Cuento de Terror 70: "UNA OSCURIDAD SIN IGUAL"



Cuento de terror de niños
TENÍA DIEZ AÑOS RECIÉN CUMPLIDOS, y estaba cansado de la tiranía de su madre.

Que no hagas esto, que no hagas lo otro, que ordenes tu cuarto, que no te acuestes tarde jugando con la Play porque mañana tenés que ir a la escuela. Todo un sistema de reglas, leyes y contratos unilaterales con el sólo fin de ensuciarle la existencia. Porque él quería ser libre, jugar con sus amigos hasta la hora que le diera la gana, almorzar a las cinco de la tarde y cenar (por ejemplo) a las tres de la madrugada. Su madre quería que él fuese un paradigma ejemplar para la sociedad, cosa que le resultaba injusto, porque ella no era ejemplo para nadie.

Lo que más le molestaba de ella, de todas las cosas que tenía para elegir, eran los “candidatos”: los tipos con los cuales salía. Cada dos o tres semanas se aparecía con uno nuevo, con un nuevo “candidato”. Llegaban a su casa como si fueran reyes y se sentaban sobre el sofá y usaban las camisas con olor a naftalina de su padre, mientras miraban el fútbol o alguna película de acción en el cable. Le revolvían el pelo y se la daban de compinches, pero él sabía que ellos no se interesaban por él, en realidad sólo querían aparentar ser buenos tipos para acostarse con su madre. Él sólo tenía diez años, pero ya sabía muchas cosas. Y esos “candidatos” parecían empeorar con el paso del tiempo. Uno de los últimos le había ofrecido, durante cierta tarde, un porro para fumar. Él había negado con la cabeza, horrorizado. “Sólo tengo diez años”, había argumentado. A lo que el “candidato” había respondido, encogiéndose de hombros: “¿Y qué? Yo comencé a fumar a los nueve”.

Pensó que no podría seguir mucho tiempo así. Tarde o temprano uno de esos “candidatos” entraría a la casa y les robaría y quién sabe qué cosas más. Su madre ya no quería entrar en razones. A veces volvía borracha y le pegaba. Y se ponía más y más estricta con el paso de los meses. Como si quisiera redimirse a través del espejo que representaba su hijo.

Pensó entonces en matarla. 

No sería tan difícil.

Después de todo, la vida de su madre estaba sujeta a todo tipo de excesos y peligros. Fumaba dos atados por día. Bebía. Volvía a altas horas de la noche. Se acostaba con el primero que se le cruzara por su andar. Podía ocurrirle cualquier cosa: desde encontrarse con un asesino que la llevaría a la cama primero y le hundiría un cuchillo mientras dormía después, hasta caerse borracha de las escaleras, o pasarse con la bebida y terminar en un coma alcohólico. ¿Y a quién le extrañaría si un día salía a tender la ropa en la ventana y caía sin remedio hacia una muerte segura de siete pisos?

 Nadie investigaría el hecho. La borracha del “7A” se cayó borracha y se fracturó el cráneo, dirían. Murió en su maldita ley, dirían. Y dejó un chico a merced del destino. Libre. Envidiablemente libre.

Decidió hacerlo.

Se le acercó por detrás un lunes a la mañana. Silencioso. Su madre tenía medio cuerpo por fuera de la ventana, luchando para colgar una sábana en el tendedero. Ladeaba un poco el rostro para que el cigarrillo en su boca no se le apagara en el viento persistente. Y tenía resaca. Él lo sabía, porque sobre la mesada había un sobrecito de “Uvasal” que ella tomaba luego de sus noches de vino barato y lujuria exprés. Se le acercó por detrás y observó su camisón repleto de manchas oscuras y le dijo:

-¿Mamá?

Y ella se dio vuelta, mostrándole un perfil avejentado y ceniciento, para nada parecido al que sin dudas habría mostrado en lo mejor de la noche, bajo el eficaz camuflaje de las luces ultravioleta. Lo miró y quizá supo lo que él pensaba hacer, porque su voz tembló un poco al decir:

-¿Sí, hijo?

-Te odio, mamá. Papá se murió culpa tuya.

