CDT 62: "Los Signos del Mal"



¿Por qué los adultos podían ser tan estúpidos?
¿Por qué se negaban a aceptar lo que era evidente, incluso cuando tenían las pruebas delante de sus propios ojos?
Eso pensaba Rita, mientras se limpiaba las heridas en el lavatorio del baño, parada frente al espejo del botiquín y dándole la espalda a la bañera de loza. Se frotó un trozo de algodón embebido en alcohol y dio un pequeño respingo: quemaba. Se trataban de tres marcas en la piel de su estómago, inexplicables marcas en formas de garra, aparecidas durante la noche anterior, mientras dormía. Era la cuarta vez que le ocurría esto, y por cuarta vez, su madre descreyó del relato:
-Te lo hiciste mientras duermes, estúpida. La próxima vez, cuando te quejes de esto, yo misma te cortaré las uñas, porque tu historia de fantasmas ya me está cansando.
Rita terminó de limpiarse la herida y se puso la remera. Recordó que la noche anterior había tenido pesadillas, había soñado otra vez con aquel hombre vestido con un traje azul, que la llamaba desde lo alto de una colina. Ella siempre sentía miedo al verlo, porque sabía que el hombre estaba muerto, y cuando se daba vuelta para escapar, el fantasma la perseguía hasta darle alcance. Sus ojos eran dos agujeros negros, y tenía una sonrisa enorme y grotesca, que le cortaba el rostro en dos. Le mostraba unas uñas largas y afiladas, cubiertas por mugre y costras de sangre, y luego le rasguñaba alguna parte del cuerpo.
“Para que me recuerdes”, le decía el hombre del traje azul, y de los agujeros de sus ojos comenzaban a salir gusanos blancos, que resbalaban por sus mejillas como asquerosas lágrimas reptantes. En este punto Rita siempre despertaba, y cuando se miraba el lugar del cuerpo donde el fantasma en sueños la había rasguñado, lo encontraba sangrante y con aquellas tres marcas en forma de garra.
“Todo ha sido real”, pensaba entonces.
“El tipo del traje azul existe”.
Sólo que su madre no pensaba de igual forma.
-Lo haces para llamar la atención, para joderme- le decía-. Desde que murió tu padre, mi vida ya es lo suficientemente dura, y tú encima haces todo lo posible para complicarla.
Volvió a tener el sueño tres días después, un domingo lluvioso. En esa ocasión el hombre la hirió en el hombro, y cuando ella despertó, no se sintió segura ni aliviada al salir de la pesadilla. Abrió los ojos en la oscuridad y tanteó con desesperación el interruptor de la luz; percibía que una presencia se había colado en la habitación, algo maligno que la observaba desde algún oscuro rincón. Cuando finalmente encendió la lámpara, lanzó un grito: había un rostro en la ventana, un rostro que flotaba en la noche, y se reía de ella, mientras los gusanos caían a raudales desde los agujeros de sus ojos.
Su madre entró un minuto después. Rita, llorando, le explicó lo que había ocurrido y le mostró las heridas en su hombro derecho; la madre, que tenía signos de resaca en su envejecido rostro, la tomó de los pelos y la zamarreó.
-Me quieres hacer la vida imposible, ¿eh? ¿Crees que puedes jugar conmigo? Te mostraré que estás equivocada, pequeña zorrita del demonio.
La arrastró hacia la cocina y le encajó un golpe. Rita cayó sobre el mueble aparador y se aferró la cabeza, que ahora también sangraba, junto con el hombro. Cerró los ojos con fuerza, porque aquello era demasiado y se sentía abrumada por la experiencia que acababa de vivir. Escuchó que su madre abría el cajón de la alacena: cuando volvió a mirar, vio que la mujer se le acercaba con un cuchillo. Pensó que sería su fin; su madre había enloquecido por el alcohol y por la muerte trágica de su marido; ahora sólo quedaba esperar un destino trágico para las dos.
Pero su madre no pensaba matarla. Lo que hizo, en cambio, fue cortarle las uñas con el cuchillo, una por una. Al principio Rita se resistió, pero cuando su madre le cortó la yema del dedo índice, se dio cuenta que era mejor no moverse, era mejor esperar que finalizara la tarea, y mientras tanto, poner la mente en blanco y fingir que aquello en realidad no estaba pasando.
-Ahora no podrás rasguñarte mientras duermes- le dijo la mujer, al terminar-. Ahora dejarás de joderme la vida con esa mierda del fantasma. Vete a dormir, pero antes límpiate la herida, o se te infectará.
-Sí, mamá- dijo Rita, con voz neutral, agachando la cabeza y sorbiéndose los mocos-. Prometo que no volverá a pasar. 
Se metió al baño y se limpió las heridas, mientras escuchaba que su madre, en la otra habitación, se acostaba y al rato comenzaba a roncar.
Dos noches después, volvió a suceder. Aunque esta vez Rita no dijo nada.
Ahora el hombre le había dejado el zarpazo en el interior de sus muslos. Estaban en lo alto de la colina, al pie de un enorme cicomoro, y por primera vez, Rita comprendió que las intenciones del hombre eran realmente repugnantes. “¿Quién eres?”, le preguntó en sueños. “¿Por qué me hiciste esto?”.
