"Un Largo Viaje a la Oscuridad" (Epílogo)

Finalmente, después de cinco meses, 350 páginas y aproximadamente 90.000 palabras, hemos llegado al Epílogo. Ahora sólo es tiempo de cerrar la historia y ver lo que ha ocurrido con nuestros personajes. Pero antes, me gustaría agradecer a todos los lectores que se han involucrado en esta novela, que la han seguido y discutido, que me han dejado valiosos comentarios que -en incontables casos- sirvieron para mejorar (muchísimo) la obra que ya llega a su fin. Son muchos los lectores y temo olvidar alguno, así que no los nombraré, pero sí les daré gracias infinitas por haberme acompañado en este largo viaje a la oscuridad y no hacerme sentir tan solo. 
Otra cosa: esta novela no es un producto final, es sólo un borrador. Eso quiere decir que ahora viene el duro trabajo de corregirla, editarla, reescribirla, pulirla, etc. Por lo que cualquier sugerencia, consejo, crítica y demás, será bienvenido y me ayudará en el proceso. Una vez que la termine, y si el resultado me conforma, la enviaré a diversas editoriales para tratar de que la publiquen, así que deséenme suerte con esto.
´`+Ahora sí, vayamos al epílogo.



EPÍLOGO

Plataforma de Perforación Fracking, Nuevo San Ignacio, 5 de Febrero de 2049

El capataz de la obra había hecho una pausa para almorzar cuando vio, a través del cristal de su oficina, que la grúa perforadora cuatro había detenido su marcha.
      -Mierda, ¿y ahora qué, Martínez?- gritó a través del intercomunicador, escupiendo pequeñas migas de su sándwich de atún y huevo.
      -Hay algo allá abajo, jefe- dijo la voz burlona (siempre enervantemente burlona) de Martínez, que era el operador de la grúa cuatro-. Es muy duro… El sistema dice que romperá el trépano.
       -¿Es una veta de metal?
       Últimamente aparecían muchas de esas vetas en la perforación. Retrasaban el trabajo durante horas y agravaban la úlcera del capataz, que vivía chupando caramelos para la acidez. Y en cuanto a Martínez… ese hijo de puta era un holgazán. El capataz pretendía despedirlo, pero Martínez era pariente de un pez gordo de la petrolera y por lo tanto debía soportarlo hasta que lo transfieran de sector –cosa que el capataz, en su convicción de que lo perseguía la mala suerte, veía muy difícil de concretar en los próximos dos o tres años-. El intercomunicador carraspeó. Parecía que Martínez se reía, pero el capataz no podía estar seguro de ello.
       -Es otra cosa, jefe. Es… será mejor que lo vea por la cámara.
       El capataz maldijo y tiró su sándwich de atún al cesto de basura. Se acercó al panel de control donde se veían las cámaras de todas las grúas. El trépano de la grúa cuatro se había detenido a seiscientos cincuenta y seis metros con veinticinco centímetros de profundidad. La roca madre, donde pretendían extraer petróleo no convencional a 355 dólares el barril, aún aguardaba su sueño de gas y oro negro a más de seis mil metros de la superficie del suelo. “Apenas un diez por ciento de la perforación, y ya tenemos problemas”, pensó el capataz con amargura. Observó las imágenes proyectadas por la cámara de la broca y en un principio no entendió lo que veía. Hizo que Martínez retrocediera la broca un metro para tener una mejor visual. Había una especie de metal refulgente allá abajo, con una ligera forma curva. ¿Acaso algún tipo de deshecho radioactivo? Según los datos de temperatura que enviaban los sensores de la broca, era muy probable que lo fuera. El metal curvo estaba caliente. El capataz regresó al intercomunicador.
      -¿Martínez?
      -¿Sí?- respondió el operario, siempre en ese tono burlón que lo sacaba de quicio.
      -Avance.
      -¿Está seguro, jefe?
      -¿Usted escuchó mi orden, Martínez?
      Una breve pausa. Parecía que Martínez resoplaba. O quizás podía reír. Uno nunca podía saber lo que es hijo de perra pensaba realmente.
       -Como usted ordene, jefe- dijo al fin.
       Pero el capataz no estaba seguro de su propia orden. Para nada. ¿Y si era algún tipo de reactor nuclear? No tenía información de que se hubiese llevado a cabo algún tipo de actividad nuclear en la región. Sí sabía que una ciudad se había hundido en la tierra hacía más de treinta años, pero porque era una especie de leyenda urbana entre los pobladores. No mucho tiempo después del hundimiento, se había descubierto un enorme yacimiento de shaleoil bajo la superficie, por lo que se había llegado a la conclusión de que la tragedia se había debido a una enorme explosión de gas acumulado. También había habido una mina antigua… Tal vez lo que estaba enterrado ahí abajo era una maquinaria abandonada de la excavación. Pero si era así, ¿por qué estaba caliente?
       Y sobre todo:
       ¿Por qué despedía ese inquietante resplandor verde-azulado?
       No importaba. El capataz estaba decidido a superar el escollo cuanto antes. Ya llevaban varios días de retraso, y si él informaba de aquella extraña presencia a seiscientos metros de profundidad, desataría una interminable burocracia que los retrasaría aún más. Si se trataba de algo radioactivo… pues bueno, ya lo verían. De todas maneras, estaba enterrado muy allá abajo, ¿no?
       La broca de la grúa cuatro comenzó a avanzar.
       -Incremente la velocidad de corte, Martínez- ordenó el capataz, observando la operación a través de la pantalla.
       El operario obedeció. La broca comenzó a girar a una velocidad de siete mil revoluciones por minuto. El visor de la cámara se fue acercando al metal curvo que despedía un color verde-azulado.
       Cuando la broca tocó la superficie, ocurrió algo muy extraño. La cámara hizo interferencia y la broca, por unos segundos, perdió energía y su velocidad de giro disminuyó hasta cuatro mil doscientos. “Mierda, sí que es algo radiactivo”, pensó el capataz. Unas gotas de sudor nacieron de sus patillas y bajaron por la mandíbula hasta el cuello de la camisa. Se imaginó a sí mismo dando explicaciones en la reunión de productividad de los jueves. “¿Por qué la obra se retrasó cuatro días, Peluffo?”, le preguntaba el gerente, mientras lo escrutaba con sus ojillos de cuervo carroñero. El capataz odiaba al gerente, y al mismo tiempo le tenía un miedo absoluto. Cualquier cosa con tal de no hacerle perder la paciencia. Cualquier cosa.
       -Máxima velocidad y potencia, Martínez.
       -¿Está loco? ¿Vio lo que pasó cuando toqué aquella cosa? Perderemos la broca y…
       -¡He dicho máxima velocidad y potencia, Martínez!- vociferó el capataz, golpeando con ferocidad la superficie del escritorio-. ¿Por qué tengo que repetirle cada jodida orden que le doy? ¡Haga lo que yo le digo, y cállese la boca!
       -Muy bien- dijo Martínez, al cabo de un momento-. Máxima velocidad y potencia. A la orden, mi capitán.
       Aceleró la máquina hasta el límite de sus posibilidades. Bajó la broca hasta el metal curvo.
       La broca se partió en mil pedazos.
       La cámara dio un último centelleo y se apagó.
       A través del cable de acero de la broca ascendió una energía inversa que hizo que el motor de la grúa se achicharrara como un camarón en aceite. Un humo negro comenzó a salir de la maquinaria. Martínez salió corriendo de la cabina e instantes después la grúa cuatro estalló en una gran llamarada de fuego con forma de hongo.
      El capataz se llevó una mano a los ojos y su úlcera, como imitando el destino de la grúa, se abrió como un ojo rojo y le provocó un sangrado intestinal instantáneo.
      Aquel iba a ser un largo día.


2

El descubrimiento de la cápsula fue tratado con el mayor de los secretos posibles entre los Estados del Mercosur y la Unión Americana del Norte, aunque -como es de esperar- las infiltraciones dieron pie a innumerables teorías conspiranoicas que se distribuyeron en los diversos medios, algunas realmente descabelladas. Durante dos meses, la cápsula permaneció en territorio de la Antigua Texas, en un búnker bajo tierra, siendo analizada por un centenar de científicos e ingenieros de diversos países. No podían determinar su origen, tampoco lo que era ni mucho menos (y esto era lo que causaba mayor frustración entre los grandes cerebros de la humanidad) sabían cómo abrirla. Los escáneres de onda infrarroja habían detectado la presencia de dos seres vivos en su interior, recubiertos por una especie de líquido o metal sumamente maleable a una temperatura de doscientos grados bajo cero, pero nada ni nadie logró penetrar la dura coraza de la cápsula. Lo intentaron con sierras láser, martillos neumáticos, ondas de calor, químicos corrosivos, incluso explosivos de radio concentrado: ninguno de los procedimientos dio el resultado esperado.
      Hasta que un día, más precisamente el miércoles 28 de Abril del año 2050, a las 02:25 horas, la inteligencia artificial de la cápsula llegó a la conclusión de que el entorno había dejado de ser hostil y por lo tanto no representaba amenaza alguna para con sus dos ocupantes. Se abrió con un sorpresivo y vaporoso siseo, que hizo que el guardia a cargo de su custodia por esa noche (y que cabeceaba leyendo una revista de motocicletas) diera un alarido de miedo y estuviera a punto de soltar un chorro de orina sobre sus pantalones. Enseguida acudieron al lugar docenas de científicos, ingenieros, políticos y filósofos, que se dedicaron a examinar a la cápsula (y a sus dos ocupantes) durante los siguientes meses.
       Dan y Lucas fueron sometidos a diversas pruebas. Lo que más sorprendía a los científicos era que ambos hombres hubiesen sobrevivido durante tanto tiempo a unas temperaturas extremadamente gélidas, y no sólo eso: no parecían haber envejecido un solo día. Según la constancia de sus registros de nacimiento, ambos tenían 67 y 52 años, pero aparentaban, como mínimo, unos 30 años menos. La cápsula, evidentemente, poseía una tecnología superior y desconocida y era necesario examinarla a fondo. Los hombres de ciencias se abocaron a ella como niños agazapados sobre un juguete nuevo. Mientras tanto, Dan y Lucas fueron sometidos a infinidad de interrogatorios, pero ninguno de los dos parecía recordar nada. Eran extraños viajeros del tiempo en un mundo que parecía haberse vuelto extraño e irreal. Como no aportaron nada al caso, muy pronto las autoridades se olvidaron de ellos. Los recluyeron en una prisión militar secreta durante diez meses, sin posibilidad de contacto con el exterior.

