"Un Largo Viaje a la Oscuridad" (Capítulo 13)

     -Hey- decía una voz lejana, que parecía escucharse a través de un viento sibilante y continuo. Sintió que una mano lo tomaba por el hombro y lo zamarreaba con fuerza, de un lado a otro-. Hey, despierta.
-¿Está muerto?- preguntó otra voz, ésta mucho más jovial y entusiasta.
-No, creo que sólo está borracho.
El de la voz jovial emitió un siseo.
-Sabía que era un borracho. Deberíamos arrestarlo por imbécil.
-¿Arrestarlo? Tengo una idea mejor.
-¿Qué?
-Ya verás…
Las voces se hacían cada vez más nítidas dentro de su cabeza. Dan trató de abrir los ojos, ver lo que sucedía a su alrededor, pero enseguida unos estiletazos de dolor parecieron atravesarle los párpados, por lo que los volvió a cerrar. Se sentía pésimo, como si padeciera la peor de las resacas de la peor de las borracheras posibles. Y ese constante silbido en sus oídos…
-Hey- repitió la voz joven. Sintió un golpecito en el flanco derecho, proporcionado sin dudas por las punteras de unos zapatos o botines policiales-. Levántate. Vamos.
      Dan trató de obedecer. Sabía que no convenía contradecir aquellas órdenes. Sin embargo, el cuerpo apenas le respondió, y lo único que consiguió fue encorvar la espalda un poco, como un animal con la columna quebrada. Se encontraba acostado sobre unas piedras, boca arriba, y el Sol de la mañana lo castigaba sin piedad desde un costado del cerro. “Si tan siquiera pudiera ver algo…”, pensó. Entonces la puntera de aquellos zapatos, dura y dolorosa, volvió a clavársele entre las costillas, esta vez con la suficiente violencia como para sacarle el aire. Dan se retorció y de su boca salió un “buuuff” que hizo que los policías estallaran en sonoras risotadas.
     -¿Viste el ruido que hizo?- dijo el de la voz más adulta, que parecía haber recuperado su entusiasmo-. Fue como si se pinchara una bicicleta…
     -Más bien me recordó a un fuelle- dijo el otro, sin dejar de reír-. Uno de esos fuelles para encender el fuego.
     -Hazlo otra vez- rogó el policía adulto.
     El zapato volvió a hundírsele en los riñones. Dan se estremeció por el dolor, aunque esta vez trató de contener el aliento, para no darle el gusto a aquellos hijos de puta. El policía jovial pareció profundamente desolado al decir:
     -Mierda. Esta vez no dijo nada…
     -Bueno, basta de jugar y levantemos a esta bosta. Ayúdame, ¿quieres?
     Unos brazos pasaron por debajo de sus axilas; Dan se vio bruscamente levantado por los aires. Lo dejaron apoyado a un costado de la camioneta, donde lo sujetaron y lo palparon de arriba abajo. El policía joven, una vez cumplida esta tarea, asomó la cabeza a la cabina del vehículo. De inmediato, haciendo marcados gestos de asco, se retiró y escupió sobre el suelo polvoriento, muy cerca de los pies de Dan.
     -Alguien vomitó ahí dentro- dijo-. Es un asco. ¿Fuiste tú, borracho asqueroso?
     No esperó la respuesta; de hecho, parecía importarle muy poco. Negó con la cabeza y luego se dirigió a la parte trasera de la camioneta. “El arsenal”, pensó entonces Dan, súbitamente alarmado.
     “El arsenal de Quiroga”.
     Si el policía llegaba a encontrar algo incriminador (alguna pistola, alguna escopeta, o lo que era peor, aunque no completamente descartable: una docena de granadas o algo así), el asunto realmente podía complicarse, hasta límites inimaginables.
     Sin embargo, al cabo de una rápida aunque diestra inspección, el policía joven se retiró con expresión de contrariedad, y Dan exhaló un imperceptible aunque auténtico suspiro de alivio.
     “Estoy vivo”, pensó entonces, consciente de que, por primera vez, se percataba de la dimensión de este simple hecho. “Sobreviví a la jodida droga de Quiroga. Pertenezco al dichoso quince por ciento de sobrevivientes…”
      El aire de la mañana era límpido, puro. Los pájaros cruzaban el cielo en bandadas. Cuando Dan echó un rápido vistazo a la entrada de la mina, ubicada a unos cuarenta o cincuenta metros colina arriba, no le pareció tan amenazadora o desolada como la noche anterior. Todo parecía tan lejano, tan irreal… Si en ese momento, tal como había temido horas atrás, un tentáculo hubiese asomado desde la oscuridad, como una mano buscando un interruptor de la luz, supuso que, lejos de salir corriendo, él se hubiese desternillado de la risa… ¡Un tentáculo, por Dios! ¡Como en las ridículas películas de ciencia ficción que pasaban por el canal Sci-Fi! Eso sí que sería entretenido. Casi tanto como para hacerse en los pantalones de la risa.
      Observó a los agentes, sus rostros torvos y bobamente divertidos. El más viejo, que ahora lo sujetaba contra la puerta de la camioneta, debía tener unos cuarenta años y su piel estaba implacablemente picada por la viruela. Usaba unas gafas aviadoras espejadas, totalmente pasadas de moda, y mascaba un chicle cuyo aroma Dan podía percibir con toda claridad: era menta. Durante un momento sus recuerdos viajaron unos meses hacia atrás, hacia Amanda. Recordaba que ella también mascaba chicles con ese sabor, y él se había sentido repugnado al percibir ese olor característico, mezclado con el alcohol… pero apartó los pensamientos rápidamente.
      El otro policía era joven, muy joven, casi parecía un niño. Pero su expresión de aburrida perversidad no dejaba lugar a la duda: se trataba de un tipo muy peligroso. En ese momento, a plena luz del Sol, le pareció mucho más peligroso y aterrador que unos potenciales tentáculos saliendo de la mina.