“Lo hice porque eres mía”, le respondió el fantasma, y su sonrisa se ensanchó. Los  gusanos seguían cayendo a montones de sus ojos cavernosos. Cuando algunos de esos bichos llegaban a su boca, el hombre sacaba una lengua negra y los devoraba. La tomó por los hombros y comenzaron a volar, hasta terminar en un cuarto que le resultó conocido de inmediato: era la habitación de su madre. El fantasma señaló a la mujer, que dormía inquieta sobre su cama de dos plazas. “Puedo hacer lo que quiera con las dos, porque ambas son mías, ¿entiendes? Y si no me crees, mira”.
Se acercó a su madre y le mordió la cara. En ese momento, Rita despertó.
Tenía la pernera de sus pijamas pegoteada en sangre. Pero se dio cuenta de que no había despertado por eso, sino por un grito. Se levantó de la cama y fue hasta la habitación de su madre. Encontró a la mujer encogida en la cama, temblando y con los ojos desorbitados. Vio que su rostro estaba cubierto de sangre: con un gesto que era despectivo y al mismo tiempo temeroso, le señaló las heridas:
-¿Eso también lo hicieron mis uñas?
-Vete- dijo la madre-. Vete de aquí.
-Soñaste lo mismo que yo, ¿verdad? Y lo conoces. No sé cómo, pero sé que conoces a ese hombre.
Su madre agarró la lámpara de la mesita de luz y se la arrojó. Si Rita no se hubiese agachado, la pesada base le hubiese dado de lleno en la frente.
-¡Vete de aquí, maldita!
Así que Rita se fue. Anduvo deambulando toda la noche por las calles, pensando en lo que había ocurrido. Aún tenía el pijama empapado en sangre, por lo que la gente la miraba y la señalaba, pero ella no les prestaba atención. Se hizo de día, y ella se refugió en un parque. A eso de las tres de la tarde, un policía se le acercó y le preguntó qué le había ocurrido. Como Rita no le respondió, la llevó a la comisaría, donde muy pronto averiguaron la dirección donde vivía. La llevaron en un patrullero y se la entregaron a su madre, que tenía muy mal aspecto. Cuando la puerta se cerró detrás de ellas, Rita se preparó para los golpes, pero sorpresivamente, éstos nunca llegaron.
-Siéntate- le dijo su madre. Estaba vestida con una bata y parecía haber pasado la noche en vela, al igual que ella. Rita se sorprendió al verla así, tan descuidada y avejentada. Su madre tenía cuarenta y dos años, pero en ese momento parecía una vieja.
-Mamá…
-Siéntate- ordenó la mujer-. Tengo que hablar contigo.
La chica obedeció. Estaba cansada, y olía mal, pero presentía que aquello podía ser importante.
-Tienes razón- dijo al fin la mujer, como si la conversación de la noche anterior nunca se hubiese interrumpido-. Yo también, anoche, vi a ese hombre en sueños. Y lo conozco. Es tu padre, Rita.
La chica se echó atrás, como si hubiese recibido una bofetada, y negó con la cabeza en repetidas ocasiones.
-No, no lo es- dijo-. Papá murió el año pasado, en un accidente laboral. Ese hombre vestido de traje azul no es mi padre. Estás loca, mamá.
-Quien murió el año pasado fue tu padrastro. El hombre que se apareció en nuestros sueños es tu verdadero padre. Yo lo maté, hace doce años, y lo enterré con ese traje azul en una colina del bosque, a los pies de un cicomoro.
-Estás loca- repitió la chica-. La muerte de papá te afectó la mente. Yo nunca vi al hombre de traje azul. No lo recuerdo en absoluto.
-No lo recuerdas, porque en ese entonces tenías tres años. Aunque hay recuerdos, recuerdos que permanecen en el subconsciente…
-¿De qué estás hablando, madre?
-La bañera- dijo la mujer. Se sirvió un vaso de licor y lo bebió de un solo trago-. Aún recuerdas la bañera. Por eso no te gusta meterte ahí, ¿verdad? Le tienes terror, aunque no sabes por qué. Pero yo puedo decirte el motivo.
-No quiero seguir escuchándote. Me enfermas.
-Ese día yo llegué temprano del trabajo- continuó su madre, sin escucharla-. Hacía frío, y como en ese entonces ya había empezado a beber, me serví el primer trago de la tarde. Entonces lo escuché. Un ruido en el baño. Para ese entonces sabía que tu padre era un hombre enfermo; me golpeaba y bebía mucho, pero nunca imaginé… Cuando abrí la puerta del baño, tú estabas en la bañera, y tu padre…
-Basta. No te creo nada. Te odio.
-Decidí matarlo. Tu padre se iba de juerga casi todos los viernes, y regresaba siempre borracho, así que me iba a ser más fácil hacerlo. Esa noche se puso un traje azul y salió. Sabía que veía a otras mujeres, sabía que era borracho y un hijo de puta, y a todo eso se lo perdoné. Pero tú eras el límite. No iba a permitir que te siguiera tocando. Así que lo esperé toda la noche, con uno de los martillos que usaba en su trabajo. Y cuando regresó, borracho y casi ciego por el alcohol, yo le hundí el cráneo con el martillo. No sangró mucho, pero sí recuerdo que sus ojos… se salieron para afuera. Fue espantoso, pero no voy a negar que sentí un dejo de satisfacción al verlo así. Y luego puse su cuerpo en una carretilla, y lo enterré en el medio del bosque.
Se hizo un silencio en la cocina. Al cabo de un momento, sin atreverse a mirarla a los ojos, Rita habló:
-Supongamos que creo en la historia- dijo, casi en un susurro-. Supongamos que no estás loca, y que todo lo que me contaste es cierto. ¿Por qué? ¿Por qué justo ahora? ¿Y qué es lo que quiere de nosotras?