3

Extracto del mensaje secreto de F.D. California TechInstitute al Gobernador de las Tierras Altas del Mercosur, 27 de Julio de 2051

“… y concluimos que, en vistas de que los ciudadanos Daniel Enrique Sotomayor, de 68 años de edad, Documento Único N° 135409879-AJ, y Lucas Ariel Quiroga, de 53 años, Documento Único Regional N° 198237577-BN, no representan motivos de amenaza social y se encuentran incapacitados para responder sobre el origen de la cápsula de aleación, además de manifestar su completa desmemoria en cuestiones relacionadas con el asunto (declaraciones confirmadas por los test electro neuronales), se decide proceder a liberarlos bajo la figura de “libertad condicionada” en su territorio de origen, motivo por el cual solicitamos que se efectúen los trámites legales correspondientes.
      En cuanto a la cápsula, nuestros investigadores aún se encuentran realizando los estudios pertinentes, por lo que la misma permanecerá, según lo estipulado en el Convenio Bilateral N° 873-0004, inciso “C” del artículo 214, en el territorio de la Unión Americana del Norte, hasta que las autoridades lo consideren necesario…

4

Es un atardecer del año 2052.
      Las nubes bajas circulan a una velocidad prodigiosa. Muy pronto lloverá. El cielo se deshace en un color gris pálido y hace mucho calor. Dan se agacha y recoge una piedra de la orilla. Está a punto de arrojarla hacia el lago, pero entonces recuerda algo. Tentáculos. Tentáculos saliendo de un río que parece hervir en sangre. Se estremece. Deja caer la piedra y se aleja del lago en dirección a la casa.
      Últimamente recuerda muchas cosas así. Fragmentos inconexos que no obstante parecen tener un sentido difuso, como cuando alguien acaba de despertar de un sueño. Sabe que no está loco, que lo que su mente trata de recuperar es algo que ha ocurrido en algún tiempo y en algún lugar, aunque no sabe exactamente cómo, ni por qué.
       Recuerda una cosa gelatinosa que yace en lo profundo de una caverna. Recuerda a alguien gritar bajo el agua. Recuerda un perro negro y de aspecto feroz que le ladra atado a una pila de leños. ¿Cómo es que se llamaba ese perro? Lo tiene constantemente en la punta de la lengua, pero no lo puede pillar. ¿Es Rulo? ¿Es Cujo? No, ninguno de esos nombres es el indicado, aunque se le parecen. Su vida es un constante ir y venir entre el recuerdo y aquel presente irreal al que nunca ha podido acostumbrarse. Y las nubes… las nubes se han puesto negras allá arriba. Un relámpago corta el horizonte en dos. Dan apresura el paso e ingresa a la casa de madera reciclada que el Gobierno le ha asignado para vivir.
      Por supuesto que no ha dicho de esos recuerdos a nadie. Sabe que una sola mención al respecto le puede acarrear muchos inconvenientes. El ejército de la Unión del Norte (que antes, cuando él llevaba una vida más o menos predecible, se limitaba a un territorio llamado “Estados Unidos”), vendrá a buscarlo y se lo llevará a sus bases subterráneas si él comienza a hablar demasiado. Y él no quiere regresar a esos fríos calabozos. Sobre todo por su condición de “subterráneos”. Él no quiere saber nada con ese ambiente. Antes lo ignoraba, pero ahora cree saber por qué.
       “Liana”, murmura, mientras la pantalla holográfica de la pared comienza a transmitirle las noticias del día.
       Un presentador virtual escupe unas cien palabras por minuto. Habla mayormente de las novedades relacionadas con la economía y los aspectos contables de las empresas más poderosas. Una interminable procesión de imágenes y gráficos estúpidos, que sólo remarcan obviedades, acompañan a esas palabras. El sistema selecciona para cada usuario las noticias que le son de más interés. Como Dan ha regresado a su antigua profesión de contable, el sistema cree que aquellas novedades le resultarán irresistibles. Lo mismo con las publicidades. Las hay de bolígrafos inteligentes, sillas ergonómicas que te masajean mientras haces tu trabajo, series cómicas con contadores y abogados de protagonistas… A él no le interesa nada de eso. Apagaría la pantalla si pudiera, pero ésta se activa automáticamente al registrar su presencia en el cuarto. De modo que se limita a permanecer de pie delante de la ventana, aguardando la lluvia. Por el lago artificial circulan pequeños botes de recreación. Algo que parece ser un delfín (o quizás una orca) rompe brevemente la superficie del lago, y luego desaparece en las profundidades.
       “Liana”, murmura, como recitando un mantra.
       Comienza a llover.
       Siente los pasos vacilantes a su espalda. No se molesta en darse vuelta. Sabe que ella se le acercará y le pondrá una mano en el hombro, y con la otra le acariciará el cuello. Eso al principio a él le gustaba, pero ahora ya no. Ahora siente un desasosiego calmo pero permanente que ni siquiera cede un poco durante las noches. Durante las noches él sueña. Tiene pesadillas. Se remueve en la cama y se despierta empapado. Ella siempre lo observa pero no dice nada. Él sabe que ella sabe. ¿Cuánto? No puede decirlo.
      La mano se posa, frágil y delicada, sobre su hombro derecho. La otra roza la piel de su cuello y le pone la piel de gallina. Sin embargo, esta vez se retira con premura y Dan se da cuenta de que siente algo de alivio por ello.
      -Aún no ha vuelto- dice Amanda.
      De modo que es por eso. Amanda está preocupada por el chico. Se ha ido la noche anterior y todavía no ha vuelto. Dan piensa que las cosas, lentamente, se están reubicando y poniendo en orden, como las piezas de uno de esos rompecabezas monocromáticos. No sabe bien dónde está el chico, pero quizás algo intuye. Últimamente el chico también parece haber despertado de un largo sueño. Sabe que, al igual que él, ha comenzado por fin a recordar. Eso es peligroso, muy peligroso, pero el chico es más listo de lo que parece. Finge la ignorancia. Finge el olvido. Ni siquiera Amanda parece haberse dado cuenta, pero él sí. Él ha atravesado un proceso similar, y al igual que un borracho recuperado, sabe reconocer los síntomas en sus colegas. Y Amanda está quedando atrás en ese proceso, muy atrás.
     Las piezas se están reordenando.
      Se da vuelta, por fin, para observar a la mujer.
      Sabe que tiene unos cincuenta y cinco o sesenta años, pero aparenta muchos menos. Los milagros de la estética moderna. Es una mujer muy atractiva y despierta la mirada de deseo en los hombres. Sin embargo, basta acercarse un poco para darse cuenta de que aquella mujer está acabada. Que ha perdido los sueños, las esperanzas, y en el fondo sólo queda un horrible y omnipresente miedo. Se puede engañar al ojo, pero no al corazón, que también tiene su propio mecanismo de visión aumentada.
      Le rodea la cintura con sus brazos y la besa brevemente. Pero incluso eso se ha perdido. Los recuerdos… los recuerdos lo han cambiado todo.
      -Ya volverá- le promete, sabiendo que es una verdad a medias-. Está en una etapa algo… complicada.
      -Lucas no era así. Era un chico cariñoso y bueno. Pero ahora… ahora no lo reconozco.
      Dan asiente. Los recuerdos no sólo lo han cambiado a él. Pero es algo que no puede explicarle a Amanda.
      Agacha la cabeza y comienza a alejarse. Pero Amanda lo aferra del brazo, lo retiene. El miedo es palpable en su mirada. Dan quizás siente un poco de pena por ella, pero sabe que no puede hacer nada para remediar su angustia. Es una buena mujer, pero algo le ha sucedido en el camino, algo que siempre estará fuera del alcance de Dan.
       -¿A dónde vas?- le pregunta.
       -Voy a hacer un poco de ejercicio. Pensaba correr en el circuito, pero con esta lluvia es imposible.
       -Quédate un rato conmigo- suplica ella.
       Se miran durante un momento. La lluvia resbala sobre los vidrios de la ventana. El locutor de la pantalla no para de parlotear. Al fin, Dan niega con la cabeza, lenta pero firmemente.
       -Miraremos una película más tarde- dice, y besa la mano de Amanda, al tiempo que la aparta de su cuerpo. Es un movimiento sutil y estúpido, que no puede engañar a ninguna mujer, pero Dan no se siente con ganas de esforzarse en simular. Da media vuelta y comienza a alejarse hacia el sótano, donde están los equipos de gimnasia que él utiliza a diario.
        -Anoche la llamaste otra vez- dice Amanda a sus espaldas-. En sueños. “Liana”.
        Él no detiene la marcha. Sabe que los ojos de la mujer están húmedos. Pero las piezas se están reacomodando, y es posible que ella quede fuera del tablero al final.
        Cierra la puerta detrás de sí y comienza a bajar hacia el sótano.