    Pensó que con ese tipo no se podría jugar, tampoco razonar. De nada serviría poner su mejor postura de profesor universitario y explicar lo que había sucedido la noche anterior. Eso sólo conseguiría enfurecerlo. Además, él tampoco comenzaba a creer mucho en esa historia. Tal vez todo se había tratado de una pesadilla…
     -… compañero?- decía en ese momento el policía picado por la varicela, sacudiéndolo levemente por los hombros.
      Dan carraspeó, trató de recuperar la compostura.
      -¿Eh?- dijo estúpidamente.
      El policía joven se le acercó con la rapidez de una culebra y le encajó un puñetazo en el estómago. Dan se dobló en dos, como un actor saludando al público luego del último acto. De no ser que los otros lo sujetaron, hubiese caído de rodillas.
      -Presta atención a lo que te decimos, borracho- gritó el policía joven, salpicándolo con gotitas de saliva-. No nos gusta repetir las cosas, ¿entiendes?
      -S-sí- graznó Dan, entre toses y jadeos.
      -¿Cómo dijiste? No te escuché. Vamos, repítelo más fuerte.
     -Dije que sí, que escuché- repitió Dan. Inhaló una honda bocanada de aire. El mundo le daba vueltas, las colinas allá a lo lejos parecían alejarse y acercarse como si flotaran sobre unas aguas arremolinadas, pero al menos creía que no se iba a desmayar. Eso era importante: no desmayarse, no seguir exponiendo sus debilidades delante de aquellos dos policías carroñeros-. Lo escuché perfectamente.
      -Entonces contesta la pregunta de mi compañero.
      -¿Puede… puede repetirla? Por favor.
      Pensó que recibiría una nueva andanada de golpes por esa contestación, pero el policía mayor, sorpresivamente, pareció apiadarse de él:
      -Dije que dónde está tu compañero, borracho. En la llamada que hiciste a emergencias dijiste que había otro además de ti. Dijiste que se había perdido dentro de la mina.
      -Mi compañero… -reconoció Dan, tratando de ganar tiempo. Quería decidir qué era lo más conveniente. Sin dudas explicar el tema de las criaturas sería inútil, sólo haría que ganase una nueva paliza, pero por otro lado, ¿cómo sacarse a esos tipejos de encima? Porque era obvio que no se conformarían con una explicación sencilla y racional, para luego dar la vuelta y marcharse. Querían otra cosa. Estaban buscando cualquier motivo para molerlo a golpes. Cualquiera. Aparentemente, había salido de una situación peligrosa, sólo para meterse de lleno en otra. ¿Y podía la mala suerte ensañarse con uno, hasta hacerlo creer que había venido al mundo sólo por una grosera equivocación? ¿Por qué todas esas cosas le sucedían a él?
     “Debes calmarte”, se dijo a sí mismo. “Si lograste escapar de esas criaturas, también podrás hacerlo de estos policías corruptos. Puedes hacerlo, vamos”.
      -¿Y?- se impacientó el policía de la viruela-. Estoy esperando la respuesta, borracho.
      -Mi compañero…- repitió él. Pensó que sólo quedaba un camino. Considerando la mentalidad de aquellos dos policías, era arriesgado, de hecho era MUY arriesgado, pero de momento era lo único que se le ocurría hacer.
      -Tienen razón- dijo al fin, fingiendo una resignada humillación-. Había alguien más conmigo. Era Jorge, Jorge Olmos. Es un amigo. Pensábamos entrar a la mina, para divertirnos… pero entonces discutimos. Y él… yo… me sentí muy enojado con Jorge. Pensé que debía darle una lección. Llamé al número de emergencias para hacerle pasar un momento difícil. Sé que fue una estupidez, pero en ese momento, yo realmente me sentía enojado con él…
     -Das asco- dijo el policía joven. Lo miraba de arriba abajo, con una repugnancia y un odio renovados, como si acabara de descubrir que estaba hablando con una vil alimaña-. Sabía que eran unos maricas quienes llamaban. ¿Qué iban a hacer sino en una mina abandonada, a las dos de la madrugada? Es… esto es…
      -Asqueroso- completó la idea su compañero-. Me dan ganas de vomitar. ¿A ti no, Charly?
      “Charly”, pensó de inmediato Dan, sin mucho asombro. “Es obvio que debía llamarse Charly”.
      -Pues claro- se apresuró a decir Charly. Volvió a acercársele y le echó un escupitajo en la cara. Dan trató de esquivarlo, echando la cabeza atrás, pero no fue lo suficientemente rápido y gran parte de la saliva del otro comenzó a correrle mejilla abajo-. Y pensar que por su culpa, por culpa de este marica y su amigo, tuvimos que venir hasta aquí…
     -¿Dónde está?- preguntó el policía de la viruela-. ¿Dónde está tu amigo marica? Vamos, responde.
     -No lo sé- dijo Dan humildemente, bajando los ojos y resistiendo el impulso de limpiarse el salivazo de la cara-. Cuando desperté, él ya no estaba. Creo que bebí demasiado…
     -Sí- dijo el hombre, simplemente. Había quedado pensativo, como estudiando la situación desde una nueva y reveladora perspectiva. De repente, como un muñeco cobrando vida, levantó la rodilla y se la encajó en medio de los testículos. Dan gritó, y sus piernas volvieron a aflojarse. Esta vez los policías no lo sujetaron, por lo que aterrizó sobre el suelo árido y a punto estuvo de romperse la cabeza contra una piedra del tamaño de una pelota de fútbol, que se erigía a un costado de la camioneta. Los ojos se le llenaron de lágrimas y su visión pareció triplicarse. Pese a ello, alcanzó a ver que los policías intercambiaban una mirada y sonreían, como si acabaran de ponerse de acuerdo sobre una broma que prometía ser muy graciosa. Dan no pudo imaginarse sobre qué versaría el chiste, pero sí podía intuir, con una certeza del cien por cien, quién sería el blanco. “Les doy una pista, amigos: viene de enfrentar a unas criaturas del infierno, y tiene ahora un asqueroso escupitajo colgando de la nariz. ¡Cinco intentos y se llevan el premio gordo!”.