La madre suspiró.
-No sé por qué ahora, hija. Tal vez escapó… de donde quiera que estuviese su alma.
-Es una locura lo que dices.
-Lo sé. Todo esto es una locura, ¿no crees? Pero sí creo saber qué es lo que quiere.
-¿Qué?
-No sé si estás preparada para saberlo.
-Dímelo. En estos últimos tiempos aguanté muchas cosas, madre, puedo aguantar una más.
-Ven conmigo- dijo al fin la madre, luego de un instante de duda-. Lo tengo en el sótano, en un frasco.
Bajaron al sótano y su madre le mostró. Rita, que estaba preparada para cualquier cosa excepto para eso, se dio media vuelta y vomitó.
-Lo siento- dijo la mujer, escondiendo el frasco de su vista-. Sé que es algo retorcido, pero en ese momento me pareció buena idea hacerlo. Aunque no debí mostrártelo. Nunca fui buena madre, nunca supe cómo criarte. Hice lo mejor que pude, Rita, pero sé que eso a veces no resulta suficiente.
-¿Y qué haremos ahora?- preguntó la chica, limpiándose con la manga de su camisa, aún pensando en lo que acababa de ver, y sabiendo que jamás conseguiría sacárselo de su mente.
-Se lo regresaremos. Desenterraremos el cuerpo, y le regresaremos lo que vino a buscar.
-No. Se saldrá con la suya. No quiero que pase eso.
-Tal vez sea la única forma en que nos deje en paz.
Así que aguardaron la llegada de la noche, y luego salieron de la casa para internarse en el bosque, llevando unas palas consigo.
-Ven aquí, Cachi- dijo la madre, llamando al perro de la familia. Ante la mirada inquisitiva de su hija, explicó:- Nos ayudará a encontrar el lugar.
Pero rápidamente, Rita se dio cuenta de que no hacía falta la ayuda del perro para dar con la tumba de su padre. Pese a que había pasado mucho tiempo, su madre parecía recordar el lugar a la perfección. Encontraron la colina rápidamente, y comenzaron a cavar. Al cabo de una hora de trabajo, dieron con los restos del padre de Rita, ahora convertido en un esqueleto fragmentario vestido por unos harapos que en otros tiempos habían sido azules. Bajo la luz de la luna, la mujer sacó el frasco, y lo levantó como quien ofrece un sacrificio.
Escucharon un ruido extraño, como si alguien respirara en forma agitada. Se detuvieron a mirar. El perro parecía inquieto; iba y venía y olfateaba, disgustado, los huesos que las mujeres acababan de desenterrar.
-Ahí- dijo Rita al fin, señalando hacia la copa del cicomoro.
La mujer siguió la dirección que señalaba su hija. Entre el follaje, podía verse un hombre parado sobre una rama, vestido de azul y contemplándolas con una tétrica sonrisa.
La mujer le mostró el contenido del frasco.
-Lo quieres, ¿verdad?- le gritó-.Era muy importante para ti, ¿verdad? Te lo corté después de muerto, para recordarme a mí misma la clase de basura que eras. Lo guardé en un frasco con formol, y ahora lo regresaré al lugar donde pertenece.
Destapó el frasco que contenía el pene de su marido, y luego se lo arrojó al perro. El animal de inmediato se acercó y lo devoró de un solo bocado.
-¡Noooooooooooooo!- rugió la aparición, desde arriba del árbol. Comenzó a retorcerse y a sacudirse. Los gusanos ahora no sólo caían desde sus ojos, sino también desde su bragueta abierta. La madre, sin perder tiempo, sacó un libro de entre sus ropas. Era un tratado sobre brujería antigua, que se lo había pedido a una vieja esa misma tarde. Abrió el libro en la parte donde decía “Sobre la invocación de los demonios”, y comenzó a leer.
Rita la ayudó. Casi parecía haberse preparado para ese momento. Se cortó la mano con una piedra filosa y roció con su sangre los restos de su despreciable padre. Al cabo de un rato, algo comenzó a surgir de entre la tierra. Las mujeres retrocedieron un paso, pero su madre siguió leyendo. Se escuchó un horrible alarido, y de repente, cientos de manos y cabezas asomaban como brotes de la tierra, rasguñando el aire y emitiendo sonidos de muerte y horror. Fueron en busca del espíritu escondido en el follaje. El padre de Rita comenzó a gritar. Trató de huir pero aquellos seres eran rápidos, lo aferraron entre cientos de manos y lo despedazaron. Los jirones de tela azul caían del árbol como hojas secas, y la madre abrazó a su hija para evitar que observara el horrendo fin de su padre biológico.
Cuando todo terminó, volvieron a enterrar los restos y marcharon hacia la casa, seguidas de cerca por el perro, que temblaba incontrolablemente.
-Todo terminó, ¿verdad?- dijo la chica.
La madre negó con la cabeza, apesadumbrada.
-Con el libro abrimos una puerta, pero no sé si volvió a cerrarse. Puede salir cualquier cosa por ahí- miró a su hija, que había vuelto a palidecer, y la abrazó torpemente-. En todo caso, si llega a suceder, lo enfrentaremos juntas. Juro que seré una mejor madre a partir de este momento, Rita, y no volveré a dejarte sola. Lo prometo.
Rita no dijo nada, y le devolvió tibiamente el abrazo. Aunque deseó, con todas sus fuerzas, volver a creer en su madre alguna vez. ¿Tenía sentido albergar algún tipo de esperanza?
Se miró las uñas, toscamente cortadas por un cuchillo, y supo que no, que todo se había ido al diablo hacía mucho tiempo.