5

       ¿Por qué siente ese impulso obsesivo por hacer ejercicios? ¿Qué es lo que lo motiva a permanecer durante horas en las máquinas aeróbicas y de fuerza muscular? Incluso siente el impulso durante sus horas en el trabajo. La tendencia de aquella sociedad es la de hacer ejercicios mientras uno está sentado; las sillas regeneradoras, que se venden de a miles en el mercado, ayudan a mantener el cuerpo firme y tonificado. Pero él no se contenta con eso. Sabe que esa clase de ejercicio es insuficiente. Debe exigirse más. Ha concurrido a un par de gimnasios, pero ninguno le pudo brindar el nivel de exigencia que él buscaba. Es por eso que ha comprado las máquinas. Son las más completas que puede haber y le han costado una pequeña fortuna, pero se siente satisfecho con ellas. Trabajan todos los músculos del cuerpo, la elasticidad, la resistencia, la capacidad aeróbica. Y lo mejor de todo: son totalmente manuales. Como las de antes. Las de ahora, en cambio, acompañan y refuerzan los movimientos del cuerpo, con el loable fin de evitar las lesiones. Eso a él no le gusta. Si no hay posibilidad de lesiones entonces no hay sobre- exigencia, y si no hay sobre-exigencia entonces quiere decir que uno nunca traspasa los límites, ni siquiera llega a tocarlos. Y él quiere, necesita llegar a los límites. Lo que no sabe es por qué.
      O quizás sí.
      En el sótano, trabaja los músculos, los esfuerza, los distiende, mientras la lluvia afuera cae en su volumen y temperaturas programados. Siente que su cuerpo reacciona y despierta con cierta inmediatez, dispuesto a crecer y a seguir desarrollándose. Sus brazos comienzan a calentar. La sangre se acumula en los músculos y lo alimentan con los nutrientes y las proteínas almacenadas. Al cabo de una hora se siente espléndido. Realiza un parate para beber un poco de líquido y luego sigue. El sudor cae de su cuero cabelludo empapado. Músculos que él nunca se había molestado en desarrollar comienzan a reaccionar luego de una larga, larga siesta. Otra hora más de ejercicios. Ahora se siente hambriento. Sube a comer un poco de carne y vegetales y luego regresa al sótano. Ahora es el turno de la velocidad. Se para frente a una vieja bolsa de boxeo y comienza a hacer fintas delante de ella, a golpearla, a jugar con su sombra. Cuando finalmente concluye la ronda, son más de las diez de la noche y ha dejado de llover. Lucas aún no ha vuelto. Amanda está acostada y seguramente duerme ayudada por sus pastillas. Dan se ducha y luego cena una porción abundante de pescado y pollo. Luego, un poco más relajado, se sienta en el sillón y lee un poco. “El arte de la guerra”, de Sun Tzu. La inquietud comienza a hacer mella en sus nervios. Observa a través de la ventana; las luces del lago reflejan las barcas de recreación que van y vienen incansablemente. Se escucha música y algunas risas ebrias. Los ojos de Dan recorren atentamente la superficie de lago y luego se posan en la pantalla holográfica. La misma programación, las mismas publicidades. ¿Cómo decía aquella vieja canción? “Hoy he visto el periódico. Eran las mismas noticias de ayer…”
     Se dirige al dormitorio y se acuesta al lado de Amanda. No necesita apagar la luz.
     Ha estado todo el tiempo en la oscuridad.

6

     Lucas aparece al día siguiente. Se lo nota huraño e irritado, y no responde a ninguna de las nerviosas que le formula Amanda. La mujer mira a Dan en busca de ayuda, pero éste se queda observando la puerta de entrada. Algo ha venido con Lucas, algo que corretea del otro lado de la puerta. Sale de la casa, apretando los puños. Un perro de pelaje oscuro, cachorro, juega con el felpudo de la puerta. Al verlo se abalanza sobre él y comienza a morderle los cordones de las zapatillas.
      -Lo encontré abandonado en la calle- explica Lucas, a sus espaldas-. Pensé que podía traerlo.
      -No hay problema- responde Dan, fingiendo desinterés-. ¿Vas a ponerle algún nombre?
      -Se llama Cuco- dice el muchacho.
      Dan asiente. Lenta, muy lentamente, se da vuelta para observar al muchacho.
      Lucas lo contempla y sonríe. Pero sus ojos no lo hacen. Parecen estudiarlo con atención. Dan aparta la mirada y se agacha para acariciar al cachorro.
      -Cuco- repite.
      Un escalofrío recorre su cuerpo. Las piezas se están terminando de acomodar.

7

       Esa misma noche, mientras Amanda realiza una danza lenta y desnuda sobre su cuerpo, Dan toma la decisión. No puede perder al muchacho. La promesa. La promesa a Quiroga. No recuerda mucho de él, apenas que tenía ojos grises (como Lucas) y una barba tupida que le cubría como una mano gran parte de su cara. Eso, y la promesa. No puede fallarle. Quiroga ha dado su vida por el muchacho. El sacrificio será en vano si él deja que el muchacho… vuelva a perderse.
      -¿Qué te sucede?- pregunta Amanda. Ahora yace junto a él y le acaricia el pelo, en un gesto totalmente maternal. Su respiración aún se encuentra agitada. Y sus ojos… el miedo vuelve a ellos al escuchar las palabras de Dan:
       -Lo estamos perdiendo.
       La mujer se incorpora y se cubre con las sábanas, como si de repente sintiera la necesidad de poner una barrera entre ambos. Mira, quizás instintivamente, hacia la ventana abierta, por donde ingresa un aire primaveral y fresco, además del zumbido de las barcazas. Pero no hay nada de qué preocuparse. Ninguna cosa se colará a través de los vidrios entreabiertos. Ninguna criatura trepará por el muro del frente con la intención de…
       De…
      Dan salta de la cama y corre hacia la habitación de Lucas. Amanda lo observa asustada y le pregunta: “Qué… qué…” pero nunca termina la frase. Él abre la puerta del muchacho de un empellón. Ve el bulto delgado bajo las sábanas y otra cosa… algo negro que se desliza entre los pliegues de la almohada. Dan toma el perchero ubicado tras la puerta y se acerca a toda velocidad a la cama. Su corazón late a toda prisa pero se siente decidido, seguro de sí mismo. “La mataré”, piensa. “La mataré con mis propias manos. Como hice, hace mucho, con aquella cosa de la cápsula…”
        Se detiene. Los ojos brillosos de Cuco lo observan con curiosidad. Mueve el rabo en un gesto de entusiasmo. Dan regresa el perchero a su lugar y se acerca a contemplar a Lucas. Éste duerme profundamente; de vez en cuando emite leves resoplidos. Le quita esas mierdas gelatinosas que los adolescentes se ponen en los oídos para escuchar música y las deposita sobre la mesa de luz.
        Se da vuelta para contemplar la ventana. Está abierta. Cierra las hojas y pone la traba. Sabe que es una medida vana, pero al menos si alguien ingresa tendrá que romper el vidrio.
        “Salvo que Lucas le abra…”
        También tendrá que hacer algo con eso. No puede permanecer de brazos cruzados.
        “No dejaré que me quiten al chico”, piensa.
        Regresa a la cama, pero no puede dormir. No responde a las preguntas de Amanda. Se viste y regresa al sótano para continuar con sus ejercicios.
        Son las tres y media de la madrugada.

8

        Al día siguiente, se reúne con el muchacho y le aclara las nuevas reglas. Nada de desaparecer durante la noche. Si sale, será bajo la custodia de Amanda o de él. Lo acompañarán hasta la escuela, y luego lo irán a buscar. Lucas, como es de esperar, protesta airado.
        -Soy el más grande del colegio, ya tengo veinte años. Los demás me miran como si fuese un bicho raro. ¿Y además de todo, tú me irás a buscar, como si fuese un chiquillo? Será mi ruina, ¿sabes?
        -Lo hago por tu bien, Lucas.
        -Tú no sabes lo que me hace bien, Dan.
        -Creo que sí lo sé.
        -No eres mi padre.
        Dan lo observa. Delante suyo, sobre la mesa, hay un bolígrafo de tinta perpetua y debe luchar contra el impulso de tomarlo entre sus dedos. Sabe que, detrás de ellos, escondida tras la puerta, Amanda se encuentra escuchando. Debe ser cuidadoso a la hora de elegir sus palabras.
        -No, no soy tu padre- dice al fin-. Pero le hice una promesa. Sabes que él se sacrificó por ti.
        -No sé de qué estás hablando- dice el muchacho, desviando los ojos.
        -Sí que sabes.
        Una lenta sonrisa, mitad bella, mitad estúpida, aflora en los labios del muchacho.
        -No. No sé.
        Se levanta y se encierra en su cuarto. Amanda sale de su escondite y se sirve un poco de agua de la heladera. Su mano tiembla visiblemente. Ella también sabe, piensa Dan. Tal vez no todo, pero sí una buena parte. Y lo oculta. Al igual que él, y al igual que Lucas, no le conviene revelar información. Aunque los motivos son distintos en un caso y otro.
         Esquiva sutilmente su beso y se dirige a la sala de estar, donde la pantalla de la pared inmediatamente se activa al percibir su presencia.
      Es hora de hacer unos cuantos llamados.
      Por empezar: a la compañía que se encarga de reforzar la seguridad de las casas.

