"Un Largo Viaje a la Oscuridad" (Capítulos Finales)

Capítulo 21

1

En silencio, regresaron al pozo. Ayudaron a Dan a ponerse el equipo mientras Amanda le explicaba los conceptos básicos del buceo. Le explicó lo de la presión, que podía ocasionarle molestias en el oído y ligeros vértigos al principio; le enseñó a leer el manómetro; le advirtió sobre el regulador, que en caso de falla se abría y dejaba escapar todo el aire; lo situó en materia de respiración, pataleos profundos, brazadas mínimas, todo ello orientado a la máxima preservación del oxígeno en los tanques. Mientras tanto, Arreaga controlaba los tres equipos e introducía algunos consejos cuando lo consideraba necesario. Dan había llegado a la conclusión de que Arreaga era de esos tipos que al principio parecían callados y tímidos, pero que luego de alcanzado cierto nivel de confianza, les resultaba imposible mantener cerrada la boca durante demasiado tiempo. Pensó que era un tipo solitario y muy inteligente. El muchacho no dejaba de observar a Amanda con esa mirada arrobada y al mismo tiempo triste, como si admirara profundamente su belleza, pero al mismo tiempo se diera cuenta de que era incapaz de alcanzarla.
-Usted está loco, Dan- dijo en cierto momento-. Tiene cero experiencia en buceo… y piensa iniciarse en un río subterráneo. Rematadamente loco…
Cuando estuvieron listos, decidieron bajar en el siguiente orden: primero Arreaga, que los guiaría a través del río, ayudado por las cuerdas, y de paso los alertaría sobre las redes que había dejado en distintos tramos del laberinto acuático, luego Dan, que como era el inexperto del grupo necesitaba ser custodiado por delante y por detrás, y cerrando la marcha, y contradiciendo el viejo dicho que proclamaba primero las damas, iría Amanda.
-No perdamos más tiempo, bajemos ahora- se impacientó Dan.
-¿Qué es eso que lleva en el bolso?- preguntó Arreaga, señalando el bolso impermeable de Dan, que éste traía bajo el brazo.
-¿Esto? Por si necesitamos defendernos de las criaturas.
-¿Qué es?
Dan se encogió de hombros, como si el asunto no interesara demasiado. Pero Arreaga no estaba dispuesto a dejarlo pasar tan rápido.
-Si es lo que yo creo que es, está totalmente loco. No puede detonar ningún explosivo allá abajo. Nos mataría a todos, ¿entiende?
-Lo entiendo, Arreaga, no soy estúpido. Pero me siento mucho más tranquilo si llevamos algo de dinamita con nosotros. Las armas de fuego no sirven de mucho, así que…
-¿De dónde las sacó?
-Quiroga- dijo Dan, como si eso explicara todo.
Arreaga negó con la cabeza, evidentemente exasperado.
-Pensé que, siendo usted profesor, iba a ser más coherente que el otro viejo. ¿De verdad cree que, en el caso de que logremos encontrarnos con una de las criaturas, la dinamita pueda sernos útil para algo?
Dan tuvo la visión de la mantarraya pegada a la pared de la mina, introduciendo inadvertidamente el tentáculo dentro de su boca, al tiempo que le susurraba: “Ven… ven conmigo”.
-No. Pero al menos, quiero asegurarme de que no me capturarán vivo. Si hubieses estado en mis zapatos, entenderías por qué.
-¿Están bromeando, verdad?- dijo Amanda a sus espaldas.
Los dos hombres se dieron vuelta para mirarla. La chica había palidecido y Dan comprendió que, quizás por primera vez, había tomado consciencia de los peligros en los cuales irían a meterse. Tal vez había pensado que aquello sería una excursión romántica a un lago subterráneo, donde podrían charlar amigablemente y luego quizás darse unos besos bajo la luz de la linterna. Amanda podía tener el cuerpo de una mujer madura y terriblemente sensual, pero en el fondo seguía siendo una chiquilla. Después de todo, pensó Dan, a los veinte o veintidós años, ¿quién no lo era?