63 comentarios:

  1. Buenos días mauro.. fabulosa te quedo como anillo al dedo. Eso deberían hacer con todos los pedófilo que existen, mal nacidos hijos de..

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    1. A que te refieres con decir: que le quedó como anillo al dedo??
      Si Mauro no es pedófilo, o sí??? =-O

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    2. Como siempre, madrugando para leerme Sharoll, creo que estás un poco loca jaja. Si bien no soy partidario del "ojo por ojo, diente por diente", en algunos casos, como el del tipo del relato, no vendría mal un poco de la antigua ley...
      Y Raquel, por el amor de Dios, qué clase de pregunta es esa?!! :O
      Abrazos para las dos.

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    3. JAJajAJA, no lo digo por él, si no por tantos que andan sueltos o esos que caen presos por violar tocar niños o niñas.. osea es algo que se esta viendo mucho hoy en día.. madrugando así mismo mi Mauro!

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  2. Wooow Mauro! Te volaste la barda, cn está historia, cn esto te dijo todo jajaja.... pobre perrito q aya tenido que ser el quien se tuviera q comer el paquete de azúcar....
    Que triste lo q le pasó a Rita, y más triste es que su madre no aya creído lo que ella le decía sobre los arañazos q aparecían en su cuerpo, muchas veces es más fácil decir; son producto de tu imaginación, a creer lo q nuestros hijos nos dicen, creo que nunca está demás darles el beneficio de la duda, siempre los más indefensos son los q sufren las consecuencias de las acciones de los adultos.......

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    1. Jaja lo del paquete de azucar parece que quedó para la historia, y en cuanto al pobre perro, sin palabras jaja. Aunque tuve que suavizarlo un poco, porque en la primera versión del relato, quien se comía el paquete era la misma madre...
      Con respecto a lo otro, totalmente de acuerdo, el relato trata sobre eso. Aunque me encantaría poder hacer historias sin moralejas ni tanta moralina, al parecer últimamente no me sale, así que me contento con disimularlo un poco.
      Abrazos...

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    2. iiiiiiuuuuuu Guacala, guacala =-O Por Díos Santo Mauro, que asco que hayas tenido que suabizarlo tu un poco jajaja, y si parce que lo del paquete de azúcar si quedo para la historia jejeje.
      Sobre lo de pedófilo era broma jaja no creo que lo seas =-O... y sobre la madre y el paquete también que asco guacala :-(...

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    3. Jaja sí, ya sé que era una broma Raquel. Y sí, guacala jaja.