Y dicho esto la empujó con los hombros y con todo el peso de su cuerpo, como le habían enseñado a hacer en las prácticas de rugby.

Y ella, siguiendo las inquebrantables leyes de la gravedad, cayó. Cayó con su camisón manchado, con el cigarrillo en los labios pintarrajeados de rimmel, cayó con sus desgracias y miserias no confesadas. Cayó sobre el techo de un auto estacionado en el bordillo y su cabeza hizo: “¡Plum!”. La sangre salpicó a la vecina del segundo “B”, que justo salía para hacer las compras y al ver su vestido nuevo manchado de escarlata comenzó a gritar a todo pulmón.

“Muerte accidental”, dijeron los policías, y nadie alzó la voz para expresar su desacuerdo. La enterraron en el cementerio municipal, en un cajón de madera reciclada. A él lo metieron en un orfanato. Pensó que al fin alcanzaba la felicidad. En el orfanato había que cumplir ciertas reglas, pero en ningún modo eran tan asfixiantes e injustas como las de su madre. Era libre. Casi tanto como lo había soñado.

Pero no duró mucho.

Fue durante uno de los días de visita. Lo llamaron por el altavoz y él se extrañó de escuchar su nombre, porque nunca recibía visitas. Caminó hasta el comedor y ahí fue que la encontró, sentada al lado de un tipo de apariencia andrajosa. Tenía la mirada un poco extraviada, pero aparte de eso era la misma de siempre.

Un sombrero estilo capelina adornaba su cabeza. 

-Hola, hijo- le dijo su madre-. Te presento a Carlos, mi novio. ¿Me estuviste extrañando estos días?

El tipo, Carlos, le sonrió con una sonrisa desdentada. Aún desde los buenos cinco metros que los separaban, él pudo percibir el olor del nuevo “candidato”. Era un olor a podrido, a tumba recién abierta.

-¿Vas a quedarte ahí parado, o vas a venir a abrazar a tu madre?- dijo ella ante el mutismo de él. Y se sacó el sombrero y dejó al descubierto una cabeza partida a la mitad, con los sesos amarillentos escurriéndose a través de una grieta en la coronilla.

Él se dio vuelta y echó a correr. Pero antes manchó sus pantalones. Desde entonces fue conocido en el orfanato como “El Amarronado”. Pero él estaba lejos de preocuparse por estas cuestiones, porque ahora veía a su madre casi todos los días. Siempre acompañada por nuevos tipejos, hombres sin brazos, con cuchillos en la espalda, con el rostro chamuscado o sin ojos. Todos tan muertos como su madre. Todos tan oscuros y tristes como ella.

Su madre se había convertido en la Puta del Infierno.

Supo que no tardaría en volverse loco y que sólo quedaba una escapatoria. Lo hizo durante una noche, mientras los demás dormían. Dos vueltas de la soga en el cuello y a saltar. A esperar a la oscuridad, a esperar el olvido. Pero lo aguardaba una última e inesperada sorpresa.

Porque no hubo oscuridad, no hubo tampoco olvido. Es decir, sí los hubo al principio, o al menos una especie de sombra sin nombre que se deslizaba por detrás de sus ojos y le desgarraba la razón. Pero luego surgió un punto de luz roja que se fue ampliando hasta cubrir casi por entero el horizonte. Abrió los ojos y entonces percibió el dolor de los condenados, el rictus eterno que comenzaba a dibujarse en la comisura de sus labios. El lugar era Infinito. En la cima de una montaña había una silla tapizada en pieles humanas, ocupada por un ser gigantesco, y bajo él una docena de mujeres ensangrentadas le lamían los pies con expresión de asco. Una de esas mujeres era su madre. Alzó la cabeza y lo vio, y entonces le dijo:

-Bienvenido, hijo, bienvenido a la Oscuridad Sin Igual. Seguirás las órdenes del Amo, y también las mías, porque después de todo yo sigo siendo tu madre- deslizó una lengua bífida por los dedos de los pies del ser gigantesco, y luego, como recordando algo amargo, agregó:- Y ya no podrás matarme para librarte de mí. Estoy muerta. Ambos estamos muertos. Bienvenido al Infierno, hijo. Que tengas una larga e ingrata estadía en él.