Y ahora que hablaban de dinamitas y de ataques y de locuras similares, la idea ya no debía parecerle tan atractiva. A la edad de Amanda uno generalmente nunca pensaba en la muerte, pero la cosa con seguridad cambiaba cuando veías dinamita dentro de un bolso, y te encontrabas a punto de sumergirte en un pozo tan negro como la brea.
Dan, que comprendió todo esto en un segundo, avanzó unos pasos y tomó a Amanda por los hombros. Por un instante pensó que la besaría, y de hecho Amanda pareció creer lo mismo, porque sus ojos se entrecerraron un poco y le rodeó la cintura con ambas manos. Pero lo que él finalmente terminó haciendo fue apartarle, con ternura, un mechón de cabello que caía sobre su rostro.
-Espérame aquí, Amanda. No arriesgues tu vida por algo así.
-Pero es que… yo no quería fallarle. No quiero dejarlo solo.
-No estoy solo- dijo Dan, señalando al joven Arreaga-. Me las arreglaré. De verdad.
-¿Promete que volverá?
Dan le acarició el pelo durante un momento más, con una sonrisa abstraída, y luego se apartó.
-Trataré de que todo salga bien. Quizás ni siquiera encontremos una sola de esas cosas.
Pero la chica lo volvió a atraer hacia sí, poniéndole una mano en el antebrazo, y lo obligó a mirarla.
-Si regresa… yo estaré aquí, esperándolo. Lo sabe, ¿verdad?
-Claro, Amanda. Muchas… muchas gracias…
Antes de que pudiera hacer algo para evitarlo, la chica tomó su rostro con ambas manos y lo acercó al de ella. Pero en vez de besarlo en los labios, lo hizo en su frente, y luego lo abrazó fuertemente durante un momento que resultó lo suficientemente largo como para que Dan se sintiera reconfortado, pero no tanto como para que ambos terminaran incómodos.
Dan se apartó, sin decir palabra, y se encaminó al pozo. Arreaga, que había contemplado la escena con expresión pensativa, se acercó a la chica.
-Sé que apenas nos conocemos- dijo el joven, tartamudeando-. Pero yo también quisiera… despedirme…
-No seas ridículo- dijo Amanda, cortante, y dio media vuelta en dirección a la casa abandonada, donde se sentó en el porche.
-Al menos lo intenté- dijo Arreaga, suspirando.
-La próxima vez lo harás mejor- aseguró Dan, distraído, mientras observaba la escalera que descendía hacia las profundidades. Otra escalera. Otra maldita escalera.
-Esta loca por usted, amigo. Lo sabía, ¿no?
-Creo que sí- murmuró Dan, comprobando por enésima vez el nivel de oxígeno de sus tanques, tal como le había enseñado Amanda.
-Si yo fuera usted, ni siquiera me arriesgaría a bajar. Me olvidaría de todo y empezaría una nueva vida con esa diosa infernal. Jesús, si yo sólo tuviera una oportunidad…
-Bajemos, ¿sí? No puedo esperar todo el día.
El joven asintió, de repente serio. Se encaramó en la escalera y comenzó a bajar, con mucho cuidado, pues, tal como muy pronto lo comprobó Dan, los escalones estaban podridos y resbaladizos por el musgo.
Mientras descendía, Dan volvió a recordar las palabras de Quiroga, que tanto lo habían molestado la noche anterior:
“¿Ama usted a su mujer, lo suficiente como para arriesgar su vida por ella?”.
Sacudió su cabeza, como si con este simple gesto también pudiera apartar los pensamientos, y siguió bajando.
Muy pronto llegaron al nivel del agua, que olía a barro y parecía sorprendentemente límpida. Antes de sumergirse, y siguiendo un súbito instinto, miró hacia arriba. Vio el rostro pálido de Amanda, recortado contra un cielo cargado de nubes y progresivamente oscuro, como si se aviniera una tormenta. La chica no dijo nada, sólo lo miraba, y Dan le devolvió la mirada durante unos segundos y luego se puso el regulador en la boca y desapareció en las frías aguas del pozo.