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  3. mi mau q cuentoo te kedooo perfectoo pobre ritaa me causo ternura la pobree imaginate su situacion sola con un muertoo q la persigue unaa mama q no cree en eyaa y aparte briaga jajaja te kedoo perfectoo aunq vendria bien una continuacion por ciertoo mi mau cuantos cuentos faltan para q llegue el turno del mioo se mee ase q yaa se te olvidooo jahaja att kary

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    1. Una continuación... sí, es posible, Kary. Yo creo que, como dice la madre, la puerta que abrieron con el libro no se cerró, y es posible que haya algo persiguiéndolas... Y tu cuento, ya vendrá, tengo varios pendientes pero voy publicando a medida que termino las correcciones. Un abrazo!!

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  4. Buenísimo Mauroooo! ciertas partes me causaron un poco de risa, por la forma en que me imaginaba la situación y quizás porque estoy en mi cuarto totalmente relajada, supongo que si hubiese sido de noche con las luces apagadas no hubiese sido tan gracioso jajaj Felicitaciones por el relato, me encantó! Creo que es de los que piden una segunda parte a los gritos u.u Abrazo y hasta el próximo viernes! :D

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    1. Hola Sol, imagino las partes que te dieron gracia, y creo que de hecho es un toque cómico que traté de poner en una historia tan fuerte... La segunda parte, ya veremos...
      Abrazos, y como bien dices, nos encontramos el viernes próximo.

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  5. Buena Historia :)
    Como siempre, visitando tu página para leerte, soy tu fan; me sorprendes con tu creatividad.
    Para mí que el malvado de su Papá quería seguir sus fines macabros con su hija :( Que bien que la madre hiciera eso.
    Saludos.
    Stephanye.

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    1. Sí, coincido con vos Stephanye, el padre no sólo regresó para, entre comillas, recuperar sus partes, sino para continuar el acoso a su hija.
      Y si bien la madre al principio parece una bruja y su actitud es deplorable, termina haciendo lo que corresponde, creo yo.
      Un abrazo.

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  6. Que buena historia <3
    Pd: chapes son besos jajaja :)
    Con cariño, Lucero.

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    1. Ah, ok, lo bueno de tener lectores de todos los países, es que siempre se aprenden cosas nuevas jaja.
      Un abrazo, Lucero!!

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  7. En mi lugar a ese tipo me lo comeria vivo, lo juroo!!. Puedo decir q es lo q sucede en la realidad d muchos infantes. Y la una cierta part dlas madres se hacen la vista gorda, simplement x no perder a su marido. Y otras q logicament actuan tomando la justicia con sus manos o se van a terminos legales. Q edad tenia la nina ?? Es important en los cuentos saber d la edad.( Bueno lo es para mi). cuantas historias como stas hay sin resolver y q stan ocurriendo q dolor. Madres para los q vean sta histora reccionen y actuen. En fin me fascino sta historia. Yno me voy a extender mucho xq a mi principe dl terror no le gusta.jajaja!! Muchos besos mi querido Mauro!!

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    1. Iba a poner la edad, pero me olvidé (además,en su momento, no me pareció muy importante). Pero creo que debe tener entre catorce y quince años...
      Y no me molestan tus comentarios largos, jaja, la otra vez los mencioné porque es una característica tuya que siempre llama la atención.
      Un abrazo y un beso!!

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    2. 15 porque tenia tres cuando paso todo y fue hace doce años

      atte: Naty

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    3. Es cierto Naty, gracias por el dato.

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  8. Después de leer algunas de tus historias es fácil ver hacia dónde van los cuentos. Repites lo de los pedófilos, el Diablo, familias a las que les pasa algo. No tienes temas nuevos. Pero lo que más me sorprende es que haya tanta gente adicta al gore de mal gusto y a todo lo que involucre al Diablo. Cuántas mentes retorcidas andan por aquí.

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    1. Pero aún así, y aunque lo niegues, a vos también te gusta, vos también sos mi fan, porque siempre me estás leyendo (sé quién sos).
      Cuánta hipocresía, cuánto rencor, y sobre todo, cuánta envidia...

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    2. mmmm... no voy voy a defender a este, pero mira que dejan críticas peores en otros blogs, pero bueno, si tu no las bancas...
      Buen cuento.

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    3. Nah, sé que hay cosas peores, y si eres habitual en el blog, sabes muy bien que las críticas son bienvenidas, ya lo he dicho mil veces, y para muestra lee los comentarios del anterior cuento, donde me dieron duro y parejo jaja. Y los acepté tranquilamente. Lo que molesta un poco es que la persona que escribió este comentario viene atacando gratuitamente desde hace rato, si no le gusta lo que escribo, ¿para qué me sigue leyendo?
      Saludos...

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  9. A la puta madre no vuelvo a dormir esta noche ni ninguna otra noche!! y que edad tenia la niña?

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    1. Hola Jessica, en el relato no dice, pero supongo que debe tener entre trece y quince años. Un abrazo, gracias por comentar!!