Pero él no escuchó estas últimas palabras, porque ya había comenzado a gritar y a arrancarse la piel de la cara.
 

52 comentarios:

  1. Mas miedo que el propio demonio,me dan los padres que son incapaces de cuidar y demostrar cariño a sus hijos,Mauro un relato genial de nuevo decirte que me alegra tu vuelta,un abrazo!

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    1. Bueno Manoli, gracias a vos por el apoyo de siempre! Un abrazo, me alegra que te haya gustado la historia!

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    2. Un cuento genial y muy real para algunos sectores de la sociedad latina. Felicitaciones Mauro.

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    3. Gracias Salomón, me alegra que te haya gustado!

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  2. Muy bueno gracias...que tengas un exelente día. (Ya se te extrañaba) Att:Patty.

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    1. Que tengas un excelente día vos también, Patty, y un mejor fin de semana. Abrazos!

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  3. Muy bueno. Me encantó volver a leer una nueva historia. Pero pobre chico, aunque con 10 años y asesino, no me extraña que terminase en el infierno cómo su madre.

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    1. Sí, no sé si el infierno existe, pero bueno, al parecer en el universo del relato sí... Gracias por comentar, Silvia!

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  4. Que bueno volver a leer una historia tuya.
    Como siempre un buen relato.Que ganas de joder de la vieja, jajaja.
    Sabes, hoy es mi cumpleaños, y que buen regalo es que justo hoy regreses para seguir cautivando a tus fans.
    Bienvenido de vuelta.
    Un fuerte abrazo Mauro.

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    1. Al habla Eli:
      ¡Felicidades!

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    2. Feliz cumple, Eduardo, abrazos para vos también!

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  5. Hey Mauro!! se te extrañaba bastante
    Excelente historia, como todas las tuyas!!

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    1. Gracias Nataly. Espero mantener un buen ritmo de publicación a partir de ahora. Saludos!

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  6. Al habla Eli:
    Un correo electrónico anunciando un relato...¿Es posible? ¿Ha vuelto?
    ¡Casi me da un patatús!
    Ya se te echaba de menos Mauro. Me quedé sin mi rutinilla de lectura online. Pero me alegra mucho haberla recuperado.
    En cuanto al relato...
    Me muero de pena. Supongo que es horrible vivir con quien no te quiere. El pobre chaval no recibió amor por parte de su madre.
    En cuanto a ella... Una vergüenza.
    Comprendo que la vida y la situación de cada uno es la que te enseña a "existir", pero para eso, supongo que es mejor no tener hijos. Lo peor es que quizá en verdad creía que le quería (y sí digo creía, porque obras son amores y no buenas razones).
    La verdad es que no tengo mucho que decir...excelente a la hora de redactar, pero eso no es una sorpresa. Aún así, me destroza el corazón esta historia. ¡Yo aún soy una cría! 15 años ya, pero aun aprendiendo a convivir en sociedad y, pensar cómo hubiera sido todo, en el caso de que me hubiera ocurrido lo mismo: una madre que no me quisiera, todos esos ligues, todo lo relatado...
    Me habría cortado las venas.
    Por eso prefiero no pensarlo.
    Así que, remato el comentario volviendo a decir que añoraba esta web, al autor, a los comentaristas...¡Hola de nuevo a todos!
    ¡Eli ha regresado!=-)

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    1. Hola Eli!!! Y te extrañaba!!!

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    2. Hola Eli, qué sorpresa tenerte por aquí de nuevo, de hecho me resulta toda una sorpresa que viejos lectores se sigan acordando de este blog, dado que no publicaba hacía rato...
      Como dije anteriormente, espero retomar el viejo ritmo de antes, un relato por semana.
      ¡Quince años ya! El tiempo pasa muy rápido, cuando empecé este blog recuerdo que tenía un bebé de un mes, y ahora está por cumplir cuatro años!
      ¿Hubo fiesta de quince? ¿Vestido, vals? Por aquí en estos lares se usa mucho la fiesta y el viaje a Disneyworld, claro que para los que pueden permitírselo.
      Bueno, un abrazo y bienvenida otra vez, Eli!