2

“ES NECESARIO QUE VEAS. ES NECESARIO INSTRUIRTE SOBRE LA VERDAD”.
Quiroga se debatía furioso. Pero sólo en su mente, porque su cuerpo se encontraba totalmente paralizado, colgado de los tentáculos de la criatura pegada al techo de la caverna. Sus pies se balanceaban a unos treinta centímetros del suelo, como los de un ahorcado. Sus brazos colgaban fláccidos a ambos costados del cuerpo, mientras que uno de los tentáculos, que era transparente y un poco más grueso que los demás, lentamente se introducía por su boca, hasta llegar a la parte baja de los intestinos.
Sin embargo, Quiroga no dejaba de luchar y de soltar imprecaciones. Una parte de él sabía que aquello era inútil, que sólo lograba agotarlo emocionalmente, pero por otro lado, era incapaz de concebir otra respuesta que no fuera la lucha. Durante muchos años se había entrenado para ello. Y ahora era incapaz de bajar la guardia, pese a que la voz hacía lo imposible para hacerse escuchar.
“DEBES TRANQUILIZARTE. DEBES SABER QUE NO QUEREMOS HACERTE DAÑO”.
“Sáquenme de aquí”, fue la respuesta mental de Quiroga. “¡Sáquenme de inmediato de aquí, y retira ese asqueroso tentáculo de mi boca”.
“ES NECESARIO QUE MIRES”, insistió la criatura. “QUE MIRES TU VIDA PASADA… Y LA DE TU PROPIO HIJO”.
Esto hizo que Quiroga dejara de inmediato de luchar. Sus ojos se abrieron desmesuradamente, y un gemido gutural, mezcla de miedo y tristeza, escapó de su garganta.
“¿Mi hijo? ¿Has dicho mi hijo?”.
“TU HIJO LUCAS”.
Quiroga pensó. Pensó durante una eternidad, aunque quizás sólo pasaron unos segundos en la vida terrestre.
“Él… él no me reconoce”, dijo al fin. “O no quiere hacerlo. Porque es él, ¿verdad? Ese muchacho llamado Eugenio… es mi hijo, ¿no? ¿O acaso ya me volví loco? Contesta, maldita babosa”.
“ES ÉL. SABES QUE ES ÉL”.
“¿Y entonces por qué lo niega? ¿Por qué…”
“ESO ES LO QUE VERÁS A CONTINUACIÓN”, dijo la criatura, y de inmediato, en el cerebro de Quiroga, hubo una especie de blanca y cegadora explosión y de repente se encontró viajando hacia el pasado, hacia una vida completamente diferente a la que había llevado durante los últimos siete años. Se vio en la antigua casa, que todavía lucía un jardín esplendoroso y no tenía una sola resquebrajadura en su fachada impecablemente pintada de blanco, y vio a Lucas, todavía un chiquillo de cinco o seis años, jugando con su triciclo en el patio. Pudo también sentir los olores: el césped recién cortado, el olor a comida que salía por la ventana, el olor de la lluvia y de los naranjos en flor de la calle… y también vio a Dora, recostada contra la mesada de la cocina y amasando fideos caseros, que eran la comida preferida de Quiroga y de Lucas.
Los ojos de Quiroga, en la oscuridad de la caverna, se inundaron de lágrimas. Sus labios, que rodeaban fuertemente la superficie circular del tentáculo, dibujaron una especie de difusa sonrisa. ¡Los buenos tiempos!, pensó alborozado. ¡Los buenos y felices años! ¿Por qué parecían tan lejanos? ¿Por qué recordaba tan poco de ellos? Era como si siempre hubiese vivido en la negrura… como si su vida no fuese más que un largo viaje a la oscuridad. ¡Y era tan injusto! ¡No siempre había sido así!
“Lo he perdido todo”, sollozó. “Lo he perdido todo… y ha sido culpa de ustedes…”
“ESO ES LO QUE CREES, LO QUE SIEMPRE HAS CREÍDO”, contestó la voz de inmediato. “PERO SIGUE MIRANDO. SIGUE MIRANDO, Y COMPRENDERÁS POR FIN TU VERDAD”.
Y Quiroga miró. Y a medida que iba mirando, su ánimo se ensombrecía y algo dentro de sí gritaba de dolor y de espanto. “No es cierto”, pensaba. “No puede ser cierto…”
Se vio a sí mismo, muchísimo más joven de lo que aparentaba ahora, con su traje policial impecable y una mochila en la mano, cruzando el parque en dirección a la casa. Lucas lo veía y se arrojaba sobre sus piernas, pero Quiroga, el joven y aún orgulloso Quiroga, apenas le prestaba atención. Es más: lo apartaba de un leve y distraído empujón. Desde la cueva, Quiroga lanzó una exclamación de sorpresa e indignación. “¡Hey!”, trató de gritarle a su joven versión, pero por supuesto que en vano. “¿Qué diablos te pasa? ¡Es tu hijo! ¡Abrázalo, bésalo, levántalo en el aire como a él le gusta! ¡Disfrútalo mientras puedas, imbécil!”.
Pero el joven Quiroga no escuchó, sencillamente porque no podía hacerlo. Ingresó a la casa hecho una tromba y se sacó la gorra y dejó el bolso sobre la mesa. Luego dio media vuelta, hacia la cocina, y se plantó delante de su mujer, que pareció encogerse ante su presencia. “Me dijeron que estuviste hablando con otro hombre”, murmura amenazante el joven Quiroga. “Me dijiste que no volverías a salir mientras yo estoy trabajando”.
La mujer, que aún tiene las manos manchadas de harina, se recuesta contra el mueble y trata de explicar, de negar la acusación, de decirle que sólo fue un recado que tuvo que hacer de urgencia, ella se había quedado sin azúcar y en el camino se encontró con un viejo compañero de la secundaria y lo saludó, pero sólo había sido un segundo, Alberto, sólo ha sido un seg…