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    2. Manoli Fernández11 de mayo de 2014, 9:30

      Mauro es verdad......cansas mucho!!! Te repites como nuestro amigo anónimo dice.....por que no escribes sobre unicornios,damiselas en apuros o pastelitos de chocolate!!!!!( sarcasmo)......ayyyyyy lo que hay que leer!!! Mauroooooo gran relato,como siempre muy entretenido hasta el final,la verdad no me esperaba ese final!!!! El gran héroe del relato ...el perro sin duda jjjjaajjaaaaaaaa,se llevó lo mas preciado del tipo!!!! Un abrazo amigo!!!

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    3. Es cierto, Manoli, el perro fue el gran mártir jaja, pobre, no quería hacerle pasar por eso, pero bueno, salió así...
      Y en cuanto a lo otro... qué puedo decir, la envidia mata jaja.
      Un abrazo para vos, amiga!!

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  10. Anonimo a ti qt importa lo q Mauro scriba?? Y lo q nos guste a nosotros sus lectores y fanz??. Pienso q no es tu problema. Y si tanto t molesta y t incomoda poss no t metas en sta pagina. Igual no eres important para nosotros ni eres bienvenido. Y ati mi principe dl terror, no haces falta q t molestes en responderle a ese(a) idiota. La ignorancia es la mejor arma y respuesta para todo. No t rebajes a tan stupidos comentarios.acuerdat q eres un escritor d etiqueta, y como tal no deberias seguir jueguitos stupidos d getes stupidas.y para eso stamos los lectores en defender tu obra. Un enorme abrazo mi querido Mauro.

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    1. La verdad, como siempre, creo que tienes razón, Yuri. No debería responder a las críticas destructivas y llenas de resentimiento como éstas, porque tienen como único objetivo molestar a los demás. Todos aquí saben que acepto de buena gana las críticas, como por ejemplo las muy inteligentes que recibí en el anterior cuento, porque son geniales para hacerte reflexionar sobre el trabajo propio, pero ésta indudablemente fue escrita desde la envidia, destila un odio y un rencor increíbles...
      Pero bueno, el mundo está lleno de gente así, y el mejor remedio es, como bien dices, ignorarlas.
      Un abrazo, y gracias como siempre por tus sabias palabras.

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  11. Hola mauro soy alexander me encanto la historia como siempre tu sorprendiendome ... espero no te olvides de mi historia porfa saludos...

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    1. Ok Alexander, sólo pido que tengas un poco de paciencia, hay otros pedidos anteriores de otros lectores, y si publico primero tu cuento, me matan jaja. Un saludo!!

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    2. Y si te colgamos del árbol más grande que encontremos qtc es broma jajaja.....

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  12. Ladran Sancho, señal que avanzamos...
    Hola Mauro, no hagas caso a gente, que como bien dices, escribe por envidia y rencor al no tener imaginación para redactar un cuento o relato.
    Las cosas son bien simples, al que no le guste, pues que no entre.
    Esta historia me gusto mucho, es muy completa. Un tema muy fuerte, pero bien tratado.
    Tu narrativa nos lleva a imaginarnos a los personajes y lugares, y eso es lo que nos gusta pues se llega a sentir que estas en medio de todo y por supuesto, llegas a sentir miedo.
    Y aunque te autocriticas por dejar un mensaje o moraleja en tus escritos, a mi modo de pensar es tu sello personal, lo cual hace aún mas interesantes tus historias.
    Una vez más, mis felicitaciones por tu relato.
    Un abrazo.
    P.D. No había escrito antes pues leí la historia en el face.

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    1. Hola Eduardo, me alegro que te haya gustado la historia!! Y no quiero volver otra vez al tema, porque no vale la pena, pero es que esta persona siempre está entrando al blog y poniendo comentarios destructivos, lo que llama la atención es que, si no le gusta lo que escribo, ¿por qué me sigue leyendo? Indudablemente, un caso de diván jaja.
      Y aclaro, por las dudas, que no tengo problemas en que pongan críticas, ya lo dije mil veces: se aprende muchísimo de ellas, pero éstas no sirven para nada, porque están hechas con muy mala intención.
      Con respecto al tema de las moralejas: extraño los tiempos en que escribía sin problemas relatos como "El fantasma de Youtube", o "Bitácora del capitán Farris", esos cuentos eran simples narraciones sin moraleja ni nada, sólo un poco de terror y mucha diversión; y la verdad me gustaría alternar una cosa y otra, pero estoy en una etapa en que no me sale jeje.
      Un abrazo!!

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  13. jajaja un poco gracioso y de miedo hola , soy ailen otra vez , tal vez la ultima ya que mis padres me quitaron el celu , seguro no te leere mas espero que entiendas que amo tus cuentos y eres el mejor escritor bueno , chau no te quito tu tiempo ( acuerdate de nosotros cuando seas un escritor famoso :) suerte un beso Ailu

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    1. Qué mal Ailen, bueno, tal vez más adelante, cuando seas más grande, puedas leerme todo lo que se te plazca (espero que no te hayan sacado el celu por leer estos cuentos!!).
      Un abrazo, y seguro nos escribiremos en el futuro.