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    3. Al habla Eli:
      Holaaaa! En cuanto a la fiesta, eso por España no se lleva mucho, y Disney anda algo pasado de moda, pero aun asi hubo celebración, jajajaja.
      Es que el tiempo pasa demasiado rápido =-o Yo aún recuerdo el último relato tuyo que leí antes de este período de...pausa.
      Hola Manoli! Me alegra que se acuerden de mí por acá!
      Saludos,
      Elisa

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  7. AL FIN MAURO!! JAJA... ME ENCANTÓ LA HISTORIA... BASTANTE ORIGINAL...
    SALUDOS Y ESPERO MÁS, MÁS MÁSSSSS

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    1. Gracias Deisi, hace poco estuve pensando en hacer una historia del yeti y no me acordaba quién me había dicho que le tenía miedo a ese bicho, así que anduve buscando entre los mensajes viejos y vi que eras vos! Así que preparate, pronto tus peores temores saldrán a la luz y querrás esconderte bajo la cama! (?). Jaja saludos!

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  8. Excelente tu cuento de terror, me gustan tus relatos y espero que sigas relatándonos aún mas. Saludos, tu fiel lector.

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    1. Gracias Joel! Me alegro que te haya gustado la historia, estimado. Un abrazo!

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  9. Pobre chico.... El no era culpable de nada... Con una vida así, cualquiera enloquecería y haría lo que sea por salir de ahí.

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    1. Y sí, Belén, para colmo el pobre no tuvo paz, ni siquiera en la otra vida...

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  10. Si estuvo buena la historia, me gusto siempre imagino esos cuentos en mi cabeza y ciertamente me dan mas miedo que las películas de terror en las cuales no me siento inmerso..!

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    1. Sí, Karlos, es que la lectura es una experiencia diferente, más íntima, y eso hace que uno se sumerja un poco más en la historia. Me alegra que te haya gustado la historia. Un saludo.

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  11. Hola!!!!!! Por fin de vuelta!!!!hermosa historia, retriste pero buenisima.una alegria volver a leerte. Gla

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    1. Me alegra que te alegre mi regreso jaja. Un abrazo Gla!

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  12. Pesimismo.
    No se me ocurre otra idea. Mauro, que pesimista estabas cuando escribiste eso.
    Que talento hay que tener para escribir una sensación y transmitirla con tanta contundencia. Te felicito enormemente. Como el director de cine que logra que odiamos al villano, tu lograste aquí que sienta horrible impotencia por esa sensación de eterna caída en un devenir, de que siempre se puede estar peor.
    Que cuento magnifico. Lograr semejante impacto con un cuento tan breve es increíble.
    Cosas que me hubieran gustado y no tuvo: mejor descripción de las heridas. Una muerte agonizando de la madre, un poco más lenta y dolorosa.
    Como hace mucho tiempo no me sucede me voy a dormir creyendo que siempre se puede estar peor.
    Que tremendo talento que tenes!!!

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    1. Hola Paul, es un cuento pesimista y oscuro, sí, y no recuerdo haber sentido algo especial mientras lo escribía, tal vez inconscientemente... Y creo que hubiese estado mejor una descripción más detallada de la muerte, es cierto. Siempre hay cosas para mejorar, generalmente cuando releo un cuento mío hay cosas que no me gustan y si tengo algo de tiempo las cambio.
      Saludos!

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  13. Por fin de vuelta, no sabes el gusto k me da poder volver a leer tus relatos. Este en especial transmitio hacia mi una serie de sentimientos pues reflejaste de una manera magistral parte d la naturaleza humana. No te digo bienvenido a casa por que nunca te fuiste pero me da mucho gusto que nos deleites otra vez con tu talento. Saludos

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    1. Gracias Osiel, espero que el siguiente cuento te guste tanto o más que este. Saludos y bienvenida de nuevo al blog!

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  14. Que bien que hallas vuelto con otro de tus increíbles relatos, desde que encontré este blog quede fascinado y leí todos y cada uno de los cuentos en muy corto tiempo. Gracias y espero con ansias el siguiente

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    1. Gracias Andres por dejar tu comentario! El viernes que viene habrá otro relato. Abrazos!

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  15. Muy bueno! Realmente extrañaba leerte.. No vuelvas a hacernos esperar tanto por otro plis!