La mano del joven Quiroga sale disparada, como un látigo, y da de lleno en el rostro de la mujer. Dora grita, y parte del paquete de harina que está sobre la mesada cae al suelo en una lluvia fina y blanca. Trata de refugiarse detrás de la mesa, pero Quiroga se lo impide sujetándola por los cabellos. Vuelve a golpear, una y otra vez. “Para, Alberto!”, grita la mujer, que tiene el rostro ensangrentado y ha comenzado a llorar. “¡Me matarás! ¡Para de una vez”.
Pero el joven Quiroga no para. Está enfurecido y quiere seguir golpeando, golpeando, hasta que sus demonios internos se acallen de una buena vez. Al quinto o sexto golpe, Lucas ingresa a la casa y se abalanza sobre él. “¡Deja a mamá!”, grita el chico, que por algún motivo tiene la cara llena de barro. “¡Déjala, papá! ¡No la envíes al hospital! ¡Otra vez no, papá, otra vez no!”.
Recién ahí Quiroga se detiene. Su mujer está hecha un harapo ensangrentado sobre el suelo. Llora en silencio. Lucas se abraza a ella y llora también, aunque emite largos y sonoros rebuznos. La escena le resulta demasiado intensa al joven Quiroga, que se pone a buscar una botella de vino y comienza a tomar de ella, directamente del pico.
“No”, suplica en la caverna Quiroga. “No es cierto. Yo no recuerdo nada de eso”.
“EN TUS PESADILLAS SÍ”, replica la criatura, y luego le sigue mostrando.
Ahora la escena cambia, están en el sótano de la casa. Han pasado unos meses y todo ha estado en relativa paz, por lo menos hasta ese día. Hasta que Lucas rompe sin querer una botella de la bodega. El joven Quiroga, que ahora viste un piyama descolorido, le muestra los fragmentos de botella y los acerca a su cara. “¿Ves esto, mocoso de mierda?”, le dice. “Esta botella tenía diez años. ¿Sabes cuánto vale? ¿Tienes idea de cuánto vale esta jodida botella? No, ¿verdad? ¡Pues yo te diré lo que vale!”. La mano, aquella mano otra vez convertida en puño, y en látigo, y en lo peor de un padre acostumbrado a propasarse con el alcohol, cae sobre el rostro ovalado del niño, y Quiroga en la cueva trata de desviar la vista, de olvidarse de todo como antes, pero la criatura no lo deja. El chico en el sótano cae sobre la lavadora, y el padre lo persigue. Sujeta su rostro con una mano y comienza a acercar el vidrio de la botella a la mejilla de Lucas.
“¿Por qué?”, suplica y aúlla Quiroga. “¿Por qué me muestras esto? ¡No quiero seguir viendo! ¡No quiero seguir viendo!”.
“ES NECESARIO”, dice pacientemente la criatura.
Ahora han pasado unos años, unos dos o tres años. Lucas ha pegado un estirón y ha cambiado mucho, ya no luce la mirada aniñada y dulce de antes, sino que observa el mundo con ojos desconfiados, adultos pese a sus escasos ocho años, como si algo dentro de él se hubiese secado sin remedio. Está en su habitación y habla en voz alta, aparentemente solo. Pero al cabo de un tiempo, Quiroga descubre que no es así, que en realidad está hablando con una criatura pegada a los vidrios de la ventana. La babosa ha extendido sus tentáculos y Lucas los toma y los acaricia, como si se tratara de una mascota. “Es hora”, le dice la criatura. “Es hora de venir con nosotros”. Lucas asiente. Sabe que es la única forma de escapar del Infierno, o al menos, la única que alcanza a concebir con sus limitaciones de niño. “¿Puedo llevarme a Cuco?”, pregunta el chico, señalando al cachorro que duerme a los pies de la cama. “NO PUEDO LLEVAR A DOS SERES VIVOS AL MISMO TIEMPO. LO SIENTO. TAL VEZ DESPUÉS REGRESEMOS POR ÉL”. El chico vuelve a asentir, aunque se lo nota un poco más angustiado. De repente, su mirada se ilumina y toma unos libros de la biblioteca. “¿Y estos?”, pregunta. “¿Puedo llevarme mis libros de Julio Verne?”. “SÍ”, contesta la criatura. “ESOS SÍ PUEDES LLEVARLOS. PERO APRESÚRATE. TUS PADRES DESPERTARÁN EN CUALQUIER MOMENTO”. Lucas los toma y los abraza con auténtico amor. “¿Y a Eugenio?”, pregunta, señalando un peluche bastante maltrecho que guarda sobre la mesita de luz. “¿También puedo llevarme a él?”. La criatura dice que sí, aunque vuelve a recalcarle que se apresure, porque no tienen mucho tiempo. Con los libros y el peluche en los brazos, Lucas se aproxima a la criatura. Ésta lo envuelve con sus tentáculos y comienza a elevarlo hacia su boca. “NO TE PREOCUPES, NO TE DOLERÁ. SENTIRÁS UNA MOLESTIA AL PRINCIPIO, PERO PROMETO QUE SE TE PASARÁ ENSEGUIDA”.
-Adiós, mamá- dice el chico en voz alta, aferrando sus objetos con fuerza-. Siento dejarte, pero es lo mejor para ambos. Iré a un lugar mejor, y ya no tendrás que preocuparte por mí.
La criatura lo engulle. En ese momento, la puerta se abre y el joven Quiroga aparece en el umbral, con un fusil en la mano, y es allí donde la vida de todos cambia para siempre.
“Eugenio…” dice Quiroga, en la quietud y oscuridad de la caverna. “Eugenio Verne, o Vernis. Debí haberme dado cuenta antes. Lucas amaba con locura a ese peluche, al igual que los libros de Verne. Ahora me doy cuenta de ello. Pero es que yo estaba tan ciego, y prestaba tan poca atención a las cosas más importantes…”
“PERO AHORA PODRÁS EMPEZAR OTRA VEZ”, le susurra la criatura. “COMO LO HA HECHO TU HIJO”.
“¿Cómo? ¿Cómo arreglar todo este desastre? Salvo la muerte, no veo solución a este infinito pozo de negrura en que me he metido”.
“HAY OTRA ALTERNATIVA”.
“¿Cuál?”.
Y la criatura comenzó a explicarle.