9

        La vivienda, en cuestión de días, se transforma en una fortaleza.
        Rejas láser en las ventanas. Alarmas que se activan con el movimiento. Cámaras ubicadas en cada una de las aberturas. Le cuestan una fortuna, que lo endeudan y lo dejan al borde de la bancarrota. Pero él no piensa ceder. No señor. Prohíbe a Lucas salir de la casa, excepto en compañía de ellos. Habla con el director de la escuela y le explica que Lucas debe permanecer bajo una vigilancia permanente. El director lo mira asombrado, quizás un poco receloso, pero al final parece acceder a los requerimientos de un tipo que parece totalmente loco, aunque más no sea para sacárselo de encima.
       También compra armas.
      Armas térmicas que pueden achicharrar a un tipo en cuestión de segundos.
        A un tipo… o a cualquier otra cosa.
       Una de las ventajas de vivir en el futuro, piensa, es que las armas son mucho más fáciles de conseguir, incluso las de guerra.

10

       Dan pasa gran parte de las noches despierto.
       Vigilando.
       Sabe que vendrán por Lucas.
       Pero él cree estar preparado para enfrentarlas.

11
  
     -¿Daniel Sotomayor?- el rostro que se ve a través de la videollamada luce cansado y algo distraído. Tiene marcas de viruelas en las mejillas, y eso a Dan le trae ciertos recuerdos, aunque no sabe precisar bien de dónde.
       ¿Quiroga tendría marcas similares? No, no lo cree, el tipo era barbudo.
        Quien lo llama es un detective que él ha contratado. Supuestamente es rápido y efectivo, pero han pasado dos semanas sin noticias de él. El detective le muestra una especie de llave chata y afilada, que brilla bajo las luces fotovoltaicas. Le dice que ha conseguido el material. Dan le pide que se lo pase para verlo en la pantalla. El detective sonríe con hastío.
        -Primero el dinero prometido.
        Dan ordena a la pantalla holográfica cargar dinero a la cuenta del detective. En menos de un segundo se ha completado la operación. El detective introduce la llave en algo que está fuera del campo visual de la videollamada. La pantalla de Dan comienza a reflejar los datos.
        -¿Alguna otra cosa más?
        -Quizás lo llame más tarde- dice Dan.

12

       Tal vez la casa esté más segura, pero su nivel de ansiedad no ha bajado.
       Sube a comprobar los dormitorios. Amanda duerme una de sus largas (cada vez más largas) siestas. La otra habitación se encuentra vacía: Lucas está en la escuela. El leve zumbido de las rejas láser es lo único que parece escucharse en los cuartos. El reloj digital, una réplica “antigua” de los años ’90 del siglo pasado, marca las dos y cuarto de la tarde.
        Regresa al living, para ver lo que el detective le ha enviado. Abre los archivos y se encuentra con videos. Videos con una calidad aceptablemente buena para la época en que fueron grabados, pero que resultan una burla en comparación con los que existen ahora. Hay veinticinco videos. “Es todo lo que pude conseguir”, dice una nota firmada por el detective. “Los demás archivos quedaron muy destruidos por el tiempo”. Dan abre un video, al azar, y sus recuerdos se sacuden como repentinamente galvanizados de electricidad. Tiene que sentarse sobre el sillón para evitar caerse. Vuelve a mirar el video. Allí, allí en la pantalla de ochenta y tres pulgadas, venciendo el tiempo y las distancias, se encuentra Quiroga, el padre de Lucas, hablando con solemnidad delante de la cámara casera.
        “Creo que yo maté a Lucas…”
         Recuerda eso. Lo recuerda perfectamente, como si hubiese sucedido la semana pasada o un mes como mucho.
        No sabe cómo ha hecho el detective para conseguir ese material, pero quizás se lo imagina. El mercado de antigüedades y cosas raras se ha transformado en una pasión para los habitantes pudientes, mucho más que en los tiempos de antes. Parecen querer aferrarse a un pasado al que consideran mejor, al que anhelan volver pese a que muchos de los coleccionistas no lo han vivido en carne propia. Es un fenómeno común, que viene sucediendo desde todas las épocas, pero la diferencia es que ahora se percibe una desesperación, un auténtico pavor en esa mirada que constantemente se empeña en mirar por sobre el hombro; la excusa perfecta para ignorar el porvenir. Los videos y las grabaciones antiguas pululan por doquier, y son muy preciados aquellos que nunca han sido subidos a la enorme, devastadora red online. Son considerados verdaderas rarezas, últimos tesoros de un mundo que ya ha excavado demasiado en busca de ellos. Es por eso que ha pagado tanto por esos videos. Y espera, con toda la fe que aún le queda, que hayan valido cada centavo.
      Pero claro que lo valen. Es Quiroga quien está ahí. Es el padre de Lucas, a quien está perdiendo sin remedio. Tal vez si le muestra todo eso, la forma en que su padre luchó por él, no dándose nunca por vencido…
      Comienza a ver los videos, uno tras otro, y cada uno de ellos le despierta sentimientos encontrados. La forma en que Quiroga consiguió el lanzallamas. El lío con su mujer y el detective. Su estancia en la prisión. Los videos le ayudan a recordar, a vivir la experiencia de nuevo. Es algo horrendo, algo que su cuerpo y su mente rechazan con todas las fuerzas, pero él sabe que también es necesario: la última etapa de aquel largo y auto impuesto entrenamiento para enfrentar a la pesadilla.
       Mira los videos y el tiempo pasa sin que se dé cuenta. Está hipnotizado, atrapado como un ciervo delante de unos faros que se acercan a toda velocidad. La tarde pasa lentamente y el lago brilla con tranquilidad, siguiendo el constante empuje del viento. En un momento, sobresaltado, observa el reloj y tiembla; son las cuatro y treinta y cinco. Ya es hora de ir a buscar a Lucas. Amanda sigue durmiendo en su habitación. Se levanta y se pone un abrigo; ha refrescado un poco. Echa un último vistazo a la pantalla holográfica, dispuesto a salir de la habitación… cuando algo lo detiene.
        Veinticinco.
        Veinticinco videos.
        ¿No eran, en un principio, veinticuatro?
        No puede recordarlo con precisión, pero un instinto le dice que sí, que eran veinticuatro y no veinticinco. Realiza un rápido paneo por los videos restantes, los que aún no ha conseguido mirar, hasta que llega a uno, de no más de cinco minutos de duración, que cree no reconocer o recordar. En él, Quiroga ya no se encuentra en el sótano, sino en el exterior. ¿En el patio tal vez? Cree reconocer la pila de leña, la caseta de herramientas ubicada a un lateral de la casa principal. Una sombra se acerca a Quiroga y Dan la reconoce enseguida: es Cuco, el Cuco original, el Cuco que se perdió en las profundidades, que corretea y juega entre las piernas de su viejo amo.
        “Nunca fui hombre de muchas palabras”, dice Quiroga, en el video, mientras Cuco desaparece temporalmente del foco de la cámara y regresa, a los pocos segundos, con un hueso en el hocico. “Así que me imagino que este mensaje no durará mucho. Va dedicado a ti, hijo. Espero que algún día salgas de la oscuridad de donde estés y puedas escucharlo. Es todo lo que pido, y lo que siempre pediré”.
         En ese momento, en la pantalla se abre un panel de llamada, sobresaltándolo. Aparece un rostro que a Dan le resulta conocido, por lo que silencia la voz de Quiroga con un movimiento de su mano. Con horror, reconoce el rostro: es el preceptor de la escuela. Parece artificialmente compungido.
         “¿Señor Sotomayor?”, dice el preceptor de la escuela, mirando nerviosamente por encima de la cámara, como si hubiese alguien del otro lado, dándole indicaciones. “Ha ocurrido un problema. Será mejor que venga enseguida”.
        -¿Qué pasó?- dice Dan, pero ya sabe lo que el otro va a decir.
       Y no se equivoca:
        “Es Lucas… Ha desaparecido. Fue al baño y nunca regresó. Las cámaras no pueden encontrarlo…”

13

     Y Lucas, en efecto, ha desaparecido.
     Las cámaras de la escuela lo registran por última vez a las 15:55 hs. Camina por el pasillo lentamente, como si no hubiera mayores problemas en su cabeza más que los exámenes inminentes y los vericuetos de la vida estudiantil. Tiene las manos en los bolsillos y se detiene a leer un cartel que alguno de los alumnos de los grados inferiores ha hecho por motivo del Día de la Independencia. Luego, ingresa al baño, y simplemente no vuelve a salir de él.
     El preceptor interroga a los alumnos. Exagera su preocupación, y Dan sabe que está montando una obra teatral con la ingenua esperanza de evitar futuras demandas. Está asustado; todos los profesores están asustados. Ninguno de los alumnos puede decir nada relevante sobre Lucas. Su pupitre permanece intacto. El cuaderno electrónico está encriptado, por lo que nadie puede saber si ha escrito algo en él. Con disimulo, Dan se lo mete en el bolsillo de su abrigo y luego se dirige al preceptor. Le pregunta, sin mirarlo a los ojos, si hay una recámara subterránea debajo del baño.
     -Claro- responde el preceptor, arrugando el ceño y mirándolo con cautela-. Pero está inundada y llena de porquerías. Usted no va a creer que…
      Ante la mirada inescrutable de Dan, el preceptor palidece. Corre a buscar al conserje y le ordena que levante la pesada tapa de la recámara, que está ubicada justo debajo de los piletones del lavamanos. El conserje obedece, aunque debe ser ayudado por el preceptor y Dan. El agua corre turbia y hay mucha oscuridad allá abajo. Es imposible que alguien pueda encontrar salida por allí…
     A menos que cuente con ayuda.
     Ayuda que no pertenece a este mundo.
     -Llamaré a la policía y ordenaré que hagan un rastrillaje allá abajo- dice el preceptor, que suda como un cerdo. Luego parece vacilar, y agrega:- Señor Sotomayor, usted sabe que aquí cuidamos a los chicos como si fuesen un tesoro…
     Dan da media vuelta y se marcha.
     Esa noche, mientras Amanda duerme sedada, recuerda un nombre:
      “Eugenio”.
     “Eugenio Vernis”.
     Lo introduce en la clave del cuaderno electrónico. Aparece la caligrafía puntiaguda y siempre tosca de Lucas:

No intentes seguirme.
Yo ya elegí.
Me caes bien, Dan. Pero si tratas de interponerte, tendremos que matarte.
Firma: Eugenio Vernis


14

Nunca fui hombre de muchas palabras, así que me imagino que este mensaje no durará mucho. Va dedicado a ti, hijo. Espero que algún día salgas de la oscuridad donde estés y puedas escucharlo. Es todo lo que pido, y lo que siempre pediré.
      No es mi intención dar consejos de padre. No soy el indicado para hacerlo. Es decir: soy tu padre, sé que lo soy y me siento bendito por eso, pero sé también que he sido un padre pésimo, un padre terrible; no he estado allí para acompañarte en tus momentos más duros, en tus momentos de crecimiento y felicidad, ni siquiera sé si he ido alguna vez a alguno de esos malditos actos escolares.
     ¿Recuerdas la vez que tu madre te hizo un traje de Pato Donald con papel crepé? Al verte, algo en mi corazón tembló de amor… pero nunca dije una palabra. Ni siquiera te di un maldito abrazo. Pensaba que eso te ablandaría. Que no te haría fuerte. Creo que es por la educación militar que yo recibí, primero de mi padre y luego en el ejército. Pero es una equivocación equivocada, ¿entiendes?
     Ahora, al mirar hacia atrás, lamento cada abrazo, cada beso, cada “te quiero” que pude haberte dicho y no lo hice, y eso es lo que uno termina lamentando cuando se hace viejo. Las cosas que pudieron ser y no fueron. Las cosas que uno perdió por cobardía, por idiota, o simplemente porque vivía con el pensamiento equivocado…

15

     Las cuatro de la mañana.
      Dan se detiene al costado de la cama donde duerme Amanda. La observa en silencio.
      Recuerda cómo Amanda volvió a ingresar a su vida. Había sido alrededor de un año atrás, cuando la memoria de Dan era una especie de agujero negro que insistía en absorber lo que había a su alrededor. Vivía con Lucas, a quien el gobierno lo había asignado como su hijo adoptivo. Él iba a trabajar a la oficina contable y regresaba al anochecer, y apenas intercambiaba palabras con Lucas. Ambos dormían mucho y parecían aguardar algo, aunque en ese entonces ninguno de los dos sabía qué. Entonces, una tarde de abril, ella apareció. Se presentó como una antigua novia de Dan. Él, que no podía recordarla, asintió mansamente y dejó que ella se instalara en la casa junto al lago. Hicieron el amor esa misma noche y desde entonces había sido Amanda quien se había encargado de todo; era como si alguien la hubiese enviado para reorganizar sus vidas. Dan se sentía muy agradecido con ella por todo lo que había hecho en el último año…
      Pero ahora es tiempo de dejarla atrás.
      Se inclina hacia ella y le da un beso en la frente. Amanda se remueve inquieta, pero no abre los ojos. Dan acerca y le dice al oído, muy suavemente:
      -Debo marcharme. Lo siento. Sabes que iba a terminar así.
      Amanda no se mueve, no reacciona. Sigue dormida, pero una lágrima aparece en la comisura de sus ojos y resbala hacia la almohada.
      Dan acaricia su pelo durante un momento más, y luego se marcha de la habitación.

16

     …y a veces me levanto por la mañana y pienso: “¿Por qué nunca te llevé a remontar un barrilete? ¿Por qué nunca me senté a jugar contigo? Creo que, paradójicamente, recién me convertí en un buen padre cuando te perdí. Pero ya era tarde, ya era dolorosamente tarde para eso. Lo que dejamos atrás, lo que perdemos, empieza a tener verdadero significado a través de la distancia… y del tiempo.
     Te quiero, hijo.     
     Es todo lo que ahora puedo decirte.
     Trata de ser libre, lo más libre que puedas.
      Y sobre todo: ama. Ama sin temor al rechazo, a la pérdida, al dolor.

17
    
      Dan echa el bolso sobre el asiento del acompañante y luego sube a la camioneta. Tamborilea sus dedos sobre el tablero, pensando. Sabe que algo se está olvidando. ¿Pero qué? En la parte trasera del vehículo tiene todas las armas que cree necesarias. Explosivos, armas térmicas, un pequeño lanzallamas. Tiene provisiones. Agua. Cuerdas y elementos para escalar. Linternas y aparatos de GPS. Incluso un taladro de mano que puede servir para romper las rocas, abrirse camino en las profundidades.
      ¿Qué le falta?
      La noche es apacible. Una luna amarilla y robusta se refleja en las aguas del lago. Está comenzando a caer rocío.
      ¿Qué es lo que diablos…
      Entonces lo recuerda.
      Sale corriendo de la camioneta y se dirige al porche. Allí, durmiendo su pesada siesta de cachorro, sobre unas mantas de lana, se encuentra Cuco. Lo recoge y lo lleva a la camioneta.
     -Vamos, muchacho- le dice-. Creo que es hora de cazar unas cuantas babosas.
     El perro, aún adormilado, lo mira y sacude el rabo vacilante, como si no comprendiera del todo.
      “No importa”, piensa Dan. “Ya comprenderá”.
     Arranca el vehículo y comienza a rodar. El camino es largo y difuso, pero sabe que tarde o temprano las encontrará. Y las matará. Ahora se encuentra mejor preparado que antes. Y recuperará a Lucas.
       Acaricia al perro, que otra vez se ha dormido, y luego la camioneta se pierde en la noche estrellada.
       Muy pronto comenzará a amanecer.

18

      La vida está hecha de sueños, y si dejas que mueran, ellos morirán contigo.

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Esta novela está dedicada a mi hijo, Leandro Croche.
Todo lo que tengo para enseñarte es esto, hijo:
Ama; ama todo lo que puedas.
La vida está hecha de sueños, y si dejas que mueran, ellos morirán contigo.


24 de Noviembre de 2014

57 comentarios:

  1. holaaaa. soy ACM, sólo quería comentar para ser la primera jejejee

    Saludos y que bien que ya subiste el epílogo
    En cuanto lea todo te doy mis comentarios
    saludos y felicidades!!!

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    1. Ok, ACM, después cuando lo leas decime qué te pareció. Abrazos.

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  2. genial la verdad un final impecable, me dejaste esperando con ansias cada semana.muy linda história

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    1. Gracias por tus palabras, Matias, y te agradezco haberme seguido estos meses. Un abrazo.

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  3. LA verdad genial!! Un final Bárbaro!la seguí desde que empezo y deja abierta la posibilidad de una segunda parte (que espero ansiosamente que exista ) felicitaciones!!

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    1. Hola Leonel. Lo de la segunda parte lo veo difícil, más que nada porque la historia se apoyaba mucho en Quiroga, pero bueno, nunca se sabe. Regresaré con los cuentos cortos, pero primero me tomaré un largo período de vacaciones. Un abrazo!!

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  4. Genial Mauro, casi me da pena que ya termine, este capitulo final esta muy bueno y me deja satisfecho jaja. Espero que haiga una parte 2 como el señor de los anillos ja. Saludos

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    1. ademas volvió cucoooo wui aunque encarnado en otro perro parecido jaja

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    2. Gracias Jonatan. Lo de Cuco era necesario, creo yo, para terminar de redondear la historia y regresar a una especie de círculo (ahora Dan es algo así como el nuevo Quiroga). Un abrazo!!

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  5. woooooo...nunca pensé que terminaría así...bueno en realidad parece que nunca terminara XD malditas y sensuales babosas

    felicitaciones por tu novela espero que te resulte lo de llevarla a editar para su publicación... y creo que no es necesaria una segunda parte por algo son finales abiertos ;)

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    1. Sí Betsabe, vos misma lo dijiste, la única forma de no dejar un final abierto es decir algo como: "Y vivieron felices para siempre", o "Murió rodeado de sus seres queridos", cosa que, bueno, no va conmigo. Para mí, la mejor forma de terminar algo es regresando al principio. Lo mismo pasa con la música. Bueno, basta de divagar. Te mando un abrazo.

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  6. uffff.. ke final.. desde el viernes esperando !!.. como ke nos deja para una continuación no??.. vas a publicar mas novelas y puedes enlazar con esta historia cierto??.. felicitaciones y estare a la expectativa..

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    1. Hola Jeanine, como dije más arriba, lo veo difícil que esta historia siga. Voy a segur publicando cuentos pero más adelante, y a las futuras novelas no las voy a publicar aquí, sino que las voy a vender como corresponde por un trabajo tan duro ;) Un abrazo!!

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  7. Ahora .....el hola de arriba olvidalo.........Mauro yo voy a ser la nota discordante,quedan tantos frentes abiertos ,algunas cosas sin aclarar que crei que este epilogo aclararía algo....me resulto muy raro todo ,o sea una historia en bucle....no se me quede un poco " fría" ,no te puedo dejar de decir que esta muy bien elaborado e imaginación eso te sobra!!!! Muy buen narrado y situado.......la dedicatoria a tu nene me la apunto con tu permiso,felicidades !!! Un abrazooo

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    1. Please Manoli, decime qué es lo que falta aclarar, así lo tengo en cuenta cuando empiece el proceso de corrección. Hay cosas que sé que me olvidé de retomar, por ejemplo el perrito que jugaba con Cuco en la cueva, o cómo diablos hacían los habitantes de las profundidades para comer. Si hay más cosas, avisame. Abrazos!!