     Una nueva patada, esta vez dada por el policía llamado Charly, hizo que se revolcara en el polvo. Rodó un par de veces y su cabeza, esta vez sí, golpeó contra la descomunal piedra. Durante un momento, sólo vio una mancha roja y movediza cruzando por delante de sus ojos, como un sol en miniatura surcando un cielo neblinoso. Sintió que unas manos lo sujetaban por la cintura y luego le bajaban los pantalones de un brusco tirón. Quedó boca abajo, tragando tierra y con los pantalones enrollados en los tobillos, pero eso no le preocupó en absoluto, porque comenzaba a comprender por dónde venía la índole de aquella “broma”. Como para confirmar sus incipientes temores, el policía más viejo sacó su cachiporra y luego se la colocó en la entrepierna, a modo de caricaturesco pene. Dan decidió que había visto demasiado; giró la cabeza y comenzó a gatear en dirección a la camioneta. Sintió que Charly le apoyaba algo duro y frío en la nuca y de inmediato se detuvo.
     -No vas a ir a ninguna parte- le dijo el joven policía. Dan no podía verlo, porque estaba a sus espaldas, pero algo en la modulación de su voz le dijo que Charly sonreía. Resistió el impulso de darse vuelta para mirar. No quería hacerlo. No quería volver a ver esa boba y perversa sonrisa. Era la sonrisa de un niño que aún no ha llegado a comprender los conceptos básicos del bien y del mal, y que se divierte torturando insectos con una aguja. El cañón del arma apretó su nuca un momento más, y luego se retiró con brusquedad, dejándole una desagradable sensación en el cuero cabelludo-. Ahora no te muevas. Ahora cerrarás los ojos y dejarás que nosotros te hagamos lo que todos los putos del mundo se merecen.
     -Por favor- murmuró Dan.
     -Sólo será un momento. Lo juro. Estoy seguro que lo disfrutarás.
     -No. Por favor. Hay un malentendido. Yo…
     -Cállate. No te pongas como una niña.
     -Ya es una niña- acotó el policía de la viruela, caminando lentamente hacia él, con el bastón apuntando en posición horizontal hacia el culo desnudo de Dan-. No olvides eso, Charly. Ya es.
     Se agachó y lo miró a los ojos. Dan, durante ese fugaz momento, pudo ver que, además de furioso y asqueado, el policía se encontraba también claramente excitado. Tal vez ni siquiera él lo sabía, pero era evidente que el asunto al policía le estaba gustando más de la cuenta. Acercó la cachiporra al trasero desnudo de Dan. Éste lanzó una débil queja de terror y luego cerró los ojos. “No puedo creerlo”, pensó. “Estas son las peores horas de mi vida”.
      El handy de Charly, colgado a su cintura, comenzó a sonar.
      Trip trip. Trip trip.
      Y luego se escuchó una voz femenina, que se parecía un poco a la que lo había atendido durante el llamado de emergencias, aunque Dan estaba seguro que no era la misma:
      -Chicos, hay un código cuatro en la zona de la ribera. Repito: código cuatro en zona ribereña. ¿Me escuchan?
      No sabía si realmente era la misma mujer o no, pero se sintió infinitamente agradecido de escucharla. Los policías escucharon el informe y luego se miraron, intranquilos. Charly comenzó a llevarse la mano hacia el cinturón, con claras intenciones de agarrar el Handy y responder a la llamada, pero enseguida el otro lo detuvo:
     -¡No lo hagas! Aguarda un minuto. Terminemos con lo que estábamos haciendo.
     Quería imprimir autoridad a su voz, pero era incapaz de disimular el desesperado ruego que había detrás de esas palabras.
     -¿Estás loco? Es un código cuatro. Nos colgarán de las pelotas si no respondemos enseguida. ¿Recuerdas lo que pasó con Benítez?
     -Sólo será un minuto…- insistió el policía de la viruela. Ahora su ruego era tan evidente que su compañero le echó una mirada de extrañeza. Entonces Rostro de Viruela, tratando de disimular, se apresuró a lanzar un gruñido de malhumor. Se incorporó trabajosamente, apoyándose en aquel bastón que había estado a punto de meterse en las prohibidas cavidades de Dan-. Tienes razón, debemos irnos. Este marica no vale un día de suspensión.
     Charly iba a responderle, pero entonces su Nextel volvió a sonar y tuvo que apresurarse a contestar el llamado. Rostro de Viruela se dirigó a Dan:
     -Hoy no es tu día de suerte, mariposa. Pero si volvemos a encontrarte en el pueblo, no dudes que te haremos tragar esta cachiporra, y no sólo por la boca. ¿Entiendes?
     -S-sí señor. Gracias, señor…
     -No me agradezcas, puto malnacido.
     Un rictus de asco y perversidad le deformaba los labios. Sorpresivamente, dio otra patada a Dan, en la boca del estómago. Dan gruñó y volvió a lanzar ese curioso sonido que tanto había divertido a los policías: “Blufff”. Rodó sobre la tierra y de nuevo se golpeó contra la roca, esta vez en el hombro. Quedó allí tirado, contemplando el cielo progresivamente azul, hasta que los policías se subieron a la camioneta y se marcharon, dejando una estela de polvo detrás. Pero antes, el policía adulto bajó la ventanilla y le advirtió:
     -Acuérdate, mariposa. No quiero verte por aquí. Porque si lo haces…
     Sacó la cachiporra por la ventanilla, y comenzó a hacer gestos obscenos con ella, mientras su compañero, que manejaba la camioneta, se desternillaba de risa.
     Luego se marcharon, haciendo sonar la sirena. Dan pensó que eran los perfectos policías corruptos de pueblo: perversos, estúpidos y peligrosos. Jamás, bajo ninguna circunstancia, podría confiar en ellos. Se subió los pantalones y lenta, muy lentamente, comenzó a arrastrarse en dirección a la camioneta.