(Continuará...)

30 comentarios:

  1. capituloooooooooooooon! mauro capitulon! que buen final vamos a tener por dios.
    seria un pecado no hacer de esta novela una pelicula xDD!

    no hay mucho mas para decir, salvo que lo de quiroga me lo veia venir, no pensaba precisamente en eso. es mas creia quel el chico se traumo porque la madre lo engañaba jajajajaja.

    Nos vemos el viernes

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí Hernán, creo que en este capítulo se explica muchas cosas, y como bien sacás a colación, algo de eso tiene que ver el hecho de que la mujer de Quiroga lo haya abandonado por otro hombre. Si no supieras el detalle de que Quiroga era un tipo golpeador, hubieses pensado de la mujer: "¡Qué hija de mil...", pero bueno, al parecer no era tan así. Abrazos!!

      Eliminar
  2. Antropólogo ya estoy ya llegué...... Sólo una reflexión, visto que la gente de va voluntariamente.... Por que se fue la mujer de Dan??? Pero en el capítulo que ella recsobraba la conciencia por la fiebre parece que no sabía del tema...... Querrían llevarse a Dan????? O voy a darle otra vuelta de tuerca pensarían que era Amanda!!! Ja!!! Mente retorcida la mía, Saludos y felicidades!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jaaaa que buena pregunta esa Manoli, por qué se fue la mujer de Dan? Y cuántas diferencias que hay entre "Mauro" y "Antropólogo" jaja, creo que tu corrector se volvió loco y delira. Abrazos...

      Eliminar
  3. JJAJAAAAAA Mauro eso me pasa por usar el corrector del móvil......Ayyy me parto!!!!

    ResponderEliminar
  4. Por Dios Croche, que capítulo!!! Con decirte que se me salieron las de San Pedro, que pena me da la decisión que tubo que tomar Lucas, para parar los maltratos de de su padre, yo en su lugar hubiera muerto de una depresión que x cierto cada vez me dan más seguido :'( :'(.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. "Me salieron las de San Pedro", y eso qué es jeje. Y vamos con eso de la depresión, arriba el ánimo!! Si vos estás deprimida, qué le espera a Quiroga, encerrado en una cueva sin posibilidad de salir, y obligado a servir a unas babosas? Quiero más de estos emoticones :) :) :)

      Eliminar
    2. Jaja y si el que debe estar deprimido es Quiroga y no yo jajaja pero ya vez que tienes una lectora de lo más deprimente jajaja.

      Cuando digo que se me salieron las de San Pedro, significa que me sacaste las lágrimas por lo que sufrió el hijo de Quiroga al tener un padre tan violento. Las babosas deberían de hacer que Quiroga sufra tanto o más de lo que sufrió su hijo que por cierto ya se me olvidó como se llama jajaja. Pero en fin que sufra el patán de Quiroga jajaja.
      Saludos.

      Eliminar
    3. O:-) ;-) :-D :-) B-)..

      Eliminar
    4. hola raquel disculpa q arruine tu comentario pero te molesta si le digo croche a mauro???
      te pregunto xq un tal miguel angel dice q me copie de vs. si te molesta no le digo
      atte:denisse

      Eliminar
  5. WoOOOOOOOOOOOOOOOO , q capitulo!!!!!!!!!!!!! pero xq justo paras en la parte mas interesanteeeeeeeeeee ,,, hay no puedo esperar hasta el viernes =( , porfa el vierneessssssss q sea un capitulo super largoooooooooooo =).Marilu desde Perú.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No es tan largo el del viernes, como podrás ver, y paro en la parte más interesante precisamente para dejarte enganchada jaa. Un abrazo, Marilu!!