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  14. Te quedo genial la historia!
    Como un padre le puede hacer eso a su hija?
    Así que la mujer le corto...el pene? Y lo conservo en un frasco? Esta loca!
    Pobre Rita. Jamas se quitara esas imagenes de la cabeza
    Aveces me pregunto que si los personajes de tus historias despues tienen problemas sipcologico o algo así...bueno supongo que Rita si.

    Espero con ansias tu siguiente historia

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    1. Hola Jo, estoy seguro que tanto Rita como la madre no saldrán ilesas (psicológicamente hablando) de esta situación, pero es que, más allá del componente sobrenatural del cuento, lo vivido por ellas es muy duro, y lamentablemente muy frecuente en la vida real.
      El próximo cuento será un poco más clásico, no tendrá tanto realismo, para que los lectores no terminen deprimidos jeje.
      Un abrazo!

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  15. Al habla Eli;
    Me he leído todos los relatos atrasados hoy, no pude antes porque me operaron de peritonitis. Mi examen fue bien por cierto. =-)
    Esta historia está bastante bien aunque es muy fuerte (tengo 13 años) pero si yo tuviera un padre así le clavaba un puñal una y otra vez después de torturarlo... Soy un poco psicópata, mi padre pasa de mí y aunque mi madre se divorcio y está con uno super-majo, no puedo evitar que me duela. A esta clase de "padres" deberían cortarles ciertas partes mencionadas en el relato pero todavía vivos. Respecto a la madre, es triste todo lo que ocurre y como al final la hija se da cuenta de que, por mucho que la situación mejore, nunca podrá volver a confiar en su madre.
    Lo del perro me parece muy cruel. A él si que le van a tener que abrir de un cólico miserere. En el quirófano se me olvidó hacer el chiste de la luz al final del túnel, pero me acordé de tus relatos.¡Podrían haber sido mi último pensamiento! Tendrás que estar orgulloso.
    Saludos;
    Elisa

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    1. Hola Eli, la verdad no pensé que eras tan chica, por tu forma de escribir parecías más grande. Tu interpretación del cuento, y sobre todo lo del análisis de la relación madre-hija, es muy adulta, me dejaste con la boca abierta :O se nota que lees mucho.
      Y en cuanto a tu operación... por suerte todo salió muy bien, porque si te hubieses marchado al otro lado pensando en mis cuentos... bueno, creo que San Pedro se hubiese agarrado la cabeza jaja.
      Un abrazo, cuidate mucho!!

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    2. Eli:
      Ya, jaja.Habría sido bonito(y un poco macabro también).
      Devuelvo el abrazo.

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  16. Hola Mauro..! La verdad sos un escritor que da envidia..! jaja..es admirable el talento que tenes! si seguís asi vas a llegar a ser un escritor bien reconocido!..muchas felicidades y éxitos!
    Respecto a tus cuentos no puedo decir que todos me gustaron..pero no es porque los escribas mal ni nada parecido, como ya lo dije sos un gran escritor!..tal vez algunos no me hayan parecido muy entretenidos (la minoría)..pero no es que los critique, ya que cada uno tiene sus gustos..!..
    Hace mucho no comento, pero no significa que no los leo, como ya te dije en uno de los comentarios anteriores soy fiel seguidora desde tus comienzos..solo que lo de comentar no es lo mio!..jaja
    Me estoy extendiendo mucho asique..lo que te quería decir es que vi que ya vas casi por las 960.000 visitas en el blog! estaría bueno si queres que cuando llegues al millón, publiques un cuento que nos deje helado, mejor temblando ya que helado nos dejara el 666 supongo! jaja..
    Mucha suerte y segui asi!
    Mabu

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    1. Hola Mabu, vos sabés que segundos antes de leer tu comentario, justo estaba viendo el contador de visitas (no lo hago a menudo, porque tampoco estoy obsesionado con eso) y me dije: "Uy, estoy llegando al millón!!". Y pensé que podía hacer algo al respecto, y justo me comentas lo mismo jeje. Casualidades... (o no).
      Bueno, con respecto a lo otro, sé que algunos relatos son mejores y otros peores, resulta muy difícil mantener un ritmo constante, todo depende de mi estado de ánimo, motivaciones, incluso mi salud... Lo que sí puedo asegurar, es que siempre trato de hacerlo lo mejor posible, si veo que el relato no anda, no lo publico, de hecho, desde el verano pasado hasta ahora tengo como treinta cuentos que no me parecen buenos y por lo tanto nunca los publiqué. No hay que publicar todo lo que uno escribe, eso es un principio básico que debería seguir todo escritor.
      Gracias por escribirme, no pasa nada que no lo hagas siempre, me basta con que lo hagas de vez en cuando, para saber que sigues ahí :)
      Un abrazo!!