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Alrededor de cinco minutos después, se encontraba sentado frente al volante, con el cuerpo increíblemente dolorido, y tratando de decidir qué hacer a continuación.
     Había visto, por el reloj del celular, que eran las ocho y media de la mañana. Ahora el Sol había escalado el cerro y golpeaba con fuerza a través de las ventanillas; iba a hacer un día de mucho calor. La bocamina, a unos cincuenta metros de distancia, parecía un ojo asombrado y ciego, dispuesto a esperar por toda la eternidad. Ningún tentáculo surgía desde la roca, ningún movimiento alteraba la oscuridad impenetrable que había en el interior. ¿Por qué aquellas criaturas no habrían ido a buscarlo mientras él estaba inconsciente sobre la tierra? ¿Qué las había detenido? ¿Acaso Quiroga habría conseguido combatirlas? ¿Pero cómo?
     El Sol seguía subiendo con lentitud. Partículas de polvo bailoteaban dentro de la camioneta. De repente, el estómago de Dan se movió y chirrió como un mueble viejo. Recordó que hacía mucho tiempo que no probaba bocado, debía encontrarse muy débil, más de lo que él creía. Puso en marcha la camioneta. Debía moverse, hacer algo antes de que el cansancio y la debilidad hicieran mella en él. Debía comer algo y tal vez dormir un poco. Tal vez sus pensamientos se aclararan en cuanto se sintiera un poco mejor.
     “No”, pensó. “No puedo dormir. No puedo echarme a descansar sabiendo que Liana está ahí abajo. Probablemente esté muerta, como Quiroga y como su hijo y como el perro, y Dios sabe cuántas personas más, pero yo no puedo continuar con mi vida como si nada. Debo detener todo esto. Debo…”
     Perdió el hilo de sus pensamientos. Si seguía quieto sobre la camioneta, sin moverse, muy pronto volvería a dormirse. Pese a la paliza que le habían propinado los policías, o precisamente debido a ésta, su cuerpo le pedía descanso a los gritos. Si tan sólo tuviera otra sola dosis de aquella droga de Quiroga…
      Casi se golpeó la frente con sus manos al pensar en esto. Claro que la tenía. O al menos, debía tenerla. En la casa de Quiroga debía haber más de esa mierda química, que era capaz de levantar a los muertos. Si lograba hacerse de un poco, tal vez podría recuperarse lo suficiente como para empezar a hacer algo realmente útil. Tal vez aún estaba a tiempo… ¿por qué no?
      Con la esperanza renovada por primera vez desde que despertara y sufriera el acoso de los policías, puso la primera marcha y comenzó a alejarse del lugar, rumbo a la cabaña de Quiroga.