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    2. Buenoooooo te comento....por que siempre tenian que ser 10??? Juraría que no quedó claro....cual es el verdadero motivo de esa colonia de babosas?? Cuales eran sus intenciones??? Puedes desarrollar más la vida de los habitantes de la cueva como tu bien dices.Para mi humilde opinión esos puntos son revisables y gracias por querer saber mi opinión y solo es eso una opinión....abrazosssssssssss

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  8. Vaya! Mauro en serio no tengo palabras ese final no me lo esperaba. Al parecer dan se vuelve loco como Quiroga no tanto pero ese deseo de proteger a lucas y en encontrarlo es casi el mismo. Me he quedado contenta con este final pero a la vez triste porque no quiero que acabe. Pero bueno algún día tenía que tenia que acabar. Lo que no entiendo es porque lucas quiere volver allí abajo... tal vez porque vivió casi toda su vida y no tiene que hacer afuera. En fin tengo que irme hacer unas cositas jajaja. Aah por cierto no comente el capitulo anterior porque no tenia internet espero que me hayas echado de menos aunque sea poquito jajjaja. Saludos y un abrazo. Y enhorabuena hiciste un gran trabajo. Atte: alba

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    1. Hola Alba! Tarde o temprano todo termina, para bien o para mal, yo ahora también estoy un poco triste, porque no sé que hacer jeje. Lo de Lucas, por qué quiere volver: vos misma lo estás respondiendo, él no conoce otra vida, estuvo con ellas desde los siete años, se sintió importante, querido, aunque por supuesto, las babosas sólo lo manipulaban. Bueno, espero que no se te vuelva a cortar internet otra vez, yo hasta ahora vengo bien con ese tema, pero nunca se sabe lo que puede pasar por estas latitudes. Un abrazo!!

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  9. bueno q mas t puedo decir ?, como siempre todo lo q escribes m gusta mucho , sigue escribiendo mas historias y nada mas (no soy muchas palabras jeje).Marilu desde Peru.

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    1. Jaja bueno Marilu, al parecer sos como Quiroga, pero bueno, muchas veces las palabras sobran. Gracias como siempre por leerme y estar ahí. Un abrazo!!

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  10. Vaya, 5 meses, Tanto tiempo???? La verdad que no los he sentido.
    Voy a extrañar esa ansiedad al revisar la página cada martes y viernes para ver si había capitulo nuevo.
    Todo lo bueno se termina y este a tenido un buen final.
    Estoy seguro que mas de una editora querrá publicar esta novela y ojala pase a la pantalla grande.
    Los temores de Dan se hicieron realidad y emprende su propia jornada al mismísimo estilo de Quiroga. Eso da píe a una segunda parte, cosa que me gustaría pues esta vez el contaría con mayor tecnología y ya no sería tan torpe, jejeje.
    Hay algunos puntos que se quedaron en el aire, como por ejemplo la parte en que Amanda logra salvarse del derrumbe (Como lo hizo?) o si se salvaron algunas babosas o llegaron nuevas. Quizás también tocar un poco mas las atribulaciones de Lucas y porqué decide regresar con las babosas o como se contactaron con él?
    Son cosas que me gustaría saber solo por curiosidad, jajaja.
    En conjunto realmente es un gran trabajo Mauro.
    He sido tu cautivo lector estos 5 meses, y vaya que ha valido la pena.
    Ahora a esperar con que nos sorprenderás. (Que exigente, no?, jajaja.)
    Mis felicitaciones y un fuerte abrazo.

    P.D.: Las palabras dedicadas a tu hijo han sido muy emotivas. Me disculparas si las ves publicadas en mi Muro, pero son dignas de compartirse. Obvio que las pondré como una frase celebre de Mauro Croche. Bendiciones.

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    1. Hola Eduardo. Bueno, por empezar, creo que yo también extrañaré esto de escribir la novela y subirla por capítulos, la verdad me resultó bastante fácil hacerla, mucho más incluso que algunos cuentos. Por supuesto que, como bien decís, unas cuantas cosas quedaron en el aire, es normal cuando uno escribe cosas largas, por lo general la gente piensa que los libros que se venden en las librerías fueron escritos de una sola pasada por el autor, pero eso es muy raro, casi inexistente. Después del primer borrador viene una larga (y tediosa, al menos para mí) etapa de corrección de errores, recortes, edición y un largo etcétera. Que es lo que pienso hacer ahora, después de dejar pasar unas semanas para que la novela se asiente en mi cabeza.
      Lo de cómo Amanda logra salvarse del derrumbe es algo que no consideré porque no me parecía importante, sólo un detalle, pero bueno, hay varios lectores que ya me preguntaron lo mismo así que voy a tener que agregar aunque sea unas líneas al respecto.
      Lo de por qué Lucas decide regresar con las babosas, eso me pareció que quedaba claro, pero al igual que la pregunta anterior, varios quedaron confundidos al respecto. Tendré que reforzar entonces el concepto de que Lucas es un incondicional de las babosas, nunca va a renunciar a ellas, por la sencilla razón de que las babosas lo hicieron sentir importante y prescindible dentro de su mundo, y él se crió con ellas.
      Bueno, ya ves que el proceso de edición es tan arduo como la escritura misma, pero no me quejo, una vez terminado la satisfacción es mayor.
      Abrazos!!

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  11. Que rapido se me paso el tiempo. No sabes con cuanta emoción esperaba cada capitulo. Te felicito y gracias por hacernos sentir parte de tu vida. Saludos desde Nuevo León, México. Atte Marina Salazar.

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    1. Gracias Marina!! A mí me encantó escribir esta novela y compartirla capítulo a capítulo, fue algo nuevo y me enseñó muchas cosas. Un abrazo desde Buenos Aires, Argentina.

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  12. No puedo creer que haya acabado asì, Lucas nunca maduró, no pudo ver los videos de su padre, no se sabe como las babosas lo contactaron de nuevo o si hay mas, tampoco se sabe cómo Amanda sobrevivió, no se supo què clase de vida les ofrecìa las babosas, no comìan ni hacìan algo màs que cuidar de sus bebes y enfermos....ahhhh.....no estoy satisfecha!!!, esperaba que el epilogo pudiera aclarar muchas de los huecos que contiene la novela.
    Igual tengo que decirte que me encanta tu forma de escribir, espero ansiosa sigas publicando màs cuentos cortos, y esperarè culmines la correcciòn de tu novela para adquirirla.
    Un fuerte abrazo desde Peru :D
    Jhussara Cruz

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    1. Hola Jhussara. Como dije más arriba, no consideré que esos detalles fueran tan importantes, pero tal vez cuando la relea y revise tenga que agregar cosas al respecto. En el epílogo dejo pistas de que Lucas se va con las babosas otra vez, cuando el preceptor de la escuela dice que debajo del baño hay una recámara inundada, y que es imposible escapar por allí, Dan piensa: "A menos que cuente con ayuda". Pero bueno, tal vez no quedó tan claro como yo pensaba. Sé que hay cosas que quedaron un poco ambiguas, pero eso se arregla con la edición y el trabajo posterior (glup). De momento, me dedicaré a descansar un poco. Abrazos!!

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  13. eres tremendamente un maravilloso escritos valla final de esta novela me sacastes lagrimas al final q detalle tan hermoso para tu hijo y q reflexion tan grande para todas las personas que somos padres esta novela fue una hermosa aventura mauro jamas imagine todo lo q encerraria es una aventura magnifica con personajes unicos momentos magicos y al final una maravillosa reflexion no cabe duda has crecido tanto como escritor yo creo q esta novela es digna de ser publicada y espero q dios te de la oportunidad de compartirla publicamente tienes un gran talento y tienes q compartirlo no todos los dias nace un gran escritor ojala se publike prometo comprar el primer ejemplar jejejeje felicidades mau me kito el sombreero y me pongo de pie un saludo y un abrazo fuerte muy fuerte tu fiel lectora kary

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    1. Bueno Kary jaja, esperemos que se den tus buenos deseos, yo creo que sí, al menos me tengo fe jeje. Pero primero, como dije, hay que corregir varias cosas y eso me va a llevar un buen tiempo. Escribir una novela es algo maravilloso y entretenido, pero conlleva un gran desgaste y eso es lo que yo ahora tengo, al menos un poco. Pensaba hacer un parate y dividir el blog por temporadas, como las series de TV: esta la actual sería la primer temporada, que concluye con este epílogo y quizás un cuento más, y luego habría receso hasta el inicio de la segunda temporada (aproximadamente en marzo). Pero bueno, lo tengo que pensar, yo creo que eso le daría un significado distinto a las historias y al blog en sí. Abrazos!!

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  14. Hola Mauro... saludes, estuvo buena la novela, pero pensé ese muchacho no iba a querer regresar otra ves.. no era feliz al fin de todo.

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    1. No, claro que no lo era Sharoll, acordate que él no quería subir a la superficie por nada del mundo, yo lo comparo un poco con la situación de muchas personas que viven en una sociedad altamente represiva pero se niegan a salir de ella, quizás por miedo, o quizás porque se acostumbraron a ella. Bueno, te mando un abrazo.

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  15. estoy seguro que esta cuento es el mejor que he leido, tanbien espero que lo saquen hablado con el drama que es necesario, creo que seria muy bueno, espero la pelicula de este cuento y para terminar te cuento que esta obra me ha enseñado mucho, quisiera pedirte permiso para copiar tu obra y que la lea otras personas... claro con tu firma, un abrazo desde Peru...