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  17. Mauro, gran cuento y también estoy de acuerdo que debería haber algunas partes más, como tu mismo lo dijiste, la puerta aun quedo abierta y esos demonios no esperan 2 veces para pensarlo y salir hacer de las suyas y mucho más escalofriantes; espero como casi la mayoría en que se continúe con el relato y lleguemos a leer un final inesperado y más tenebroso...
    Lo del perrito pobrecito, mejor quemarlo el leña verde así se retuerza más en su tumba por HP, no creo q ella nuevamente se lo coma, así que mejor quemarlo en leña verde, y es muy cierto aun hay madres que se despreocupan de sus hij@s y hasta son crueles e innonrantes al tratarl@s mal, insultarl@s, golpearl@s, torturarl@s y más.
    Sigue adelante sos grande y tus cuentos, relatos e historian nos dan ánimos por seguir adelante apoyandote, siguiendote y leyendo cada uno de ellos, no claudiques, vamos por alcanzar el 666 y después seguir con más...

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  18. Este es definitivamente el mejor cuento de terror que lei en mi vida. Me encanto desde el principio hasta el fin. Besos, Cleo!

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  19. hola, soy Anthony, tengo 13 años, siempre leo tus cuentos, los copio a Microsoft, y los guardo en mi pc. de verdad que son buenísimos, no hay paginas de cuentos de terror mejor que esta para mi, ¡esta es la mejor! y leo tus cuentos este donde este, si no estoy en la casa los leo donde este con mi BlackBerry, y son lo mejor! pero a mi me gustaría que pusieras unos cuentos que yo tengo, y los edite un poco para que sean mejor, soy bueno para eso, y como hago para llegártelos para ver que dices? si tienes pin por hay podría ser? 2B4D7F20 es el mio... lo pongo para ver si me agrega una anónima que veo hay en los comentarios jajaj debe saber cual jaja!! y si queres agrega y le mando los cuentos que tengo.. chao espero la segunda parte de ese cuento, seria buenísima!! chao pana mauro!

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    1. Hola Anthony, gracias por escribirme, y me alegra mucho que te gusten mis historias. No tengo pin, pero puedes mandarme tu historia a mi correo electrónico maurocroche@gmail.com, la estaré esperando.
      No sé qué anónima esperas que te agregue, pero bueno, suerte con eso jaja. Abrazos!!

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    2. Eliii..! parece que Anthony quiere que lo agregues..! jajaja..saludos mauro! Mabu

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    3. Aahh era con Eli la cosa? Pues claro, los dos tienen 13 años, que lento que soy jaja. Si funciona, voy a tener que crear una sección nueva, titulada algo así como "Creando parejas en medio del horror" jaja. Saludos, Mabu.

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    4. Al habla Eli:
      Uyyyyyyyyyy, prefireo no comentar.

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    5. Como diría un viejo presentador de la televisión argentina, "Se ha forrrrrmado una pareja!!"

      __________"A y E"_____________________

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      (Es chiste Eli, no te enojes jaja).

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    6. No me enojo, ya sé que no es verdad.
      Mola la imagen del corazón

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  20. Exelente cuento felicidades y ke pocos wevos de esconderce tras un "anonimo" para decir idioteses o criticar

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  21. Ésta es una de tus historias más tristes. La primera vez que la leí me mantuve en vilo hasta el final, hasta ese 'supo que no, que todo se había ido al diablo hacía mucho tiempo' que me impactó muchísimo y me dejó un mal sabor de boca. Qué triste perder la confianza en tu propia madre.
    Por otro lado, ¿te importaría explicarme el significado del título 'Los signos de mal'? No sé si se refiere a las marcas del cuerpo de Rita o al pene que la madre de la chica le cortó al padre. No lo he pillado, lo siento, estaré falta de imaginación.
    En fin, una de tus mejores y más tristes historias.
    Saludos desde España, Belén.

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    1. Hola Belén, los finales tristes son mis favoritos, al punto que tengo que luchar con el impulso de no ponerlos en cada cuento jeje. Creo que si se hace bien, deja una mayor impresión en el lector, claro que si se hace bien (lo recalco porque a veces lo hago mal). En cuanto al título, en principio se refiere a las marcas en el cuerpo de la chica, pero puede extenderse a todos los otros "signos" que delatan la presencia del padre malévolo, incluso los recuerdos y los sueños.
      Un abrazo, gracias por dejarme tus impresiones.

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  22. uy que miedo estas historias son mejores que las pelis ahhhh!!!!!!!!!!!!! HOY ESTA LLOVIENDO Y TENGO MIEDO!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Y tiene lo que ami me gusta amor de madre e hija XD YO QUIERO MUCHO AMI MADRE :D Y AMI PADRE ................................T-T CHICA ANÓNIMA

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