(Continuará...)
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Nota: ¡El martes habrá capítulo nuevo!

27 comentarios:

  1. Uy Mauro vaya capi! Pobrecito dan que lo ha pasado.muy mal por culpa de esos hijos de puta de polis! Y si dan vuelve a tomar esa droga puede que se muera no? Volverá a vomitar, volverá a sentirse raro o puede que no?....
    Espero con ansias el próximo capi!!!!!
    Atte: alba.

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    1. Bueno, Alba, me alegra que te haya gustado. Recuerda que mañana hay un nuevo capítulo. Y perdón por la demora en contestar, pero es que últimamente dispongo de muy poquito tiempo. Un abrazo!!

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  2. Al habla Eli:
    Hey.....¡estoy aquí!
    Bueno, este capítulo ha sido...ehhh...ha sido.... En fin, te doy otro 9. Esta vez, 9,50.
    Vale, ¿el otro poli sí que era marica, verdad? De verdad, ¿que problema hay? Cada uno es libre de hacer lo que quiera, sentir lo que quiera....No hay nada malo en ser gay.
    El único problema de aquí es que estos cabr***zos sí que lo son, por lo menos el último. "¿Por favor, sólo será un minuto?" ¡Ese tenía más ganas de metérsela que el otro de darle una paliza! ¡Pobre Dan! ¡Después de todo! A esos gilipollas sí que les colgaba yo de las pelotas y bocabajo, ¡por capullos!
    Bueno, chato, la pregunta del millón; ¿a qué se refiere el código cuatro?

    ¡El martes,nuevo capítulo! ¡Guay! Además, esta noche no han puesto Navy:Investigación Criminal y tuve que tragar tres episodios del Cuerpo del Delito.
    ¡Así que esto me ha alegrado el día!
    Dan piensa que los otros probablemente esten muertos, ¡Si supiera! Ojalá se le ocurra llevar penicilina para rescatarlos....Pobre Liana.....Pobre Quiroga....Pobre Dan....Pobres policías a los que se me están ocurriendo diversas formas de torturar y matar....

    1) Vaya...¿Dan recuerda a Amanda? ¿Por qué? ¡Si era una idiota! Mira que yo me mareo en cohe sólo por no tomar los chicles con sabor a menta....Hasta que mi madre se compadece y me da Biodramina....
    2) Estoy de acuerdo, ¿por qué no apareció ningún tentáculo viscoso por ahí justo en el momento en que yo traería un banderín para animar a las babosas?:
    ¡Vamos babosa! ¡El otro poli se escapa! ¡Agárralo bien! ¡Chupetéalo bien! ¡Ánimo!
    ¡Como mola
    esta babosa
    se merece un ola!
    ___---_---___------___---___----___------___-----_____¡Equipo Babosa!
    3) ¿Dan va a volver? ¡Dan va a volver! Dan va a volver. ¿¿¡¡¡¡¡Está loco!!!!????
    ¡Dan, no! ¡Vente conmigo! O sea, quiero decir que....No te apuntes a una aventura suicida....Como esta.

    Se espera con MUCHÍSIMA impaciencia el próximo capítulo.....

    ¡CUCHILLO PELAPATATAS!!!
    WJAJAJAJAJAJA (Es broma)

    Saludos.....

    Elisa
    PD: ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte! ¡ 14º Parte!
    CHAÍTO, TERRÍCOLAS....


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    1. Al habla Eli:
      Vuelvo a contestar a mi propio anterior comentario....Es que esta vez sí lo hice algo cortito...Mi problema es que no tengo nada con qué comparar esta parte.... Bueno sí, pero en cuanto explique el contenido de ese texto que conoceremos por texto X , alguien llamaría a mis padres...
      Así que me quedo sin poder contarlo;
      bueno, el texto X (lo contaré un poco quitando las partes más fuertes)
      Es ....es casi exactamente igual pero sin babosas, sin uno que se llama Dan y sin polis, aunque el argumento es parecido y los gilipollas son mercenarios.
      Ala, ya está.
      Bien, yo ahora tengo un código del cual no sé que número le corresponde, pero es una especie de:
      "Mamá cabreada, Elisa tiene que apagar ordenador"
      Pues nada, chao...
      Elisa

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    2. Hola Eli, pues sí, no hay nada malo ni tampoco destacable en la elección de la sexualidad de cada uno, pero estos polis, o al menos el de la cara picada por la viruela, parece que camuflaba sus preferencias con una pátina de odio... Es algo muy común, por otra parte.
      La escena de los polis corruptos y violentos puede compararse con infinidad de escenas de películas y diversos libros, ya prácticamente es un tópico. La finalidad de este capítulo está clara: Dan no puede confiar en la policía, no puede lograr ayuda externa. O al menos, no por parte de estos desagradables sujetos. Conclusión: está solo, tan solo como Mourinho en el día del amigo...
      Bueno, te dejo porque dispongo de poco tiempo y todavía tengo que contestar unos cuantos comentarios. Si bien no tengo una mamá que me diga que apague el ordenador, sí tengo ciertas obligaciones de adulto que hacen que...
      Bien, ya tendrás tiempo de saberlo, y además es aburrido de explicar. O no. Tal vez eres como esa niña vampiro de "Entrevista con un vampiro", bendecida (y condenada) a permanecer joven por la eternidad. En ese caso, leerás y comentarás en este blog hasta que yo me muera, y luego te irás a otro blog y te presentarás como "Al habla Eli" y dirás que tienes 13 años.
      Un abrazo...