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    1. Hola Gerardo, gracias por tus palabras. Como amante del cine, sería un sueño que se llevara cualquiera de mis historias al celuloide. Pero primero lo primero, y eso significa que habrá que luchar para que se publique en editoriales.Con respecto a lo de copiar la novela, no entiendo a qué te referís, yo prefiero que vengan a leerla a este blog. Un abrazo.

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  16. Un final que de verdad me asombro. Tengo que felicitarte por tu trabajo, por crear a Dan, a Quiroga. Gracias por hacer de mis noches un poco mas interesantes, gracias por sumergirme en un largo viaje hacia la oscuridad.
    Ahora si, hablando un poco sobre la novela.. Muy elaborada, me "choco" por asi decirlo, imaginarme toda la situacion por la que paso Dan, Lucas, Amanda, guardandose la verdad para ellos.. Como vivir? Fingiendo (desde mi punto de vista) es lo que no queria Lucas, fingir, el durante su niñez vivio observando como su padre golpeaba a su madre, e incluso a el. Otra parte, la vivio en una cueva subterranea a merced de las babosas. Y otra, en una capsula.. Puede que las babosas no lo buscasen a el, si no que el, buscase a las babosas.. Es triste, el nunca pudo escapar de la oscuridad, nunca pudo amar, ni disfrutar la vida, no conocio mas que oscuridad.
    En tanto a Dan, muy valiente, por absolutamente todo lo que paso! Y por no tirarse atras con la promesa que le habia echo a Quiroga. Esto es un final abierto, en el que en cualquier momento podrias empezar..
    Es magico, como tan solo una novela, puede llegar a provocar tantos sentimientos, como nos encariñamos con los personajes, la verdad voy a echar de menos a Quiroga, y a Dan todos los viernes y algunos martes. Pero este no termina, tenes un gran futuro Mauro Croche ! Gracias por compartir tu imaginacion con nosotros. Un abrazo y espero con muchas ganas esto en algunas librerias..





    PD: Es muy loco y me sorprende que el personaje principal tenga mi apellido.. Y su hijo, tenga mi nombre jaja

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    1. Hola, ¿Lucas Sotomayor? Excelente la interpretación que das a las motivaciones de Lucas y de Dan, supongo que es lo que yo quise transmitir, aunque no con palabras directas sino con la simple enumeración de sus acciones, cosa que cada lector las interprete como le parezca. Es un final abierto, sí, y se podría continuar, pero sin Quiroga perdería mucho, dado que él llevaba adelante la acción y era el contrapunto de Dan. Pero bueno, todo puede pasar jeje.
      Si tengo novedades con respecto a la publicación de la novela, las transmitiré aquí. Igualmente, sé que el proceso es muy largo y puede tardar muchos meses, por lo que tendré que tener paciencia. Abrazos.

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    2. Lucas Quiroga jaja.
      Es verdad, sin Quiroga perderia mucho.. Pero es en lo que Dan se a convertido, o lo que podria realizar en el segundo capitulo, el podria ser el que le da accion y violencia. Pero tampoco temdria estar solo en su viaje tras Lucas.. Por ejemplo, el tiene evidencia de que en verdad existen las babosas (es tan solo un poco de imaginacion lo que voy a contar, o mejor dicho, es solo una idea de lo que podria ser un segundo capitulo, jaja) Podria ser, que Dan, luego de intentos fallidos de ir tras Lucas, y resignarse a olvidar su promesa a Quiroga, busca ayuda. De quien puede venir esta ayuda? Del gobierno, ese gobierno que le dio una nueva vida.. Puede ir, contarles absolutamente todo, de donde proviene la capsula, que ocurrio, por que se hundio la ciudad, y sobre las babosas y su plan, le mostraria los videos de Quiroga, y le diria todo por lo que pasaron para llegar a Lucas.. Tan solo es una idea jaja, lo bueno de esto es que tenes oportunidades de dar vida a nuevos personajes, por ejemplo, algun cientifico o algo asi, o un militar.. Aunque lo que dije es mas de ciencia ficcion que de terror jaja

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  17. Hola Mauro, me gustó mucho la historia, entretenida y fascinante. Y el final, bueno, creí que los sobrevivientes encontrarían paz, no que todo empezara de nuevo. Del miedo, el dolor, la rabia, todo lo vivido en los subterráneos de la mina, los trasladaste al futuro (algo que de verdad me sorprendió) a una especie de calma vana, sin emociones fuertes me parece... y es muy raro eso de que Amanda regrese así como así, yo creo que para el tiempo transcurrido ya debería haberse recuperado de esa especie de trauma que la dejó sin ambición y sin chispa de vida, o por lo menos se hubiera suicidado... Jaja, bueno Mauro, en general, muy buen trabajo... ¡Felicidades!

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    1. Hola Manuel, gracias por tus palabras. Por lo que vi en los comentarios anteriores, al prólogo debería agregar algunas cosas, hacerlo más extenso (cosa que yo odio en los libros!!), así se despejan las últimas dudas, por mínimas que sean. Por ejemplo, Amanda tendría que relatar un poco lo que le sucedió en el transcurso de esos 35 años, pero no mucho, sólo un relato en clave (se me ocurre a mí). Lo de trasladar la acción al futuro, juro que yo tampoco sabía que terminaría así jaja, pero bueno, me pareció la salida más lógica y creíble para alguien que termina enterrado a seiscientos metros bajo tierra, y que además (para colmo) los demás no saben que se encuentra allí... Un abrazo!!

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  18. Espero q no dejes de escribir. No aguantaria hasta Marzo... Aunque tengo varios libros pendientes. Tus historias me encantan y las extrañaría mucho. Atte Marina Salazar. Otra vez desde Nuevo León Mexico.

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    1. Bueno Marina, pues lamentablemente tendrás que esperar hasta marzo nomás (fijate lo que puse en la entrada principal del blog). Igualmente, algo publicaré en el medio. Abrazos!!

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  19. Hola Mauro,

    Primero que nada, FELICIDADES!!!!!! Es un gran gran cuento, asi como para ti es importante que tus lectores reciban todo lo que transmites con tus palabras, para mi es importante como fiel lector que hacerte saber que lograste tu objetivo, mantenerme siempre ansiosa por saber mas de la historia, en cada capitulo despertabas emociones tristes, alegres y hasta de miedo..... Estare al pendiente del libro (que estoy segura se publicara).

    Por ultimo, por fa no dejes de escribirnos....

    Saludos desde Mexico, D.F

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    1. Hola Claudia!! Uno de mis objetivos, a la hora de escribir, es precisamente ese: despertar emociones. Principalmente de miedo (después de todo, este es un blog de cuentos de terror), pero también de tristeza, alegría, ansiedad, etc. Sé que si lo logro, siempre me seguirán leyendo. Y por supuesto no dejaré de escribir, mi objetivo de escribir 666 historias sigue en pie, pero como menciono en la entrada principal, a partir de ahora dividiré el blog por temporadas, como las series de TV, y la actual ha terminado. La segunda temporada comenzará en marzo, aunque publicaré algunas cosas en el medio, para que esto no quede tan quieto. Si quieres que te avise por correo cuando suba algo, suscríbite al blog en el formulario de más arriba ;) Abrazos!!

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  20. El público se pone de pie y aplaude.! palmaas!! palmas compañeros! ,aunque no pusiste la palabra "FIN", nos das a entender que podría haber una secuela, algún día, pero nos das esa ilusión, y si no la hay, pos nos las inventamos. y palmas!! Eres uno de los mejores escritores que conozco, (y no es por que conozca a mucho jaja ) definitivamente te considero como uno de mis escritores favoritamente* admirable, De alguna manera tus historias despertaron esa pequeña llama de pasión por la lectura que se opacaba en mi, Si algún día no muy lejano, llega a tener retoños, les contaré tus historias por la noche, y si se asustan pos cuando se porten mal, les contaré las más terrorificas. De hecho (no sé por que cuento esto) de niño yo tenía una pequeña afición por escribir pequeños comics de historias fantasiosas, daría lo que sea por encontrarlas ahora y guardarlas como reliquias. Entonces desde esa edad me dí cuenta por mi admiración por la fantasía e imaginación, por el suspenso y la intriga, producto de esto buscaba libros o comics por doquier,simplemente para satisfacer aquella necesidad recurrente que tenía ( y aún ahora) Así que me infiltraba en la casa del vecino, y encontraba libros y comics guardados y abandonados, era irónico que los tengas botados y descuidados, pero yo como mismo mendigo de conocimiento, rebuscaba en todo ese desorden y me encerraba en aquel pequeño mundo, solo para transportarme a territorios desconocidos. Casi 15 años después, encuentro este blog, y vuelvo a sentirme como aquellas tardes de mi infancia. De alguna manera comparto contigo esto, por que creo que este blog, y sus lectores, son como una familia (sin querer o no, pero lo somos, el que lo niegue, lo mandamos para el pozo) asfasfagasjfasfasfa! bueno rebobinando con respecto al epílogo, daré mis puntos de vista, go go!

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    1. # Aún me pregunto como sobrevivió Amanda, yo ya la daba que estiró la pata en aquel hundimiento, pero gracias a los hilos de autor, allí está jaja

      #Definitivamente acabas de regalar un gran momento de felicidad para toda la legión de fans de "Cuco" , cuando te pedí un homenaje, no esperaba que lo acoplaras en la historia como ahora. La reencarnación de Cuco viveee!! hip hip!? urraa!

      # Esa visión del futuro que describiste, me parece que fue más una predicción que una fantasía jaja televisión en la pared? , taladro de mano? esperaré para que salgan a la venta.