      Eliminar
  6. Al habla Eli:
    Hoy me va a quedar un comentario verdaderamente corto, pero es que tengo que hacer los puñeteros deberes, sí, esa clase de tortura infantil que consiste en copiar enunciados infinitos, resolverlos explicando el proceso y poner la solución. Aunque viendo lo que le pasaba a Lucas, yo no tengo derecho a quejarme.Pobre. Y las babosas se aprovecharon de su desesperación. ¿O al final las babosillas serán más o menos buenecillas? ¿Eh? Repasemos:
    Lo primero ha sido "versión Dan". Claro que Amanda está colada por Dan, ya nos habíamos dado cuenta, es imposible no verlo. Hasta un ciego se lo huele. En fin, pobre Arreaga.... Nada tío, han pasado de ti, pobrecito... Tendrá una cara de afligido. Como yo. Pour quoi? Parce que... Se me ha muerto un canario. El más jovencito. El que más cantaba. Llevaba desde julio sin cantar, pero hoy mientras yo estaba en el insti mi abuela le ha encontrado muerto, en un rinconcito de la jaula. Tengo dos, Divo y Urs, aunque a Urs le solemos (solíamos) llamar Junior. Ay, me siento fatal. Al fin y al cabo, a una mascota la acabas cogiendo cariño. Un miembro más de la familia. Quisiera remontarme al día que le trajeron. Divo se estrañó mucho al ver otra jaulita, sin embargo Ursito empezó a cantar a los dos minutos. Yo le enseñé canciones de Il Divo, incluso una parte del Cascanueces. Incluso intenté ponerles a los dos los papeles de Papageno y Papagena. No funcionó.Pero sabia las de Alone y Hero mejor que los artistas... Ay... bueno, me estoy emocionando. Se me ha muerto... Igual que Cuco. Sin poder despedirme. Ouuhhhh. Dejemos de hablar de mis desgracias... Pues ya está, en fin, se me agota el tiempo... tic toc tic toc...aaaaaaaaaaaaahhhhhhhh...... La puntuación del relato, muito rapidito, is..........
    -....................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................10
    ¡Enhorabuena! ¡Genial! ¡Fantabuloso! ¡Rechupelicioso! Buen provecho...
    (mis palabritas)
    JAJAJAJA (tic toc tic toc tic toc tic)
    Chaíto terícolas, recuperaré las líneas que faltan en el próximo capítulo(que se espera con mucha impaciencia).
    HUÍD
    JAJAJAJA,
    Saludos.......
    |||||||||||||||||||||||||||||||ELISA||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
    CREATED BY: MOI
    BON GIORNO

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eli, espero que hayas terminado con esos deberes y puedas dedicarte a lo que más te gusta, esto es, escribir comentarios tan largos como la historia misma y dar clases de Historia Universal, Geografía y Literatura (hasta ahora nada de matemáticas y ciencias duras, parece que eso no es tuyo, o es simple humildad?). Y eso de que uno puede llorar por un canario, pues sí, es cierto, yo hace unos años tuve un Goldfish que vivió unos seis o siete años, cuando murió... pues bien, yo jamás hubiese creído estar triste por un pececillo. Por un gato o un perro se entiende perfectamente bien, pero por un pececillo? Y sin embargo, ahí estaba yo, cavando un pequeño pozo en el patio trasero y con los ojos llorosos... A la noche, sentí un ruido y vi que la tierra se removía... (perdón, eso es un cuento jaa).
      Bueno, un abrazo y perdón por responder con delay, pero esta semana se me está haciendo muy complicada. Ya se inventarán los días de 30 horas...