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    3. Manuel Vargas no zombi26 de agosto de 2014, 16:31

      jajajajajaja Mourinho en el dia del amigo jajajajajajajajajajaja me mataste

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  3. Hola mauro estubo bien este capitulo! Siempre me dejas con curiosidad!!!
    Pobre dan que policias malos ahy q ir a matarlos ah jajjja espero el proximo capitulo!!
    Atte:denisse

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    1. Hola Denisse, pobre Dan, sí, les anticipé que iba a sufrir mucho jaja. Tal vez al final tenga su recompensa... o tal vez no. A veces puedo ser muy malvado... :)
      Abrazos, gracias por escribir!!

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  4. Hola mauro dejame decirte q esto cada vez esta mejor y el suspenso wow ya no tengo unas porque me las comi ewww jajaja espero ansiosa el proximo capitulo q de seguro estara igual de bueno q bien q el martes habra nuevo saludos y sigue siempre adelante y aunque no comento mucho siempre leo los nuevos cap a se me olvidaba pobre dan que susto tremendo se llevo primero un tentaculo en la boca y ahora esto creo q ya es personal jaja

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    1. Sí Joana, yo también pensé lo mismo sobre Dan, mientras escribía este capítulo pensaba: "¿por qué lo hago sufrir tanto?" jaja. Pero bueno, creo que es necesario que le pasen estas cosas para que se haga más fuerte, recuerda que él era un hombre común y un tanto perezoso que un día debe afrontar la peor de las pesadillas...
      Ok, te mando un saludo, y gracias por escribirme cada tanto.

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  5. Hola Mauro!

    Que asqueroso! Jamás me imaginé que algo como esto le pudo haber pasado al pobre de Dan. Con solo imaginármelo me da mucha pena, que terrible experiencia :(
    Por lo menos fue salvado, y que bueno que no le haya echo mal esa droga, aunque era obvio porqué no tiene que morir tan rápido.
    qué será de Quiroga, espero que para el próximo capítulo hables de los 2 :D no quiero seguir quedándome con estas intrigas, soy demasiado impaciente!

    Saludos desde Perú y muchos apapachos pandosos :D ... Hasta el martes :D ( yupiii!!! *u*)

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    1. Hola Meli. Lamentablemente, debo informarte que te quedarás con la intriga hasta el último capítulo, así que prepárate para dominar la ansiedad jeje. Y lo de que Dan no tiene que morir tan rápido: durante un momento, sabes, pensé en matarlo, porque yo sé que quienes leen esto no se iban a esperar que muriera, debían pensar como tú y decir: "Todavía no le llegó la hora". Alguien que hace cosas así es George R. R. Martin:en su saga de "Juego de tronos", mueren los personajes principales, los buenos, los malos, todo el mundo. Y eso está muy bien porque entonces uno no se permite relajarse, mientras sigue leyendo piensa: "Realmente morirá o qué?".
      Bueno, igualmente, yo no soy George R. R. Martin ni evidentemente esto tampoco es "Juego de tronos". Si algún día logro escribir algo la mitad de bueno que esa magnífica saga, saldré corriendo y me tiraré al mar de Perú en pleno invierno...
      Bueno, apapachos para vos!!

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  6. Hola Mauro.
    Que buen capitulo. Una vez más nos dejas llenos de intrigas y con ganas de leer más.
    Pobre Dan, que susto se llevo. Una cosa es morir por la droga de Quiroga o las mantarrayas, pero otra es perder el invicto, eso le dio más miedo, jajaja.
    Lo de los polis, pues es una realidad. Son muy pocos los probos, la gran mayoría son unos abusadores y corruptos (Al menos en mi país es así). Así que no me extraña su actitud, de buena que se salvo.
    La parte en la cual el olor del Chicle le recuerda a Amanda me hace dudar de que realmente ame a Liana y más la busque por un asunto de moral o presión familiar que por amor. No me cuadra que estando a punto de ser sodomizado y hasta posiblemente asesinado se ponga a pensar en la amante... más dudas.
    Como siempre, juegas con la mente del lector.
    Espero que no vuelva a tomar la droga, si se salvo de una dosis no creo que aguante otra, salvo que luego de la primera toma se vuelva inmune a la pequeña contraindicación de "Peligro de Mortalidad 85% ", jejeje.
    Bueno, no queda otra que esperar al prox martes para despejar algunas dudas y contraer nuevas.
    Un abrazo.