      # Acaso Amanda es vampira, bueno a me dicen que aparento menor edad de la que tengo, eso a veces es halagador y a veces todo lo contrario. Pero sea cual sea las cremas que Amanda usaba, espero no necesitarlas. solo me dedicaré a absorber la juventud a los que me rodean, como lo hago? pos ni yo lo sé pero lo hago (ok, roger deja de perturbar a la gente con tus historias fantasiosas - ok :(

      # Si esta historia llega a ser película algún día, ( si la hacen con dirección y protagonizan del autor, pos será aún mejor)

      #El final de la historia fue EPICO! Por momento me creí director y recreé la historia mentalmente, Con Dan subiéndose a la camioneta, mientras este fondo musical sube de volumen lentamente ( https://www.youtube.com/watch?v=mVq-MU7ojVY ), Dan vuelve por"Cuco", un poco desorientado, y lo coloca en el asiento del copiloto, este responde con un pequeño lloriqueo pero luego es apaciguado por una palmada en su cabeza. Dan empieza a arrancar la camioneta, completamente decidido y preparado para lo que ha de venir, Mientras aquella camioneta se va haciendo más pequeña conforme se va alejando., Dos siluetas aparecen, Una pequeña y la otra de un adulto. Solo se dedican a observar como se aleja Dan en lo que pudiera ser su última travesía. La pequeña silueta se acerca a quien podría ser su amo y tambalea su rabo de un lado a otro como señal de cariño. Dan mira el espejo retrovisor, y con un poco de esfuerzo, distingue esas siluetas que inmediatamente se la hacen muy familiares. Solo esboza una sonrisa y sigue su rumbo. Se apaga la pantalla y empiezan a subir los créditos, tataaaann!! palmas otra vez compañeros! Palmaas!

      #Bueno y como que tomarás vacaciones? que sentido le daremos a nuestra vida de ahora en adelante? sabes el daño que estás causando? podría ocasionar un apocalipsis por ese anuncio. jaja ok ok comprendemos, y te mereces todo ese descanso, pero cuando vuelvas, sabes que todos estaremos a la expectativa de la siguiente temporada. GRANDE MAUROOO! tu mereces estas en la cáspula para que sigas escribiendo historia en el futuro ajaja xD ok ok SALUDOOOOSSS!! hasta una próxima ocasión,

      Son los más sinceros deseos de un jovencillo de unos 20 años de edad que tiene internet.

      PD: Comento en dos partes por que no me dejaban comentar todo junto XD

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  21. NOOO MAURO! TE JURO QUE PASARON MIL COSAS POR MI CABEZA Y NO IMAGINE UN FINAL ASI. HOMBRE! ERES UN CAPO! FELICITACIONES!!! POBRE LUCAS... SABES QUE HUBIERA SIDO GENIAL? UNA PERSPECTIVA DE LUCAS, SABER QUE PASABA POR SU CABEZA... SI PUBLICAS ESTE CUENTO CREEME QUE SERE LA PRIMERA EN COMPRARLO! TRATO DE LEERLO DESDE UN PUNTO FILOSOFICO PORQUE ESTE ES MAS QUE UN CUENTO DE TERROR ES UNA ENSEÑANZA :) LA SOCIEDAD, LAS PERSONAS, EL AMOR, EL SISTEMA, ETC. EN VERDAD ESTOY TAAAAAN PERPLEJA QUE NO SE QUE DECIR. JAJA... CUCO! POBRE CUCO :( CREO QUE EL EJERCICIO FUE COMO LA NUEVA DROGA DE DAN PARA PREPARARSE PARA ENFRENTARLAS. DEJAS EL RESTO PARA NUESTRA IMAGINACION... GENIAL! SALUDOS DESDE PERU <3 TE EXTRAÑARE CADA VIERNES :( CON MUCHO CARIÑO UNA GRAN LECTORA: LUCERO <RAIZDE9

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  22. "No intentes seguirme, yo ya elegí" ... Es en serio???!!!! Realmente tiene una gran dependencia por esas criaturas...

    Ayy que triste final, abuu... lo último de Quiroga fue tan conmovedor y justo cuando el video es encontrado... el chico se fuga! ... Qué cólera!
    Nos has dejado con la expectativa que habrá segunda parte... porque no ví el "FIN" por ningún lado ... y lo de Cuco!! oohhh Roger me había mencionado que cumpliste con hacerle un tributo, pero no me imaginé que formaría parte de nuevo.
    Estoy segura que todos estamos contentos con que Cuco aya vuelto a nacer! Emocionante y conmovedor! Sin él nada sería lo mismo... ok... eso sonó exagerado.

    En finn ... Te extrañaremos en estas vacaciones... visitaré mi correo a diario a ver si hay por ahí alguna noticia de algún cuento ssiii!!! Felicidades por el final! A mi me pareció triste, pero me gusta, aunque lo de Amanda no tanto... pero nunca me cayó bien, así que... que sufra! muajajajaj

    Saludos y muchos apapachos pandosos desde Perú :D
    Pdt: no eh podido comentar estos últimos capítulos, pero eh estado al tanto de todo esto! muy bien hecho en cada uno de ellos! :D

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  23. Bueno a veces no se necesita un final feliz para llegar aa ser un gran cuento o novela.....muy buen final mauro....charo de peru.

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  24. Gracias Mauro X haberme hecho vivir tantas emociones con esta novela de terror excelente el final y desde q inicio la leí y pues ahora q estoy de vacaciones al fin pude comentar yo también apoyo una segunda parte y pues ahora Dan va a ser el nuevo Quiroga

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  25. mauro como siempre te lo dije.....eres el mejor....que novela!!! de veras!!!... felicitaciones y te deseo muchos éxitos....de verdad te los mereces!!!

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  26. La devore toda en un rato, al principio me desconcerté pues comenze a leerla en uno de los capítulos finales, me fui al inicio y no pude parar felicidades ,! Aunque se me hace triste el caso de Lucas, lo sentí como si fuera también mi perdida, un hijo arrebatado por mi abandono y otro tipo de inteligencia .......

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  27. al finnnnnnnnn pude leer toda la historia me gusto muchooooooooo yo las ganas de leer perdona estas lagrimas de esta perdedora TuT adios es lo UNICO que puedo decir ¿cuanto llevo sin comentar;leer;y sin desbloquear mi (piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii) lo siento no me gusta decir malas palabras el muy TONTO de la escuela te dice cualquirrrrrr cosa veni mañana bla bla bla ahhhhhhh ahora estoy escribiendo en otro lado por ahora jajajajaja ¿ por que estoy riendo? creo de lo que no leo me estoy volviendo mas loca de lo que estoy te felicito muy bueno todo pude leer todos los capitulos ¿y que paso? se me bloqueo la compu justo cuando iba a leer el epilogo al menos lo pude leer ahora bueno sayonaraaaa jon kiku

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  28. ¡Fantástico! pese a ser un final abierto, me ha encantado. Un tanto melancólico y triste el desenlace, sin embargo como epílogo figura bastante bien.
    Imaginar que las secuelas en la psique de los personajes aún arremeten su aparente paz, insisto, deja cabida a una segunda parte. Pero talvez sea mejor así. He escuchado opiniones contrastantes sobre finales abiertos y secuelas para compensar, y sin embargo soy de la opinión de que así como has concluido queda perfecto el final. No hace falta esclarecer que fue de Lucas, Dan y el nuevo Cuco, es como si quisiéramos explicar de donde vinieron los pájaros de Hitchcock; estaría completamente fuera de lugar porque sin esa explicación aún la historia se disfruta y un final así también (talvez sea mi subconciente quien pide que éste genial relato no termine :')).
    Gracias por este gran relato y espero con ansias como quedará la novela ya "pulida".
    P.d.: creo que hay un pequeño error en el numero 6, pones "a ninguna de las nerviosas de Amanda" cuando creo que la palabra no era nerviosas sino "preguntas".

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    1. Eso de "secuelas para compensar" me hace acordar a "Matrix". Cierto que las otras dos partes se hicieron por un tema netamente económico, pero da la sensación de que sobraron, de que no hacía falta seguir explicando lo que pasó después. La imagen de Neo advirtiendo a las máquinas de su caída y luego echándose a volar parecía demasiada buena para continuarla, y eso que era un final muy abierto. A lo que voy: a veces, explicar demasiado o ahondar en la historia hace que el resultado final reste. Al grueso del público le joden los finales abiertos, pero lo que no se dan cuenta es que a veces es mejor así. Por ejemplo, a mí me hubiese encantado que "Lost" dejara las cosas sin explicar, que quedara todo en el aire (bueno, todo no, pero sí algunas partes). En cambio, los guionistas trataron de explicar lo inexplicable y es por eso que a nadie le gustó el final, porque era una historia que no tenía que tener final.
      Vi el error en el capítulo 6, y sí, es como vos decís. Y errores de esos encontré muchos, pero bueno, para eso está el proceso de corrección.
      Un abrazo y gracias por seguir mi novela!!

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  29. Cuando leí el 1er capítulo de la historia me había encantado, luego por diversas cuestiones dejé de leerla. Hace unos cuatro días retomé la novela por completo y me dejó muy satisfecha. Espero que puedas publicarla, ya que todos los capítulos te dejan con una intriga tremenda! jaja Saludos :*

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  30. Excelente historia mis respetos ... Continúa haci .... Felicidades ..

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  31. Hola me gusto la historia, muy buena, pero por ser novela pensé que seria mas larga, me gusta mucho lo que escribes me quita el aburrimiento y cunado pienso que va a seguir la historia termina en lo mas interesante, éxitos en todo lo que realices.

    Eres muy buen escritor me encanta.

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