      Eliminar
  7. Hola Mauro.
    Ya estoy de vuelta. Sigo con los preparativos y de acuerdo al Doc. parece que mi bebe se adelantará para los primeros días de noviembre si es que no se aguanta y nos da la sorpresa para fines de este mes.
    Cada capitulo de esta novela me sorprende mas que el anterior.
    Me gusta esa dualidad de ternura filial y pasión asolapada que le pones a Amanda.
    Aparte que me rayas el cerebro con la descripción de sus formas, jajaja. (Me viene a la mente la imagen de Halle Berry saliendo del mar y con las gotitas de agua recorriendo su piel).
    Aunque sigue mi duda, Dan busca a su esposa por amor, por obligación, por culpa????
    Eso no me queda claro aún, siempre lo pones dubitativo ante esa pregunta.
    Y el buen Quiroga resulto un abusador, que mal. Aunque eso (y perdóname por el comentario) me supo a cliché de película policial. Borracho, abusador que pierde a su familia por su conducta, y que luego se convierte en héroe.
    Lo que si entiendo es que las babosas buscan gente con problemas familiares o existenciales y les ofrecen algo mejor y la gente les cree y las sigue (como tanto charlatán que existe hoy en día). Pero que ofrecen que es tan llamativo y alentador? Por lo visto hasta ahora solo seria paz espiritual, pues solo sobreviven con lo mas básico y esto es si logran sobrevivir.
    Si bien es cierto que no se necesita nada material para ser feliz, lo que no me cuadra es la percepción que he tenido al leer de que la gente en esa cueva va como deprimida y temerosa, salvo Lucas que es prepotente y abusivo con el resto.
    Entonces, que es lo bueno que ofrecen? Insisto, me parecen charlatanes de secta.
    Ahora no se me vaya a convertir Quiroga en uno de sus fieles seguidores.
    Muy buen capitulo, y gracias por el esfuerzo que se que estas haciendo para poder complacernos y brindarnos 2 capítulos por semana.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Primeros días de noviembre?? Pero si ya estamos sobre la fecha!! Me imagino la ansiedad que deben sentir... Qué lindos momentos se vienen en tu vida, Eduardo!!
      Con respecto a lo del Quiroga-cliché, sí, es cierto, son personajes que me gustan mucho y no pude evitar ponerlo (además que con eso explicaba la conducta de su hijo).
      Lo de la secta: concuerdo en todo con vos jeje, además fijate que en esas sectas el único realmente con vida y con apariencia de plenitud es el líder, los otros siempre son personas desgraciadas que se limitan a seguirlo y a obedecer sus órdenes y requerimientos. No creo que ninguna de las personas que integran una secta de este estilo sea realmente feliz, y de hecho, tampoco creo que lo hacen por voluntad propia, sino que se ven impulsadas por la depresión y la desesperación.
      Un abrazo, espero noticias del bebé.

      Eliminar
  8. tuturuuuuu!! aquí Roger reportándose! ahora comprendo que los más de veinte capítulos de suspenso, babas, lagrimas, todo eso era para prepararnos para este capítulo fantabulosantasticooooooooooo!! Mauro.. fue genial (digo esto mientras levanto el pulgar con mi mano apuntando al monitor) pero sabes ? me hubiera fascinado aun mucho más.. si en la historia hubieras incluido ha alguno de tus personajes de otra de tus historias (solo es un consejo de un conejotopo)

    # Ahh pos sigo teniendo como mi imagen mental de la babosa a Uroboros xD (aquí en el link http://i.ytimg.com/vi/08GjhsfOSis/maxresdefault.jpg y justo cuando la atacan el lanzallamas)

    #Sabía que el sádico de Quiroga ocultaba algo,plo sabía! pero no me imaginé que golpeara a su familia. Todos esos tormentosos recuerdos se los merece. Uno no sabe lo que tiene, hasta que lo pierde uhmm bueno de hecho uno si sabe lo que tiene, pero no imagina que lo pueda perder.

    # Sigo pensando que el tentáculo comunicador se está sobrepasando jaja acaso quiere comunicarse con las tenias solitarias de Quiroga ? ok, yo solo decía.

    # Me puse sentimental, ok , lo admito, yo también tengo un corazón. Los seres como yo, también tenemos las capacidad de sentir emociones, Solo imaginarme en el lugar de Lucas, me da mucha impotencia porque esto no solo sucede en la ficción. El peor enemigo del hombre siempre será el mismo. Este mundo sería mejor si las babosas tomaran el poder del gobierno. No se olviden, marquen el tentáculo en las próximas elecciones.

    # Cucooooooooooooooooooo!! vi su nombre por un momento en la historia!! mamaaaaaá!! cuco está vivo! ( ya vaya a dormir mijo! - me responde ) Me vinieron recuerdos de mi infancia, cuando mi mejor amigo Napoleón, un perrito sin raza, bueno aquí le llamamos "chusco". Un cachorrito blanco con manchas negras o negro con manchas blancas que no pasaba de los 30 centímetros de altura, (nunca creció más que eso) con un pelaje parecido desarregladamente sedoso.
    Napoleón ? si, "Napo " de cariño, el conquistador de territorios marcados por su olorosa orina. Después de evocar estos recuerdos míos puedo imaginar lo que Lucas sentía por Cuco. Era un su mejor amigo, tanto así que pensaba en llevarselo. Cuco... Napo.. sé que en el paraíso de las mascotas ambos se conocieron (olieron los traseros) y ahora comparten croquetas y huesos por doquier, eso quiero imaginar, no me quites mi alucinación jaja :(

    # Concuerdo con todos los que siguen la historia, que debería convertirse en película (bueno en un comic también ajaja ok, yo solo decía :( .

    Bueno eso fue todo por hoy, mi comentario fue sin querer más largo de lo que me esperaba. Hasta el viernes Mauro!