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    1. Jaja Eduardo, es mejor morir con las botas puestas y el honor (y otras cosas) intactos jaja. Los policías corruptos e ineptos creo que están en todos lados del mundo, pero creo que eso se extiende a todas las profesiones: políticos, abogados, médicos, arquitectos, oficinistas... Parece ser algo natural en el hombre. Como contrapartida, también hay muchos buenos policías que cumplen con su deber y son buenas personas y son profesionales excelentes, pero lamentablemente, ellos no suelen salir en los periódicos.
      Lo de Amanda: pues sí, hay algo raro ahí. Ya se te aclarará más en el capítulo 15.
      PD: Gracias por escribir como siempre. Creo que ya lo dije anteriormente, pero los comentarios son muy importantes para mí, sobre todo en una historia larga como ésta. Como prácticamente la voy escribiendo sobre la marcha, muchas veces lo que me dicen los lectores con respecto a los personajes y las situaciones me ayuda a comprender mejor la novela, y por lo tanto, la mejoran muchísimo. Un abrazo!!

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  7. *redoble de tambores* *sonido de platillos* Ya Llegué! aunque ya me ganaron en comentar primero :( ooww Pos mis primeras impresiones fueron estas:
    Después de haber leído todo, sigo pensando que si Super Cuco hubiera estado presente, esto no hubiera pasado. Super Cuco al rescate! ok eso no puede pasar, pero sería de lujo! (ok, veo muchas pelis de acción )
    - Definitivamente todos empezamos a sentir lastima por Dan , quien no estaba muerto sino desparrandamente inconsciente. Pero que rayos!? le iban a hacer esos Malnacidos con uniforme! (todos sabemos que los maricas eran ellos , bueno eran maricamente bastardos! )
    Pero bendito codigo 4! ( ajaja salvaste a Dan de un examen de próstata. Fiiuuuu! *suspiro* Peroooo.... Te rogariamos Mauro que les des una muerte horrible si ? el pueblo lo pide! aauu! aauu!! *grito espartano*
    - El código 4 me parece sospecho mmm Bueno según mis conocimientos googlísticos el codigo 4 se refiere una Emergencia ambiental? Será acaso que las criaturas tentaculosas al fin iniciaron sus ataque? Será acaso que vengarán a sus hijo pródigo (Dan) ?.

    - Siendo muy optimistas, Dan esta vivo!! Mamá Dan está vivo!! (me ignora :( ) La sustancia extraña levanta lázaros. que le dieron no lo mató, entonces Dan es inmune!?. Dan! tienes un nuevo super poder! Acaso este será el preámbulo para la aparición de un nuevo superheroe? Pero recuerdan Dan, un gran poder conlleva una gran responsabilidad. (y nada de sobredosis)

    Bueno hoy fui muy escueto con mi comentario (será por que mis niveles bajos de azúcar en la sangre? )

    Hasta el Martes Maaauuuuuro! *maullido* Saludillos desde Perú

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    1. Hola Roger, primero antes que nada: sí, creo que ves muchas pelis de acción jaja. Bueno, aunque para ser honestos, yo también veo muchas películas, aunque no con la frecuencia con que me gustaría.
      Y es curioso, porque pese a que lo mencionas en broma, yo también en cierto momento de la historia pensé en darle ciertos poderes a Dan, porque después de todo, la sustancia altera el cuerpo y la mente y extienden ciertas capacidades... ¿acaso eso no es un poder? Pero luego, lo reconsideré porque:
      a) Era demasiado en la historia, podía quedar inverosímil.
      b) Alguien podría acusarme de realizar apología de las drogas y eso sería un poco contraproducente (observa que Marvel se cuida muy bien de eso, ningún super héroe adquiere sus poderes con drogas de laboratorio, sino que hay accidentes químicos, radiológicos, picaduras de arañas, pero nunca una droga, o al menos, yo no recuerdo algo así, tal vez en tu sabiduría otakuna puedas rectificarme).
      El código 4... mmmm bueno, ya veremos jeje.
      Un abrazo!!

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    2. Manuel Vargas no zombi26 de agosto de 2014, 16:29

      yo si conozco uno el capitan america fue tratado con la droga del super soldado, aunque en la pelicula dicen "el suero del super soldado", el comic demuestra la realidad de la trampa... solamente

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    3. Bueno,comprendemos que ya no dispones de mucho tiempo para responder los comentarios, (me pregunto si algun día llegaré a ser un adulto? jaja yo me considero adultescente) Y por un momento pensé que la droga que consumió Dan le daría superpoderes (claro, sin exagerar) como una super percepción de sus sentidos (algo así como la stamina , en los videojuegos). Eso le hubiera ayudado a rastrear a las criaturas o escapado de ellas, Bueno veo muchas películas de accion, son unas de mis géneros favoritos, asi como el suspenso y el terror. Cada vez que puedo trato de sacar cierto tiempo y ponerme a la vanguardia con las películas que me perdí, (los estudios y trabajos me consumen ) Pero según mi conocimiento Otakuñense, si hubo algunos protas (personajes principales) que obtuvieron poderes por medio de sustancias que alteraban su organismo. Pero la trama de esas historias se hacía interesante, ya que dependían demasiado de esas sustancias, que en el momento en el que no las conseguían (al ser escasas), Descubrían sus propias habilidades innatas que estuvieron escondidas o que ignoraban tener jajajaja o en fin, Muchos superheroes de Marvel obtuvieron sus poderes indirectamente por sustancias (drogas), a mi no me engañas Stan lee jajaja