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    1. Estoy seguro que el viernes que viene publicaré otro. Espero seguir así durante los siguientes meses, Veronica. Un abrazo, gracias por comentar!

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  16. He leído un comentario tuyo, en el cual dices que te alegras de que no te hallamos olvidado, como vamos hacerlo, a mi me encanta leer tus historias, y casi cada semana desde que publicaste el último cuento , he entrado cada semana en tu blog, para ver si habia una publicación nueva. Ahora esperar hasta el viernes. Saludos.

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    1. Sí, ahora me siento culpable, Silvia, desaparecí sin dar muchas explicaciones, jaja, pero bueno, ahora espero estar con ustedes durante un buen rato. Saludos!

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  17. Vaya, pobre chico. Primero, hola maestro!. Esta es la segunda vez que comento en este blog. Segundo, esta historia te quedó genial y aterradora!. Pobre chico; ahora esta en el infierno, junto a quien mas odia y aparte, junto con otras cosas bastantes desagradables y terribles. Una vida de dureza y de dolor, tambien de sufrimiento, aunque no tenia porque haber matado a su madre. Pero, se pasó, lo que no me explico es, como es que su madre lo visitaba en el orfanato si estaba muerta?. Posiblemente cayó en la locura en todo ese tiempo, no?. Porque, es la unica explicacion que se me ocurre. Esta historia te quedó de lo mejor maestro!. Te felicito y fue un placer leerla. ¡Espero la próxima historia!. ¡Saludos desde Venezuela!

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    1. Hola Ongie, siempre veo mucha gente de Venezuela por aqui, según me han explicado, el cuento de terror allí en tu país tiene una gran popularidad, forma parte del folclore popular. Con respecto a lo de la madre, estoy seguro que lo que el chico veia era el fantasma de la difunta, que lo atormentaba desde el mas allá. Saludos!

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  18. Ooooh Mauro, súper como siempre...!!( ya te extrañaba demaciado ) fascinante historia, felicitaciones, eres unico, solo tu haces sentir ese bum bum con tus relatos.

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    1. Gracias Alexandra! Espero no volver a ausentarme durante tanto tiempo. Abrazo!

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  19. Que bueno que estes de vuelta siempre con lo mejor para estrujarte el alma espero sigas escribiendo mas como siempre exelente historia

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    1. Gracias Wily por comentar, me alegro que te haya gustado la historia!

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  20. Hola Mauro que rico saber de ti, me encanto tu historia, ojala la próxima no tarde tanto un abrazo y gracias por compartir tu talento

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  21. Te tomaste tu tiempo, eh, Mauro. Pero que bien poder leer algo tuyo. Una historia tuya es como un refresco largo tiempo deseado, jaja, no se lo que hablo. Buena historia, aunque algo rapida me parecio. Abrazos!

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    1. Gracias Manuel jaja. Mi intención es publicar cuentos bastante cortos, de no mas de 1500 o 2000 palabras, supongo que en ese empeño se me puede ir la mano con la concisión. Abrazo!

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  22. Uah Mauro como te extrañaba eh! Pensaba que no ibas a escribir más y me daba una pena...pero ahora mismo me llegó tu email con link de esta historia y no sabes cómo me alegré Mauroo! Casi grito jajaj. He estao leyendo los comentarios y me di cuenta que eres muy querido y todavía se acuerdan de este blog y eso es una maravilla, seguro que te sientes muy afortunado. Como siempre me gustan tus historias y está también me ha gustado sobre todo con la frase de " su madre se había convertido en la puta del Infierno" Muy bueno Jajaja. Bueno espero que no tardes mucho en publicar la siguiente historia y te mando muchos abrazos y saludos.
    Arte: alba

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  23. Hola Mauro... tenia el correo inhabilitado pero ya me enteré de tu vuelta x el facebook.... peei te comrnto k es un cuento fantastico y aterrador como a los que nos tienes acostumbrados y que decir que estoy muy con
    tenta con tu regreso

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  24. Jaja buen cuento me dio un poco de risa pues yo juego rugbi jajaja claro que no mataria así a mi madre. Tengo la suerte de que es buena. Graciascpor continuar escribiendo

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