      Te digo todo esto porque me encanta lo que dijiste, de hecho diste en el clavo en una de mis "preocupaciones" más frecuentes (y digo "preocupaciones" entre comillas, porque estamos de acuerdo que hay cosas en esta vida que son mucho más preocupantes que una coma mal puesta o un abuso de palabras terminadas en "mente"). Pero después hago un breve vistazo hacia atrás, y me encuentro con que en el año 2011 (por decirte un ejemplo) escribí solamente dos cuentos, que si bien desde el punto de vista ortográfico-semántico eran perfectos, la verdad no me aportaron un carajo. Con uno de ellos gané el segundo premio de un concurso de mi provincia, y si bien eso es algo bueno, retrospectivamente no aportó mucho a mi carrera como escritor. En comparación, veo este último año y me encuentro con 64 cuentos escritos a toda máquina (y por consiguiente, no tan perfectos como los otros dos del 2011), un libro a ser publicado en editorial próximamente, y sobre todo, lo más importante para un escritor: muchos lectores!!
      No sé cuál será tu criterio, pero el mío está clarísimo: me quedo con la segunda opción!!
      Uf, bueno, creo que el mensaje fue muy largo. De nuevo te agradezco el comentario, y ojo que no te estoy atacando, de hecho te doy toda la razón del mundo. Simplemente te expongo mi punto de vista, que por supuesto, puede estar errada por kilómetros.
      Un abrazo!!

      Eliminar
    2. Mi criterio es claro también. Simplemente creo que hay detalles que podrías corregir o mejorar. Pero entiendo que tu idea sea darte A conocer y por eso no perdes tiempo quemandote las neuronas para que tus cuentos sean un 10. No te tomes A mal lo que te digo eh! Es una simple y pequeña critica entre tantos elogios. Tampoco creas que te estoy hablando desde un pedestal! Estoy muy lejos de igualar tu talento.
      por ultimo. Cuantos años tenes?
      P/d Te hice escribir eh! Jaja
      Un abrazo!

      Eliminar
    3. Nah, cómo lo voy a tomar a mal, si me hiciste reflexionar y repasar ciertos conceptos que tengo sobre el oficio de escribir, cosa que siempre es bienvenida. Y sí, escribí un largo mensaje jaja, creo que eso se debe a que aún me duraba la euforia por el partido contra Suiza, y además porque estoy en una etapa en la que tengo una especie de verborrea literaria incontenible jeje. Espero leer tus escritos algún día, si querés mandame algún cuento a mi correo electrónico, si resulta ser bueno, entonces te lo robo jaja (no, mentira, es un chiste). Un abrazo!!

      Eliminar
  25. Este me gustó bastante, me gusta cuando las personas hacen cosas ´por locura y además se juega con la imaginación de lo que tal vez podría ser posible, como llevar a una persona en el vientre durante años, es como decirlo... como llevar un poco más allá la realidad, sin tanta fantasía o una ficción justificable, no sé si me entiendas.

    ResponderEliminar

Más Cuentos de Terror:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...