    Saludos tentaculosos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Roger, perdón por tardar tanto en responder. La imagen de Uroboros me encantó, de hecho creo que si el escenario fuera una mina o una cueva, sería exactamente igual jeje.
      Las babosas presidentes. Hay, aunque no lo creas, cierta analogía con la vida real. Las babosas se aprovechan de la gente desesperada para capturarlas para su "partido" y prometerles un futuro mejor. Las personas le hacen caso, y entonces comienza el verdadero infierno. El próximo capítulo hablará precisamente un poquito de eso (pero muy poquito, lo suficiente como para dejar asentado el concepto).
      Y en cuanto a Napo... creo que todos los amantes de los animales recordamos a un perro así. Estoy totalmente convencido de que todos los chicos deben criarse junto a un perro o a un gato, porque enriquece su infancia y la llena de recuerdos.
      Vamos por la peli de la historiaaa!! Pero me conformo con que una editorial la publique en formato de libro. Cuando la termine y la corrija la mandaré a varias para probar y ver qué me dicen.
      Un abrazo!!

      Eliminar
  9. Jaja arreaga tambien quería un beso ajaj pobre lo dejaron de cara, y al final le dio miedo a Amanda lo único que quería era besarlo bajo el agua xd.
    Ya me parecía que Quiroga era un golpeador y un borracho que pasara a hora?? Porque lucas no se comporta bien ni dice nada ?? Talvez tiene rencor por todo lo que paso, pero porque le disparó a cuco si el no le hizo nada ?? Maldito lucas a hora que es el capataz de la cueva ya se cree el importante jum. Jaj muy bueno mauro

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Jonatan, perdón por no responder antes. Lo de tu pregunta de por qué Lucas no dice nada... ya lo verás en el próximo capítulo, pero creo que igualmente lo estás adivinando, y tiene que ver con el rencor y los recuerdos traumáticos. Y si bien él le disparó a Cuco, acordate que fue casi sin querer, Cuco se le abalanzó por la espalda (según Quiroga, porque lo reconoció y quería hacerle los típicos "festejos" del perro) y cuando Lucas ve una sombra se da vuelta y dispara.
      Un abrazo!!

      Eliminar
  10. yo rondando por aki jaja y me topo con esta sorpresaa q !!! PUBLICARASS SEGUIDOO! !!! es un capitulo inkietante tanto al mismo tiempo me ennervoo mauro me ennervo jajaa osea me dan nervios como sea tu me entiendes fue un capitulo magnificoo estare pendiente el viernes un besasasasoo att kary

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí Kary, estoy tratando de publicar los martes y viernes para terminar la novela más rápido. Creo que publico mañana, el viernes y el martes de la semana que viene y llegamos al final, qué te parece jaja. Abrazos!!

      Eliminar
  11. Porras!! en cuestión de días lo que me he llegado a enganchar a este blog. Ansio la siguiente parte. Muy bueno!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias amig@ lector@. Si te engancha es porque vamos bien. Un abrazo!!

      Eliminar
  12. hola de nuevo jajajja. En este capitulo casi me pongo a llorar x lo de lucas:( pobre, desde q en un capitulo pusiste q estaban ahy xq querian ya me imagine q Quiroga lo maltrataba va pensa varias opciones. bueno te lo vuelvo a repetir hace com una segunda temporada no seas malo Croche y como dijo hernan del primer comentario seria un pecado no hacer una pelicula de esta historia bueno tengo q esperar hasta el viernes bueno saludos
    Atte:denisse

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cuando recién comencé a leer éste blogs, hubo un reproche de yuri hacia Raquel xk a ella se le ocurrió que podía llamar a Mauro «Príncipe del terror» por lo que ella dejó de llamarlo así, veo que cuando Raquel comenta se dirige a Mauro como Croche, ahora tu también?? Que no tienes tu propio sobrenombre para ponerle a Mauro. No es que busque pleito pero no seas copiona Denisse......

      Eliminar
    2. Hola Denisse, ¿una segunda temporada de "Un largo viaje a la oscuridad"?. Jeje sería muy difícil, sobre todo porque no sabría qué escribir después. Pero sí estuve pensando en que podría hacer algunos cuentos relacionados con la novela, sobre todo con lo que ocurrió después (ya verás por qué lo digo). Pero claro que eso sería más adelante. Abrazos!!

      Eliminar
    3. miguel angel cada uno le dice comi quiere y no me copie de nadie q ahora no se puede decir croche xq ya en seguida salen a decir q me copio? metete en tus cosas
      perdon mauro croche
      atte:denisse

      Eliminar
  13. Muy buen capítulo, siento que si no fuera por el hecho de que han sido publicados los capítulos conforme los ideas, podría fácilmente haber 'pistas', como lo que ahora se revela, dentro de los capítulos anteriores.

    ResponderEliminar

Más Cuentos de Terror:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...