      PD: (Mi novia me dice que soy un niño en cuerpo de hombre, pero sé que asi me ama) jaja

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    4. Seee yo tengo una teoría, y es que los cómics de Marvel se "suavizaron" con los años, porque antes estaban dirigidos a adolescentes, pero ahora, por la cuestión de las películas, ya prácticamente apuntan a los niños... Entonces es obvio que desaparezcan las drogas y todas esas cosas.
      Y bueno, si tu novia te dice que eres un niño con cuerpo de hombre, y aún así está contigo, es porque le gusta. O al menos disimula muy bien jaja.
      Abrazos!!

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  8. ohhh. hoy ha estado un poco flojo, no hemos podido averiguar nada de Quiroga y los otros. Me encantan las historias. Lo que veo en varios cuentos es que te refieres a viejos cuando tienen 40 años o mas, o a ancianos de 65, para nada los de cuarenta no somos viejos y los de 65 tampoco son ancianos, ancianos son de 80 años hacia arriba, mi abuelo tiene 90 y ni una arruga.

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    1. Hola Silvia, sí este capítulo no informa nada sobre Quiroga ni proporciona información sobre las criaturas. El martes que viene, o sea mañana, sí que hablaremos de eso...
      Y yo tampoco creo que alguien sea viejo a los 40, bueno, eso pensaba cuando tenía quince jeje pero ahora que soy más grande sé que no es así. ¿Sabes? Creo que mi definición de viejo es la siguiente: la de alguien que se ha resignado en esta vida y sólo espera la muerte. En este caso, me refiero a "viejo" con Abel porque desde el punto de vista de Quiroga, el tipo está realmente muy mal y tiene un aspecto muy lamentable y abandonado...
      Bueno, te espero mañana en el blog. Un abrazo!!

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  9. Hola, Croche. Este capítulo es uno chido aunque un poco rojo jajaja, pobre de Dan que susto le dio cara virulienta, canijas babosas «mantarayas» cm no hicieron acto de presencia cuando Dan más las necesita jajaja. Saludo y espero con ansias que ya sea martes para poder leer la continuación.

    Perdón por el retraso en comentar; pero apenas me estoy reponiendo del susto que me produjo el temblor de ayer Domingo =-O :'(.

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    1. Temblor? No escuché hablar de ningún temblor en California. Tal vez te pasaste con el vino jaja. Un abrazo!!

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    2. Nop nada de vino, yo no tomó ni siquiera una chela jajaja.... si Croche hubo un temblor de magnitud 6.1 sustito que nos dio...

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  10. Manuel Vargas no zombi26 de agosto de 2014, 16:27

    ha la madre; el pobre Dan vino a salir aca en El Salvador!!!!!!!!!!!!, jajajajajajajajaja, pues por lo de los policias corruptos esos; jajajajajajajajajajajaja que cosas...

    pero en serio, no era suficiente que unas horas antes una de esas mantarrayas-pulpos-babosas le hubiera "inspeccionado" sus cabidades corporales,cuando se lo quizo tragar como a quiroga???, tambien un policia con lepra lo queria "atender"???, sera que Dan es el diminutivo de Daniela???? preguntas interesantes jajajajajajajaja...

    pero una vez mas; en serio, este capitulo si lo senti como falto de nivel, sinceramente mauro, no me gusto, no como los otros, y no tiene nada que ver con los componentes sexuales; no soy homofobico, pero en verdad no me gusto el contenido, me parecio que se perdio el espiritu del terror y suspenso que maneja la trama de la novela esta que te pertenece, y si; yo siempre te digo que sos dueño de tus personajes, y de la historia; pero este es un pais libre!!!!!!! y con libertad digo: NO!

    por otro lado, otra docis de dorga?????!!!!, con razon tiene tendencias homosexuales, si es farmacodependiente el Dan... son estadisticas...

    espero que recuperemos otraves el sentido de esta novela, el terror, el suspenso, y el miedo que una ves me dieron criaturas imaginarias, pulposas y babosas, ahora lo siento con los oficiales de la ley, y aunque vaya en el carro; si hay un reten policial no puedo evitar taparme las nalgas con las manos, AUNQUE ESTE SENTADO EN EL VEHICULO!!!!!! jajajajajajajajajajaja, pero en serio viejo volvamos al terror que es lo que mas se te da y la verdad mas esperamos. gracias


    pd: no zombi???????? viejo no esta claro con lo de lazaro?????

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    1. Sí Manuel, este capítulo también considero que está desentonando con los otros, cuando revise la novela por completo veré si es así o está bien, de momento, lo dejo así para no meter la pata. Sabes que no es lo mismo leer una novela por entregas, que leerla de corrido... todo depende del ritmo y el tono.
      Bien, igualmente estoy respondiendo comentarios atrasados, así que te darás cuenta hacia dónde se encamina la novela.
      Un abrazo!!

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